El relevo de la magistrada de enlace con Francia y el país helvético elimina la acreditación que ha estado en el origen de la investigación sobre Plus Ultra
Regala esta noticia Añádenos en Google El ministro Bolaños condecora al ex presidente Zapatero con la Gran Cruz de la Orden de San Raimundo de Peñafort. (Efe) 22/05/2026 a las 09:50h.El Gobierno ha decidido apagar, al menos por el momento, una de las vías de cooperación judicial que más rendimiento ha dado en el origen ... del 'caso Zapatero'. El Ministerio de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes que dirige Félix Bolaños ha iniciado -de manera sorpresiva- el relevo de Silvia Martínez Cantón, la magistrada de enlace con Francia y acreditación extendida a Suiza. Pero lo que más ha inquietado a magistrados, policías e inspectores de Hacienda, según ha podido constatar este periódico- es que Bolaños ha suprimido además esa conexión helvética en la nueva convocatoria del puesto.
investigación sobre Plus Ultra, una causa que no nació de Manos Limpias, ni de una denuncia política contra José Luis Rodríguez Zapatero, sino de solicitudes de cooperación internacional procedentes de Francia y Suiza sobre una presunta red de blanqueo de capitales de origen venezolano.Así, el movimiento no es menor. La pista francesa y suiza fue la que encendió en 2024 las alarmas de Anticorrupción y acabó abriendo el camino a la UDEF para investigar el destino de los 53 millones del rescate público de Plus Ultra. Aquellas solicitudes identificaban movimientos de dinero, sociedades pantalla y posibles maniobras de blanqueo vinculadas a Venezuela. De ese hilo salió después una causa que terminó recalando en la Audiencia Nacional, bajo la dirección del juez José Luis Calama, y que ha colocado al expresidente del Gobierno como investigado por presuntos delitos de tráfico de influencias y blanqueo de capitales.
La magistrada saliente había sido nombrada el 22 de julio de 2024. La resolución original fijaba una duración de cinco años y un periodo mínimo de permanencia de dos. Sin embargo, antes de cumplir ese plazo, el Gobierno ha activado el relevo mediante una nueva convocatoria publicada en el BOE el 7 de mayo, tras una resolución de la Secretaría de Estado de Justicia fechada el 24 de abril. Fuentes conocedoras del proceso atribuyen el cese a una «pérdida de confianza». La derivada política es evidente: se cambia a la persona que ocupaba un puesto especialmente sensible justo cuando la vía internacional ha demostrado ser decisiva en una de las investigaciones más delicadas para el PSOE y para Pedro Sánchez.
Pero la clave no está solo en el relevo personal. Está en Suiza. La nueva convocatoria mantiene la magistratura de enlace con Francia, pero elimina la acreditación extendida al país helvético. Es decir, retira al puesto una capacidad de interlocución que hasta ahora permitía actuar también ante autoridades suizas, en un territorio central para investigaciones de blanqueo, localización de activos, comisiones rogatorias y delincuencia económica transnacional.
La paradoja es que el propio Gobierno defendió en 2024 que esa proyección a Suiza no era una excepcionalidad, sino una fórmula «eficiente» y «conveniente» por razones económicas y de asignación de recursos. Dos años después, en plena causa Plus Ultra, esa vía deja de considerarse, al menos en estos momentos, prioritaria.
La paradoja es que el propio Gobierno defendió en 2024 que esa extensión a Suiza no era una rareza, sino una fórmula «eficiente» y «conveniente»
El movimiento ha levantado recelos en sectores jurídicos, técnicos y policiales porque afecta a un mecanismo de cooperación discreto que resulta muy útil. Un magistrado de enlace no dirige una investigación ni sustituye a fiscales o jueces. No decide imputaciones ni ordena registros. Pero sí agiliza comunicaciones, facilita contactos, desbloquea peticiones, ayuda a localizar activos y puede coordinar con rapidez a autoridades judiciales de distintos países. En investigaciones económicas, donde el dinero salta de una jurisdicción a otra, esa capacidad no es decorativa. Puede marcar la diferencia entre seguir el rastro de una transferencia o perderlo en una maraña de sociedades y cuentas.
Modelo futuro
En el caso Plus Ultra, ese eje internacional ha sido fundamental. Francia y Suiza aparecen en el origen de las diligencias que terminaron poniendo bajo la lupa a la aerolínea rescatada por el Gobierno de Sánchez. Después llegó la investigación sobre Análisis Relevante, Idella, Whathefav, Inteligencia Prospectiva, Softgestor, Gate Center, sociedades de Dubái y pagos al entorno de Zapatero. La causa española se alimentó de un hilo exterior. Y ahora, cuando esa línea ha empezado a ofrecer resultados, el Ejecutivo reduce el alcance territorial del puesto que precisamente servía para engrasar esa cooperación.
El Gobierno, por el momento, no ha aclarado qué modelo aplicará para la relación judicial con Suiza ni por qué conviene prescindir de una acreditación que no implicaba crear una nueva estructura ni un coste relevante añadido. La decisión, al menos en apariencia, orilla una ruta que ha sido rentable para los investigadores.
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