Imanol Pradales ve «noqueado» al presidente del Gobierno y le vuelve a reclamar competencias migratorias propias para el País Vasco
Regala esta noticia Añádenos en Google El lehendakari, Imanol Pradales, la semana pasada durante el Consejo de Gobierno en San Sebastián. (Lobo Altuna) 04/09/2026 a las 11:27h.Imanol Pradales ha elevado este viernes la presión sobre Pedro Sánchez ante la crisis migratoria de Ceuta y le ha lanzado una advertencia especialmente contundente: « ... Si no la resuelve rápido, la legislatura estará terminada». El lehendakari ha vuelto a censurar la gestión del Gobierno central tras la llegada de miles de personas a la ciudad autónoma e incluso ha subido un poco más el tono tras escuchar una comparecencia del presidente ante el Congreso que, en su opinión, vino a evidenciar este jueves su «falta de liderazgo y de capacidad». «Está noqueado y desbordado», ha abundado el mandatario nacionalista, quien avisa de que este episodio se puede llevar definitivamente por delante al PSOE.
Si Pradales ya apuntó hace una semana a la «descoordinación» del Gobierno en la gestión de la crisis, ahora cree que la fotografía revelada en la Cámara baja es aún más elocuente. «Vimos la soledad del presidente y eso es significativo», ha dicho antes de recordar cómo una de sus ministras, Margarita Robles, apenas le aplaudió a diferencia del resto. A juicio del lehendakari, en este episodio Sánchez no ha sido capaz de demostrar la «capacidad de liderazgo» que sí habría tenido en otras emergencias entre las que ha situado la pandemia del covid o la dana en Valencia. Es ahí cuando le ha advertido de que una crisis de estas características, sumada a las dificultades que ya arrastraba, podría ser la puntilla a la legislatura.
Sobre la situación en Ceuta como tal, el lehendakari ha mantenido que todavía faltan datos para determinar las causas y el alcance de lo ocurrido, y ha puesto sobre la mesa la dimensión geopolítica de la crisis, aunque sin apuntar explícitamente a Marruecos. En todo caso, también ha llamado a abordar la emergencia desde la vertiente humanitaria. Ha recordado que la avalancha del 30 de julio se cobró la vida de más de 140 personas y que en la ciudad autónoma todavía permanecen miles de migrantes; entre ellos, unos 2.400 menores que aún se siguen identificando para poder tomar medidas. «Esto exige hablar de la dignidad de las personas, pero estamos en el conflicto político permanente», ha lamentado.
Situación de los menores
Sobre la situación concreta de los menores, ha explicado que este mismo jueves hubo conversaciones con el Ministerio de Juventud e Infancia y que el Gobierno vasco ha recibido información sobre el proceso de identificación. Según los datos que ha trasladado, en este momento hay unos 2.400 menores en las calles de Ceuta y, entre ellos, unos 1.600 o 1.700 han sido identificados. El lehendakari ha señalado que el Ejecutivo central todavía no dispone de cálculos exactos y que el proceso de triaje puede prolongarse «otros dos o tres meses». Por ese motivo, ha explicado, el Gobierno no se encuentra todavía en la fase de plantear otras medidas, incluido un eventual reparto entre las comunidades de la Península.
Pradales ha aprovechado también la entrevista para reivindicar la necesidad de que el País Vasco disponga de nuevas capacidades y herramientas para afrontar la migración. Ha recordado que desde que asumió el cargo ha situado este asunto entre sus prioridades y que ya en diciembre de 2024, durante la Conferencia de Presidentes celebrada en Santander, él y el presidente canario, Fernando Clavijo, plantearon una propuesta ante la crisis migratoria del archipiélago. Meses después, en la reunión de Barcelona, reclamaron al Estado un plan estructural. «Con parches no vamos a ningún lado», ha resumido. Pradales ha añadido que también ha abordado esta cuestión en las comisiones bilaterales mantenidas con Sánchez y ha advertido de que la migración tendrá una dimensión creciente que exigirá respuestas políticas nuevas.
El lehendakari ha puesto como ejemplo los problemas que se producen cuando se cierran fronteras o se alteran los flujos migratorios. Ha explicado, por ejemplo, que el cierre de la frontera francesa este verano ha generado dificultades al otro lado de la muga. Ha recordado episodios anteriores, como las muertes registradas en el río Bidasoa o la situación vivida con personas procedentes de Mali que tuvieron que dormir en la calle. «Eso no es admisible en una sociedad moderna», ha dicho. A su juicio, las instituciones vascas necesitan capacidad para organizar servicios y controlar los flujos porque el Estado no siempre está presente.
Pradales ha rechazado, por último, cualquier intento de vincular inmigración e inseguridad. Ha advertido de que existen intereses de «movimientos extremistas y de partidos políticos, sobre todo de extrema derecha», encaminados a mezclar ambos conceptos. «No lo voy a admitir nunca», ha afirmado, antes de sostener que tampoco es una asociación que haga la sociedad vasca. El lehendakari ha citado el Sociómetro para señalar que la migración aparece actualmente como la sexta preocupación para la ciudadanía, pero ha subrayado que no figura asociada a la falta de seguridad. «La sociedad vasca diferencia bien esos dos planos», ha concluido.
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