El juez que instruye el caso Zapatero ha acordado admitir el incidente de nulidad presentado por la defensa del ex presidente del Gobierno y "rectifica" el auto mediante el que lo rechaza por haber sido presentado fuera de plazo. El instructor reconoce ahora, como argumentaba el letrado Víctor Moreno Catena, que no tuvo acceso al expediente a tiempo y que, por lo tanto, "el escrito presentado por la representación procesal de José Luis Rodríguez Zapatero se encuentra dentro del plazo establecido".
El letrado del ex líder socialista planteó que no tuvo acceso a la plataforma que da acceso a la documentación a los abogados en tiempo y forma y que, por lo tanto, sólo podía contabilizarse el plazo a partir de ese momento. No obstante, el juez precisó que "ello no determina la admisión del incidente en los términos pretendidos".
El instructor sólo acepta "exclusivamente su admisión a trámite respecto de las resoluciones que no pudieron ser recurridas en forma". En este sentido recuerda que "la nulidad de actuaciones en fase de instrucción sólo puede prosperar cuando las resoluciones impugnadas, aun dictadas en el curso de la investigación, han adquirido firmeza y han producido una lesión constitucional que la parte no pudo denunciar antes". Es decir, que advierte a Moreno Catena de que "el incidente de nulidad no puede convertirse en un mecanismo alternativo para revisar decisiones instructoras notificadas y recurrirles".
Zapatero ha reclamado que se anule la causa tras haber incorporado, a su juicio de manera ilegal, el contenido del teléfono móvil del empresario Rodolfo Reyes, antiguo dueño de la aerolínea Plus Ultra. Este terminal fue incautado por las autoridades americanas e incluido en el sumario por la Policía Judicial. En él figuran mensajes en los que se hace referencia al ex presidente como vía para intentar conseguir el rescate público de la compañía aérea, que finalmente fue acordado por el Gobierno de Pedro Sánchez en 2021 y que está siendo objeto de investigación.
El juez Calama mantiene la imputación de Zapatero, al que atribuye la dirección de una trama criminal para traficar con influencias a cambio de comisiones, como por ejemplo la del uno por ciento a cambio de la salvación de Plus Ultra con 53 millones públicos.