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El "gran sacrificio" de Montero al dejar el Gobierno: "Se va muy disgustada, no se atrevió a decir 'no' a Sánchez"

El "gran sacrificio" de Montero al dejar el Gobierno: "Se va muy disgustada, no se atrevió a decir 'no' a Sánchez"
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La marcha definitiva de la hasta ahora vicepresidenta primera camino de Andalucía ha dejado escenas emotivas de cariño hacia ella. Va al sacrificio y la sensación dentro del PSOE es "mala", pero no pasará nada Leer

El último día que María Jesús Montero se sentó en el banco azul a la misma vera del presidente del Gobierno, el diputado socialista Antidio Fagúndez se acercó a su escaño y le entregó dos rosas rojas. No lo hizo sólo en su nombre, sino en el del Grupo Socialista del Congreso. Fue uno de los muchos gestos de valor sentimental con los que la dirección del PSOE y el Gobierno quisieron despedir a la que fuera «vicetodo». El adiós de Montero a su puesto de vicepresidenta primera ha tenido una gran carga emocional, que se explica muy bien si se escucha su confesión imprevista y atribulada. «Que una persona que tiene grandes responsabilidades en el Gobierno, que quizás ha sido sin duda la mujer con más poder en el conjunto de la democracia, decida dejar sus cargos y presentarse a las autonómicas apostando por Andalucía es para ponerlo en valor». Es fácil, y hasta lógico, tomarse esta declaración a pitorreo, como ha hecho casi todo el mundo. Pero la candidata socialista a la Presidencia de la Junta resumió así, no sólo lo que pensaba ella de sí misma, sino lo que le querían susurrar al oído sus compañeros de Gobierno y de partido cuando la despidieron diciéndole que la querían mucho.

«No hay duda de que ella ha sido una persona imprescindible para el presidente del Gobierno en los últimos años. Deja un hueco que será muy difícil de llenar. Y tampoco nadie duda de que se ha ido a Andalucía no porque fuera su deseo, sino porque el único que podía pedirle ese sacrificio se lo pidió. Ella misma ha confesado que echará de menos sus responsabilidades. No va a la Andalucía de los 80 ni a la de los 90. Va a defender una candidatura con todo en su contra, y ha de hacerlo recomponiendo el gesto, con buen ánimo y con buena cara. No le queda otra. Su sentido de la lealtad ha prevalecido por encima de cualquier otra cosa», aseguran fuentes socialistas. «Se va muy disgustada, no se atrevió a decir que no a Pedro Sánchez, aunque es un error dejar tan claro delante de todo el mundo que está asumiendo un gran sacrificio personal», indican altos cargos del Ejecutivo.

La única visión optimista de cara al 17-M para el PSOE tiene que ver precisamente con las negras expectativas. «No vemos una debacle, la sensación en las últimas semanas ha mejorado, subir dos diputados sería un resultado aceptable; el ambiente es tan pesimista que incluso igualar los resultados de hace cuatro años no sería una catástrofe para el partido», señalan fuentes de la dirección socialista.

Por contra, en el PSOE de las federaciones fuera de Madrid las cosas se ven de otra manera. El estado de ánimo del partido de cara a las andaluzas es «malo». Y tampoco la candidata, ex vicepresidenta y vicesecretaria del PSOE, suscita el mismo entusiasmo en todas las federaciones. «En la organización del PSOE de toda España es una desconocida, y en Andalucía la gente no se identifica con ella. Moreno Bonilla tiene un modelo de éxito basado en parecer más moderado que el resto del PP y además comunica bien su gestión política», señalan interlocutores socialistas.

La declaración de sacrificio personal de Montero y el anuncio del secretario general de que todo el PSOE se dejará la piel para respaldar a Montero en su campaña tendrá una interpretación lineal si el desastre de los sondeos se llega a certificar en la noche electoral. Así lo resume un alto cargo socialista: «Podemos ir al peor resultado del PSOE en Andalucía con la mayor apuesta que el PSOE ha hecho nunca en Andalucía».

Nadie piensa en serio que su sustituto en la Vicepresidencia Primera, Carlos Cuerpo, pueda reemplazar el papel político que hacía María Jesús Montero en el Gobierno. Más bien se dice que todo seguirá igual, ya que el ministro Bolaños continuará siendo el vicepresidente político de hecho. Incluso hay fuentes escépticas acerca del éxito de la operación Cuerpo, ideada para que todo el mundo hable de los datos macroeconómicos todo el tiempo.

Algunos dirigentes recuerdan que María Jesús Montero no ha dejado el escaño del Congreso ni tampoco el cargo de vicesecretaria general del PSOE. La dirección del PP está convencida de que la candidata socialista no tomará el acta de diputada del Parlamento andaluz después del 17-M. Ella misma y todos los socialistas niegan la mayor, aunque algunas fuentes advierten de que, como número dos del PSOE, Montero sigue teniendo un poder mayor del que le proporciona el liderazgo de los socialistas andaluces y de la oposición a Juanma Moreno, si se cumplen los pronósticos de todas las encuestas publicadas para las autonómicas andaluzas. En función de cuál sea el resultado, según concluyen algunas fuentes, Montero podría regresar a la política nacional. Compatibilizar el puesto de vicesecretaria general de todo el PSOE con el de líder de la oposición en el Parlamento andaluz sería una situación extraña. Aunque de acuerdo con los usos y costumbres de Pedro Sánchez, bien pudiera considerarse normal.

A la postre, todos estos movimientos del presidente del Gobierno tienen como denominador común un Gobierno y un partido donde sólo manda una persona y el resto se limita a ejecutar sus decisiones. Lo reconocen hasta los más ardientes partidarios del líder socialista.

A propósito de Sánchez, el presidente ha enviado a su número dos en el escalafón socialista a competir en las elecciones andaluzas. Hay quien ha querido ver en la decisión de no nombrar un vicepresidente político con carnet una señal de que quería evitar cualquier especulación sucesoria. «No hay sucesor ni para Sánchez ni para quienes le apoyan. El presidente no está en eso. En su cabeza está seguir gobernando en 2027. Por tanto, no se moverá nada en el PSOE de Pedro Sánchez si se produjera la previsible debacle en Andalucía», señalan fuentes del Gobierno.

Fuente original: Leer en El Mundo - España
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