El establecimiento, inaugurado en 1962 y demolido en 2007, fue considerado un precursor de la arquitectura turística de la Costal del Sol
Regala esta noticia Añádenos en Google Fotografía del hotel Tres Carabelas, junto a la antigua Nacional 340. (Imagen facilitada por Carlos Blanco, cronista oficial de Torremolinos)Torremolinos
21/06/2026 a las 23:14h.«A veces los mejores proyectos nacen de las premisas más complejas». Con esta reflexión hablan en el estudio del arquitecto Carlos Lamela de Vargas, ... sobre el hotel Tres Carabelas, una de los edificios nacidos al calor de la explosión turística de la Costa del Sol y que tiene sello de su padre, Antonio Lamela Martínez, fundador de este despacho profesional al que Torremolinos le debe parte de su identidad, tanto que, en 2017, le concedieron la Medalla de la Ciudad a título póstumo.
Una manzana vacía
La desaparición del establecimiento dejó un hueco enorme, una manzana de 12.688 metros cuadrados, con vistas a cuatro calles, Carlota Alessandri, España, Puerto Real y Nerja.
Cuando se levantó el Tres Carabelas, Lamela encontró una «parcela hundida, separada de la playa y con un vial adyacente». Unos condicionantes que fueron solventados con el diseño de «soluciones pioneras en arquitectura hotelera en España».
El complejo fue alzado en perpendicual a la carretera, «con estructura de espina de pez para conseguir terrazas orientadas a mar y montaña».
Pez Espada, este sí en pie, modernizado y con protección como Bien de Interés Cultural, una salvaguarda de la que no gozó el Tres Carabelas.Escultura
El desaparecido alojamiento tiene, a su vez, una intrahistoria vinculada a otra pérdida, como recogen las publicaciones del propio estudio de arquitectura, que la narran así: «En 1962, Antonio Lamela encargó al escultor Pablo Serrano una pieza abstracta para el hotel Tres Carabelas de Torremolinos. Hecha con restos de obra, fue retirada y destruida por su carácter polémico. Pablo Serrano litigó 20 años hasta su muerte en 1985, abriendo camino a la protección de los derechos de autor. Como desagravio, Lamela le encargó la escultura Calas Verdes en 1964, que hoy renace en Madnum, proyecto de Colonial en Méndez Álvaro».
Cruiser
Para el terreno que dejó vacante el Meliá llegó una idea ambiciosa: el hotel Cruiser, que iba a ser el primer cinco estrellas de Torremolinos, y que tenía fecha prevista de inauguración en 2010.
La Junta de Andalucía, no obstante, impugnó la licencia otorgada por el Ayuntamiento a la promotora Arco Sur, por no ajustarse a las normas urbanísticas de Torremolinos. De hecho, antes de que se pusiera la primera piedra, en 2007, los planes para esta obra ya fueron modificados, lo que supuso la reducción de la altura máxima del inmueble de 24 a 15 plantas en su zona más elevada. Iban a ser 439 habitaciones de lujo, 594 plazas de aparcamiento, un 'spa' y un helipuerto, entre otras prestaciones, que no llegaron a culminarse nunca.
Los trabajos se paralizaron en mayo de 2009 y, a día de hoy, todavía quedan los restos de aquel intento, un tremendo boquete.
inversión de 250 millones de euros para levantar 353 viviendas allí y, de hecho, ya están a la venta. Para que la operación haya sido posible, después de dos décadas del adiós al Tres Carabelas, fue necesario un cambio de uso de la finca, una condición incluida dentro del convenio para la revitalización de esta zona del casco urbano, que recibió el apoyo de la Corporación Municipal en 2023. comentarios Reportar un error