Hay preguntas que acompañan a los miembros del Gobierno allá donde vaya. Siempre que comparecen sale a colación. Los Presupuestos. El discurso del Ejecutivo ha sido siempre, al menos hasta ahora, que iban a presentarlos. Pero la guerra en Oriente Próximo ha concedido una nueva ventana de escape. A pesar de que no se presentan las Cuentas Públicas desde 2023, en el Gobierno consideran que el escenario de incertidumbre hay que reevaluar la situación. Saber cómo evolucionan los precios y el impacto de las medidas aprobadas en marzo. El año avanza y cada vez tiene menos sentido trabajar en unos números y a las pocas semanas hacerlo lo propio con los de 2027. En las próximas semanas, en junio como tarden "se tomará la decisión en relación al periodo presupuestario", ha expuesto Carlos Cuerpo, vicepresidente primero y ministro de Economía.
Hasta ahora, los mensajes eran que con seguridad se presentarían las cuentas para 2026, aunque fuera con demora. Ahora ya no se da por sentado. No se fija esa línea roja. Preguntando expresamente si el Gobierno renuncia ya a tener cuentas para 2026, el ministro de Hacienda, Arcadi España, que se estrenaba este martes en la sala de prensa del Consejo de Ministros, ha respondido: "El Gobierno está centrado en las prioridades de los ciudadanos. Una de ellas es la vivienda, otra las consecuencias que está teniendo el conflicto y la guerra ilegal en Irán. En eso estamos centrados".
Tanto Cuerpo como Espadas han evitado mostrar rotundidad a la hora de comprometerse a tener Presupuestos para 2026. Es más, sus palabras esquivas, medidas, lo que hacen es todo lo contrario: dejar la puerta abierta a que no las haya. Tanto Sánchez, como la ex ministra de Hacienda María Jesús Montero, o el propio Carlos Cuerpo han dicho en reiteradas ocasiones que los presentarían, comprometiendo su palabra.
Aprobar las Cuentas Públicas parece una utopía para un Gobierno que no cuenta con mayoría en el Congreso y al que esta semana le van a tumbar una medida tan importante como la prórroga de los alquileres. Pero el presentarlos es una decisión política. Y esa es la que tiene que tomar La Moncloa. Hacerlo ya con vistas a 2027, año en el que se deben celebrar las elecciones generales, puede ser, como sostienen miembros del Ejecutivo, una suerte de carta de presentación, de programa electoral con el que lanzar la disputa a los comicios, con el mensaje de lo que quieren hacer y el resto de partidos se lo impide.
El Gobierno sigue lanzando el mensaje de que unas cuentas prorrogadas no le impiden seguir desarrollando su acción política y que cada martes siguen tomando decisiones. Pero que la "prioridad" es la guerra y sus consecuencias porque, dicen, es lo que ahora más importa a los españoles.
Así, Cuerpo, máxima autoridad económica del Ejecutivo, ha expuesto que ahora mismo están chequeando las medidas que se incluyeron en el real decreto ley para paliar las subidas de precios, sobre todo de los carburantes y fertilizantes, y cuya vigencia se extiende hasta junio. "En torno a eso configuraremos un escenario que podría servir de base a los Presupuestos y es cuando se tomará la decisión en relación al periodo presupuestario".