El juez de la Audiencia Nacional que investiga a José Luis Rodríguez Zapatero ha pedido a EEUU autorización para emplear como prueba en un eventual juicio al ex presidente del Gobierno el contenido del móvil incautado a Rodolfo Reyes Rokas, ex directivo de Plus Ultra.
Los mensajes localizados en el terminal del empresario venezolano ha sido una pieza clave para la imputación de Zapatero en la presunta trama de tráfico de influencias, según el propio magistrado, José Luis Calama.
"Dicho material ha sido utilizado hasta la fecha como elemento de investigación, si bien, dada su relevancia para el esclarecimiento de los hechos investigados, resulta necesario determinar las condiciones de su eventual incorporación al proceso para poder ser utilizado, en su caso, en el plenario, como medio de prueba con plenos efectos procesales", indica el instructor en su resolución.
"Sí, bro. Nuestro pana Zapatero detrás", escribe Reyes con colofón a un cruce de mensajes sobre las gestiones que los investigados habían puesto en marcha para asegurarse de que el Gobierno autorizaba el recate de Plus Ultra.
"Mira lo que me dice un amigo (...) Y yo busco como llegarle a zp (...)Tú crees que podamos pedir ayuda a Zapatero.. tema lobby politico Plus Ultra Líneas Aéreas. Ayudas publicas y/o financiamiento" escribe Reyes en otro de los mensajes empleados por el juez. Y en otro: "Acaba de hacerse el puente con ZP"
"Se acuerda solicitar cooperación jurídica internacional a las autoridades de Estados Unidos, interesando la autorización para la utilización como medio de prueba en el proceso penal español de la extracción telefónica del dispositivo móvil perteneciente a Rodolfo Reyes Rojas", indica la resolución fechada el pasado viernes.
El paso dado por el instructor busca esquivar el intento de la defensa de Zapatero y otros investigados de que el material proporcionado por la agencia estadounidense Homeland Security Investigations (HSI) sea considerado nulo y, por tanto, no pueda emplearse para sostener una acusación.
Zapatero está citado en la Audiencia Nacional los próximos días 17 y 18 de junio. Según publicó EL MUNDO, el expresidente no va a presentarse como una víctima del lawfare. Apoyará su defensa en la afirmación de su inocencia y las supuestas irregularidades en el procedimiento. Una de ellas, la forma de incorporación a la causa de la información aportada por EEUU.