Vehículos de emergencia en una carretera mientras se eleva humo durante un incendio forestal en Ares, Gironda, a 25 de julio de 2026. Reuters.
Europa El fuego a 15 kilómetros de Burdeos: 98.000 hectáreas quemadas, 220.000 evacuados y una "situación desfavorable"El incendio de Gironda amenaza esta ciudad francesa, pero su evacuación no se contempla —aunque sí la de algunos municipios de sus afueras—.
Más información: Francia vive su peor ola de incendios: casi 98.000 hectáreas quemadas y 200.000 personas evacuadas
Cristina Muñiz Publicada 26 julio 2026 14:31h Actualizada 26 julio 2026 14:38h Las clavesLas claves Generado con IA
La situación de los incendios en Francia, especialmente en la región de Gironda (suroeste), donde el fuego avanza cerca de Burdeos y los evacuados ascienden a 220.000, se mantiene este domingo "muy desfavorable", según el ministro de Interior francés, Laurent Nuñez.
"Otra noche difícil en el frente de los incendios. La situación sigue siendo muy desfavorable", admitió Nuñez en un mensaje en X este domingo.
El incendio, originado el miércoles pasado en la turística bahía de Arcachón, se encuentra en un punto a tan solo 15 kilómetros de la ciudad de Burdeos, según confirmó este domingo su alcalde, Thomas Cazenave.
En la zona cero del incendio forestal que arrasa Madrid y Ávila: "No nos vamos. Que pase lo que tenga que pasar"Debido a una aceleración de las llamas, que siguen fuera de control, este incendio ya ha quemado 42.000 hectáreas. Lo que supone casi la mitad de las 98.000 que han ardido en total este año en Francia en incendios forestales. Esta cifra implica "un récord histórico", según transmitió este sábado el ministro de Interior francés, Laurent Nuñez.
"El incendio volvió a ser extremadamente violento e impredecible, generando su propio viento y avanzando de forma errática hacia el área metropolitana de Burdeos. Al final de la noche, se ha vuelto a calmar", precisó Nuñez.
Con motivo de las llamas, la delegada del Gobierno del departamento de Gironda, Sophie Brocas, dictó de madrugada una orden de cierre parcial de la autopista A63, que conecta con España.
Las autoridades locales han recomendado encarecidamente a los conductores que eviten este tramo y también el tráfico ferroviario al sur de Burdeos ha sido interrumpido.
Las nuevas evacuaciones han afectado a las localidades de Marcheprime, Le Barp, Biganos, Mios y Cestas.
🇫🇷 | Francia ha evacuado a 220.000 personas mientras el incendio forestal más grande del país arde en el suroeste, amenazando Burdeos. pic.twitter.com/yOWCJhb5Ik
— Alerta News 24 (@AlertaNews24) July 26, 2026
En total, se han movilizado 2.500 bomberos —entre ellos un grupo suizo—, 1.500 militares y cerca de 1.200 policías y gendarmes, que se encargan de las evacuaciones y colaboran en las operaciones de rescate y seguridad, además del apoyo de los 450 voluntarios de las asociaciones homologadas de seguridad civil, según precisó el ministro de Interior francés.
Los medios aéreos se mantienen, con 18 aeronaves antiincendios especializadas de distinto tipo y el apoyo del avión militar adaptable A400M, que tras ser probado ayer volverá a entrar en acción este domingo.
Sin evacuación de Burdeos
El incendio de Gironda (suroeste) está a una quincena de kilómetros de Burdeos, pero la evacuación de esta ciudad francesa no se contempla —aunque sí de algunos municipios de sus afueras— y sus autoridades buscarán dar alojamientos menos temporales a los miles de evacuados refugiados allí.
En declaraciones a la prensa, el alcalde de Burdeos, Thomas Cazenave, matizó que están "preparados para todos los escenarios", porque aunque el fuego no avanza tan rápidamente preocupan los cambios de viento.
"Todo se ha hecho con orden y calma", recordó en una llamada a la tranquilidad.
En vista de que las labores de extinción van a ser muy largas, Cazenave señaló que van a empezar a buscar "masivamente" soluciones de alojamiento menos temporales para los miles de evacuados que acudieron a la ciudad, concentrados en lugares habilitados de emergencia como el Parque de Exposiciones, donde anoche durmieron 2.500 personas.
El primer edil señaló como ejemplos habitaciones de residencias universitarias o institutos, donde los evacuados podrán estar "más cómodos".
Cazenave señaló que estuvo en contacto con el ministro de Finanzas francés, Roland Lescure, para abordar las consecuencias económicas del fuego —originado el miércoles en la turística bahía de Arcachón— y que ha pedido que se pongan en marcha mecanismos para garantizar la continuidad de las actividades económicas.
Los otros incendios
En el vecino departamento de Las Landas continúa también la lucha contra el fuego de la zona de Biscarrosse, aunque las llamas están más contenidas y no han superado las 3.600 hectáreas.
"Los frentes del incendio siguen muy activos. Se han movilizado cerca de 550 bomberos, con el apoyo de 420 gendarmes, y se ha evacuado a 36.000 personas", matizó Nuñez este domingo.
Por decisión de la Prefectura, 3.000 personas pudieron regresar anoche a sus casas en zonas acotadas.
Por el contrario, en Var (sureste) el fuego se ha vuelto a reavivar a causa del viento mistral y ha recorrido unas 3.250 hectáreas en total, motivando la evacuación preventiva de unas 3.000 personas.
La complejidad de los incendios de sexta generación que asolan Madrid y Ávila: más rápidos, intensos e imprevisiblesAllí trabajan 1.100 bomberos apoyados para las evacuaciones por 120 gendarmes.
Además de estos focos, también hay fuegos activos en otros puntos como los de la isla de Córcega y en el área de Altos Alpes.
"La prioridad absoluta del Estado sigue siendo la protección de la población. Hago un nuevo llamamiento a que todos mantengan la máxima vigilancia: en un contexto en el que las condiciones meteorológicas siguen siendo especialmente adversas, la más mínima imprudencia puede tener consecuencias dramáticas", recordó Nuñez.
La gravedad excepcional de los incendios llevó este sábado a los organizadores del Tour de Francia y a las autoridades francesas a tomar la decisión de acortar el recorrido de la etapa final de esa competición, que concluirá este domingo en París, para dejar libres para sumarse a las tareas antiincendios a un mayor número de efectivos de las fuerzas de seguridad.