Al frente de la gestión técnica de la emergencia por la dana de 2024 se colocaron dos personas. La primera fue el subdirector de Emergencias de la Generalitat, Jorge Suárez, que en su declaración como testigo ante la jueza de Catarroja que instruye la causa aseguró que planteó un ES-Alert tres horas antes de su envío. La segunda fue José Miguel Basset, entonces inspector jefe del Consorcio Provincial de Bomberos de Valencia y jefe operativo de la emergencia, al que Suárez señaló precisamente por cuestionar una alerta que podía generar "alarmismo" entre la población.
Basset, al que también apuntan los dos ex altos cargos investigados Salomé Pradas y Emilio Argüeso por enzarzarse en un debate técnico sobre la alerta, ha manifestado sin embargo ante los periodistas que "estaba claro que había que hacer un envío". Lo ha dicho antes de entrar al juzgado de Catarroja para declarar como testigo ante la jueza Nuria Ruiz Tobarra.
Basset -hoy jubilado- ha confirmado que fue Suárez quien puso sobre la mesa la opción de una alerta masiva a las 17.30 horas en la reunión del Cecopi para gestionar la emergencia. La primera propuesta, pensada únicamente ante el riesgo de rotura de la presa de Forata y no por el desbordamiento del barranco del Poyo -"nadie dijo nada"-, pedía a la gente subir a "niveles altos". Basset fue el único que puso objeciones para pedir que el texto lo redactase un "especialista en comunicación". La alerta, sin embargo, no se lanzó a los móviles hasta las 20.11 horas, casi tres horas después.
Él, por su parte, sugirió que la alerta advirtiese de que, "ante la situación de fuertes lluvias, manténganse en sus domicilios". Esta nueva versión "convence más" y "se da por válida", porque "sonaba mejor o no era tan alarmista", según ha dicho. Sin embargo, Basset ha declarado que desconoce por qué la redacción final que se lanzó a los móviles pedía solo "evitar desplazamientos".
En todo caso, ha asegurado que nadie puso reparos a pedir a la población que permaneciera en sus domicilios porque esa medida no se entendía como un confinamiento. "Estábamos amparados ante una situación de emergencia", ha señalado Basset. El confinamiento, sin embargo, ha sido objeto de discusión, pues se elevó una consulta a la Abogacía de la Generalitat y el entonces jefe de gabinete de Carlos Mazón, José Manuel Cuenca, pidió a la ex consejera Pradas que lo frenara.
Basset ha negado que el motivo del retraso de la alerta fuera su discusión con Suárez. "Como mucho fueron 10 minutos", ha apuntado. "Había que enviar algo de manera urgente y no me iba a enzarzar. No se retrasó por ninguna discusión nuestra", ha sentenciado.
A Basset le han preguntado también por el papel de Pradas y el entonces presidente de la Generalitat. El ex jefe de los bomberos ha afirmado que era la ex consejera quien lideraba la gestión de la emergencia a partir de las 15 horas del 29 de octubre de 2024. Es más, ha señalado que nadie dijo en el Cecopi que Carlos Mazón asumía el mando desde su llegada: "Pradas seguía al mando de la emergencia y Mazón empezó a hacer dentro de sus funciones políticas lo que entendiese que tenía que hacer".
Según Basset, cuando se incorporó al Cecopi a partir de las 20.28 horas "tomó la palabra" y se le actualizó la información hasta esa hora.
Fuentes del entorno de Pradas han valorado que Basset "confirma en sede judicial las partes más esenciales de las declaraciones" de la ex consejera, pues no se informó del Poyo en el Cecopi y Pradas "no interfiere en el cambio del contenido de un mensaje a otro, pues se trataba de una discusión operativa".
Los bomberos del Poyo
A Basset se le responsabiliza también de ordenar la retirada de los bomberos del barranco del Poyo horas antes de su desbordamiento. En su declaración, ha admitido que se enteró de que los bomberos fueron movilizados para las labores de vigilancia a posteriori. Es decir, la orden no pasó por él.
"Yo no sabía que se había solicitado, pero es habitual que lo pidan", ha dicho según fuentes presentes en la declaración. "Soy ajeno a esa petición". Del mismo modo, ha subrayado que tampoco se le comunicó la retirada de los bomberos y ha dejado claro que durante la reunión del Cecopi para gestionar la emergencia nadie preguntó por la medición de los caudales en la rambla del Poyo.