En el documento que el Ejecutivo clasificó como «reservado» y remitió a la SEPI, Aviación Civil la describió como una compañía pequeña, con pérdidas crónicas y dependiente de financiación
Regala esta noticia Añádenos en Google (Álex Sánchez) 15/06/2026 a las 00:01h.El Gobierno lo mantuvo bajo llave durante más de cinco años. Las sucesivas peticiones de Transparencia para conocer íntegramente el informe de Aviación Civil sobre ... la situación de Plus Ultra chocaron una y otra vez con la negativa del Ejecutivo, que primero alegó que se trataba de documentación «reservada» y después se escudó en que el rescate estaba siendo investigado por la justicia. Ahora, el dosier incorporado al sumario del 'caso Zapatero' permite leer la radiografía técnica que precedió al rescate de 53 millones de euros aprobado por el Consejo de Ministros el 9 de marzo de 2021. Y el retrato dista mucho del de una aerolínea vertebral para el sistema aéreo español: Aviación Civil describió a Plus Ultra como una compañía pequeña, periférica, con pérdidas desde el inicio de su actividad, presencia mínima en Barajas y necesitada de apoyo financiero para seguir operando.
Aviación Civil alertó de que el apoyo financiero seguía siendo clave incluso bajo escenarios de crecimiento optimistas.
El informe, titulado 'Análisis de la actividad de la compañía aérea Plus Ultra', tiene 22 páginas, está fechado el 18 de febrero de 2021 y fue firmado electrónicamente el día 24 por Raúl Medina Caballero, entonces director general de Aviación Civil. La Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) lo entregó un año después, en febrero de 2022, a la primera instructora del caso, Esperanza Collazos, titular del Juzgado de Instrucción número 15 de Madrid.
El documento, marcado como «confidencial» en su portada, resulta especialmente incómodo para la tesis de que se trataba de salvar a una «empresa estratégica» que sostuvo —y sigue sosteniendo— el Gobierno. «Plus Ultra ha venido mostrando una posición débil en resultados desde el inicio de su operativa», advertía Aviación Civil. La afirmación no se refería únicamente al impacto de la pandemia, sino a la trayectoria previa de la aerolínea: «Desde 2015, todos los años ha cerrado sus ejercicios con pérdidas», añadía el informe. Esas pérdidas fueron «especialmente negativas en 2017».
La Dirección General incidía en sus conclusiones en que la compañía había registrado «resultados negativos desde el inicio de su actividad en 2015» y que, de cumplirse sus propias previsiones, podía encadenar «resultados negativos durante 8 años consecutivos».
Cifras mínimas
La dimensión real de Plus Ultra en el mercado español quedaba reducida a cifras mínimas. Aviación Civil señalaba que la aerolínea tenía «una cuota del 0,2% en relación al volumen de pasajeros» entre las compañías con licencia tipo A. En ingresos, la cuota era todavía menor: «se sitúa en el 0,1%». En 2019, último ejercicio completo antes de la pandemia, transportó «155.080» pasajeros, «aproximadamente un 0,1% del total de pasajeros en el mercado aéreo» nacional.
La comparación con el resto del sector tampoco reforzaba la excepcionalidad del rescate. «La cifra de negocios de Plus Ultra se encuentra lejos de las de otras compañías españolas», recogía el informe. No solo distaba de las prestaciones de Iberia, Air Europa o Vueling, sino también de operadores con facturaciones próximas a los 500 millones de euros, como Iberia Express, Air Nostrum o Volotea. Incluso frente a Wamos o Evelop, «la facturación de Plus Ultra se sitúa en torno a la mitad de las anteriores».
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