Juanjo Sánchez Arrreseigor
Historiador, especialista en el mundo árabe e islámico contemporáneo
22/07/2026 a las 21:27h.Arabia Saudí no es una potencia industrial. Los intentos de sus autoridades para diversificar la economía han fracasado siempre. Los saudíes no son un pueblo ... industrial y su Gobierno autocrático estorba el emprendimiento empresarial, la innovación tecnológica y el libre mercado. Cualquier idea de que puedan manejar algo tan avanzado como la tecnología atómica es un dislate. Tontos no son, pero les falta toda la base material, cultural y humana.
Que Donald Trump parezca dispuesto a firmar con los saudíes un acuerdo de cooperación nuclear y dejarles refinar uranio es un brindis al sol. Los saudíes son el país que tiene menos necesidad del mundo de energía nuclear, y en cuanto a la fabricación de armas, tienen yacimientos de uranio, pero carecen del equipo, instalaciones y personal cualificado para efectuar los cálculos complejísimos que permiten convertir el uranio refinado isotópicamente en algo que explote. En realidad, refinar el uranio es la parte más sencilla de todo el proceso.
Por lo poco que sabemos, el acuerdo consiste en que los saudíes van a gastarse trillones comprando la tecnología y el personal cualificado en EE UU, soñando con poder entrenar sus propios técnicos y emplear las instalaciones para su programa de armas atómicas. En años recientes, los norteamericanos se habían negado a venderles tecnología atómica salvo que los saudíes reconociesen a Israel, pero Trump parece tener un enfoque puramente mercenario.
Aunque la influencia israelí no logre tumbar el acuerdo, los saudíes no van a poder construir armas atómicas ni antes que los iraníes ni nunca. ¿El príncipe Bin Salman no se da cuenta? Es posible que no, pues carece de conocimientos técnicos y buenos asesores, como se ha visto en su proyecto faraónico de megaciudad lineal. Estos sueños atómicos son solo otro brindis al sol.
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