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Política

El Gobierno se queda "en shock": pone "la mano en el fuego" por el rescate pero trata ahora de no quemarse más con Zapatero

El Gobierno se queda "en shock": pone "la mano en el fuego" por el rescate pero trata ahora de no quemarse más con Zapatero
Artículo Completo 1,030 palabras
"Estamos muy tranquilos respecto a lo que conocemos, que es Plus Ultra", argumentan en el Ejecutivo sobre el rescate a la aerolínea Leer

Estaban en plena subida, descolgados, tras el reventón de neumático que supuso el batacazo en las elecciones de Andalucía. Y cuando buscaban esa cadencia de pedaleo, otro reventazón que hace inservible la rueda. La decisión del juez de la Audiencia NacionalJosé Luis Calama de imputar a José Luis Rodríguez Zapatero , ex presidente socialista del Gobierno, por blanqueo de capitales en el caso Plus Ultra dejó, otra vez al PSOE y el Gobierno en shock. Así lo reconocían distintos cargos. Otro de los suyos investigado por corrupción. Otro misil haciendo diana en su ya agujereado casco del barco. «Esto afecta mucho a nuestra gente. Nos desmoviliza...», lamenta un destacado miembro de la dirección socialista.

La noticia se produce en un momento de desánimo y depresión generalizados en las filas socialistas, tras un ciclo electoral -Extremadura, Aragón, Castilla y León y Andalucía- de derrotas y cuando buscaban tomar algo de impulso. El shock convivió ayer con la incredulidad. «No me puedo creer esto de José Luis»; «Estamos leyendo acusaciones, no pruebas»; «Soy como Santo Tomás, me tienen que poner pruebas para creer»... acertaban a decir cargos socialistas tras conocer la noticia de la imputación por la mañana. A primera hora de la tarde un auto de 85 páginas empezaba a arrojar pruebas.

Mientras en las filas socialistas se tiene la creencia de que todo forma parte de una campaña contra el PSOE y el Gobierno, en la que también incluyes a algunas jueces, y deslizan la idea de lawfare -«El que pueda hacer, que haga», dicen recordando la frase de José María Aznar, que interpretan es un llamamiento a todos los sectores institucionales para derribar al Ejecutivo-, en el seno del Gobierno impera la moderación. La «prudencia». Pedro Sánchez hizo un llamamiento, con un mensaje al grupo de su Ejecutiva, para defender el «buen nombre» de Zapatero y su legado. Pero si en otras situaciones, como las de Begoña Gómez y David Sánchez, o la del ex fiscal general, dictaminaron su inocencia obviando a los jueces y las investigaciones, ahora evitan ir tan lejos.

Sí se espera que Sánchez dé la cara por Zapatero en la sesión de control que se celebra este miércoles en el Congreso, en la que la oposición blandirá este asunto como punta de lanza contra el Gobierno.

«Creemos en la inocencia del presidente Zapatero»; «Confiamos en su inocencia», es el deseo que trasladan. Nada de poner la mano en el fuego como, por ejemplo, sí hicieron con Santos Cerdán, ex lugarteniente de Sánchez en el PSOE. Y con el que se quemaron. Ya no lo hizo el presidente del Gobierno en diciembre de 2025 cuando se le preguntó expresamente si ponía «la mano en el fuego por José Luis Rodríguez Zapatero» y no lo hacen ahora. Los esfuerzos y la pedagogía van enfocados a trasladar el mensaje de que su actuación administrativa se hizo «conforme a todos los parámetros y exigencias que se requieren».

«Estamos muy tranquilos respecto a lo que conocemos, que es Plus Ultra», exponen fuentes gubernamentales. El acotamiento es clave. Porque en el Ejecutivo argumentan que el rescate a la compañía aérea lo avaló el Tribunal de Cuentas y que la justicia europea dio validez al fondo con el que se rescató a Air Europa y Plus Ultra. De lo que es procedimiento sí ponen la mano en el fuego, de todo lo que orbita alrededor...

Las fuentes consultadas explican que la distinta tibieza o firmeza en el caso de Cerdán y en el de Zapatero, se explican porque ahora hay un auto del juez, tras un informe que ha realizado la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional. «Desde la tranquilidad, la confianza, la prudencia y el respeto a la Justicia» hablan en el Ejecutivo de «préstamos pulcros, transparentes, autorizados por la Comisión Europea, validados por el TJUE y por el Tribunal de Cuentas».

Zapatero es uno de los arietes de lo que se denomina sanchismo. Es uno de los principales activos del Gobierno que encabeza Sánchez, como ha quedado patente con su protagonismo en las distintas campañas electorales y la defensa de las políticas del Ejecutivo. Lo más cercano, los comicios en Andalucía. Fue uno de los revulsivos socialistas en las generales de 2023. Es un ex presidente que a diferencia de Felipe González se ha implicado a fondo en la defensa del proyecto y la hoja de ruta del actual jefe del Ejecutivo. Hay mucha sintonía y afinidad. Es uno de los líderes a los que Sánchez escucha y pide asesoramiento. Su ascendencia es tan importante que Zapatero es el principal interlocutor con Carles Puigdemont.

Esa premeditada actitud comedida en La Moncloa es compensada con Ferraz, que ejerce de ariete. Poli bueno, poli malo. En el PSOE enmarcan la imputación de Zapatero dentro de una campaña contra el Gobierno de Pedro Sánchez, en la que consideran que están inmersos desde partidos políticos como PP y Vox, pseudosindicatos como Manos Limpias, medios de comunicación e, incluso, algunos jueces que, esgrimen, hacen política y no justicia. Una idea que en otros momentos sí ha defendido y verbalizado el propio Sánchez.

Sánchez tuvo conocimiento de la imputación de Zapatero mientras se encontraba en el Palacio de la Zarzuela junto al Rey, con motivo del acto de sanción de la reforma del artículo 69.3 de la Constitución española, que permitirá a la isla de Formentera elegir un senador propio. Posteriormente se trasladó a La Moncloa para presidir el Consejo de Ministros.

El primer dirigente socialista que reaccionó a la noticia de la imputación fue Emiliano García-Page, pues le cogió en directo en una entrevista en Onda Cero. «Me deja de piedra», respondió el presidente de Castilla-La Mancha . «Discrepo de muchas cosas con él, pero no lo he visto nunca con neurosis económica», añadió.

Fuente original: Leer en El Mundo - España
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