El rey Guillermo Alejandro posa con el nuevo primer ministro Rob Jetten y los nuevos miembros del Gobierno en el palacio Huis ten Bosch, en La Haya. Peter Lous Reuters
Europa El liberal Jetten se convierte en el primer ministro más joven de Países Bajos con la promesa de elevar al 5% el gasto en DefensaLos tres socios de coalición no alcanzan la mayoría parlamentaria, por lo que la estabilidad sigue sin estar garantizada en La Haya, que ha alumbrado hasta tres gobiernos en los últimos cinco años.
Más información:Los liberales de Jetten apuestan por formar un gobierno en minoría con apoyo externo de la derecha euroescéptica JA21
Álvaro Escalonilla Publicada 23 febrero 2026 19:16hLas claves nuevo Generado con IA
A sus 38 años, el liberal Rob Jetten se convirtió en el primer ministro más joven de la historia de los Países Bajos, y en el primero abiertamente gay. El traspaso de poderes ocurrió este lunes en la sede del Ministerio de Asuntos Económicos de La Haya. Su inmediato predecesor, Dick Schoof, le entregó el mazo de la presidencia del Consejo de Ministros, y Jetten no escatimó en elogios hacia el antiguo jefe de los espías.
"En tiempos de turbulencia política, fuiste el centro tranquilo del Gabinete. Cuanto más fuerte era el viento de cara, más fuerte seguías pedaleando", agradeció el líder del socioliberal Demócratas 66 (D66), que liderará en adelante un Gobierno en minoría que tendrá como socios de coalición a la Llamada Democrática Cristiana (CDA) de Henri Bontenbal y a los liberales-conservadores del Partido Popular por la Libertad y la Democracia (VVD) de Dilan Yesilgöz.
La centroderecha pacta un Gobierno en Países Bajos basado en más gasto en Defensa y un mayor control del asiloLa heredera del ex primer ministro Mark Rutte a la cabeza del VVD se estrenó este lunes como ministra de Defensa, y su compañero de filas Eelco Heinen revalidó la cartera de Finanzas. El eurodiputado Tom Berendsen, de la cuota de la CDA, asumió el Ministerio de Asuntos Exteriores. Los tres posaron frente a las cámaras en las escalinatas del palacio Huis ten Bosch, en cuyo interior juraron el cargo en presencia del rey Guillermo Alejandro.
La coalición de Jetten no tiene mayoría en el Parlamento. Entre los tres partidos sólo suman 66 de los 150 escaños en la Cámara Baja. Tampoco alcanzan la cifra mágica en el Senado. Sin embargo, el líder de D66 y sus socios apostaron por la fórmula de gobernar en minoría, poco habitual en la quinta economía más grande de la zona euro, frente a la atomización del Parlamento, que acoge en su seno a dieciséis formaciones distintas.
La estabilidad sigue sin estar garantizada en los Países Bajos, que han alumbrado hasta tres gobiernos en los últimos cinco años. En esta ocasión, Jetten y sus socios tendrán que negociar para sacar adelante cada punto de su agenda. El nuevo primer ministro parte con la ventaja de no tener "un ego que se interponga en su camino", asegura Sigrid Kaag, exlíder del D66.
"Además, después del caótico Gobierno anterior, no creo que los partidos de la oposición tengan muchas ganas de hacer saltar por los aires pronto esta coalición minoritaria: los votantes no lo verían con buenos ojos", subraya en conversación con este periódico Stijn van Kessel, profesor de Política Comparada en la Universidad Queen Mary de Londres. "Pero aun así podría ser difícil encontrar mayorías puntuales en el Parlamento".
Los consensos serán necesarios porque la nueva coalición pretende elevar el gasto en defensa desde el 2% actual hasta el 5% del PIB, como demandan los aliados de OTAN, capitaneados por Rutte y espoleados por Donald Trump. El Gobierno Jetten pretende alcanzar el umbral a través del llamado "impuesto por la libertad", que consistirá en un recargo sobre el impuesto a la renta, según la radiotelevisión pública NOS.
La coalición no teme recortar en otras partidas como Sanidad o Bienestar, un paso arriesgado que, sin embargo, promete hacer "con precisión y cuidado", en palabras de Sophie Hermans y Mirjam Sterk, las ministras del ramo.
"El Gobierno sigue una línea económica claramente de derechas, así que el liberal VVD ha negociado bien", apunta en este sentido el citado Van Kessel. Entre los objetivos de la nueva coalición también están los de limitar las prestaciones por desempleo, aumentar las contribuciones individuales al sistema sanitario o subir la edad de jubilación.
Los planes de austeridad de Jetten motivaron las primeras críticas desde la izquierda. "La gente común pagará cientos de euros más, mientras que no se pide nada extra a los más ricos. Esto tiene que cambiar", escribió en redes sociales el líder de GroenLinks, Jesse Klaver, íntimo amigo del nuevo primer ministro.
Los liberales de Jetten apuestan por formar un gobierno en minoría con apoyo externo de la derecha euroescéptica JA21En las elecciones legislativas de noviembre, Jetten ganó por la mínima a la ultraderecha de Geert Wilders gracias a una campaña de marcado tono optimista —bajo el lema Het kan wél, traducido como Sí se puede—, sin eludir temas sensibles para los partidos de centro o centroizquierda, como el asilo o la inmigración, bandera del Partido por la Libertad (PVV) de Wilders. En este asunto, sin embargo, Jetten ha prometido adoptar una postura estricta.
Bien es cierto que la nueva coalición de gobierno no empezó con buen pie. La candidata para ocupar la Secretaría de Estado de Finanzas del D66 de Jetten se vio obligada a dimitir la semana pasada después de que saliera a la luz que había falseado su formación académica en el currículum y en su perfil de LinkedIn. La primera mancha en el historial.