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Las empresas coordinan su mensaje para ser escuchadas en Europa.
La Unión Europea vive de las pymes. Las pequeñas y medianas empresas representan el 99,8% de todas las compañías que operan en el territorio comunitario y concentran nada menos que dos tercios del empleo. Se trata de empresas que vertebran el tejido industrial de la región y de las que se estima que aportan cerca de la mitad de todo el valor añadido europeo. Pero Bruselas no siempre es fácil para una pequeña empresa. En el hostil entorno de las instituciones y los grandes despachos, los intereses de los pequeños negocios pueden quedar opacados por los de los grandes conglomerados. Es ahí donde entra SMEUnited, el lobby de las pymes en Europa que integra las más de 65 asociaciones empresariales nacionales para coordinar su voz ante las grandes autoridades legislativas que pueden decidir su futuro a golpe de norma.
Entre ellas se encuentra la española Cepyme, que tiene representación a nivel europeo, a través de Ángela de Miguel Sanz; la patronal catalana Pimec, con Antoni Cañete Martos; y ATA (Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos), con Celia Ferrero. Son todos vicepresidentes en la asociación europea. "Desempeñamos un papel directo en todas las políticas de la Unión Europea que afectan a las pymes. Esto es posible gracias a que tenemos vínculos y contactos directos con las instituciones de la Unión Europea, y se ve reforzado por nuestra condición de interlocutor social", explican desde SMEunited, donde aseguran que "entre los ámbitos legislativos clave en los que participamos activamente se incluyen: política económica y fiscal, empleo y política social, política medioambiental, política empresarial, mercado único, asuntos jurídicos e I+D".
SMEunited ha luchado para blindar las ayudas para las pymes frente a la Comisión Europea, que quiere ampliar estas y otras ventajas a compañías en crecimiento.Al frente de la asociación está Véronique Willems, su secretaria general desde hace casi una década y la persona responsable de ejecutar las prioridades que fija la junta directiva. Este órgano estratégico está a su vez dirigido por Davide Galli, que también es miembro de la asociación italiana que defiende los intereses de las pymes, profesionales y pequeños artesanos. Galli ocupa esta posición en SMEunited desde finales del año pasado, cuando la junta del lobby de las pequeñas y medianas empresas votó que sucediera a Petri Salminen (2022-2025). Los mandatos al frente del lobby europeo de las pymes son de dos años.
SMEunited tiene sus oficinas en Bruselas en el número 4 de la calle Jacques de Lalaing. Los 18 profesionales que allí trabajan se encuentran ubicados a apenas 500 metros de la sede de la Comisión Europea y a 600 del Parlamento Europeo, una localización en pleno centro del distrito europeo de la capital belga que le permite reforzar sus vínculos con las grandes instituciones responsables de la legislación que afectará a sus socios.
Simplificación
Y parece que esos vínculos han logrado hacer que se escuche la voz de las pymes en Bruselas. La Comisión Europea inició con el segundo mandato de Ursula von der Leyen un ambicioso proyecto de simplificación normativa que tiene su mayor foco puesto en las pequeñas y medianas empresas con el objetivo de eliminar esa imagen de una Europa excesivamente burocrática y que traba el emprendimiento.
Entre las metas concretas que se ha fijado la Unión Europea figura la reducción, de aquí a 2030, de los costes y las obligaciones de reporte de información en al menos un 25% para todas las empresas, lo que supondrá un ahorro de 37.500 millones de euros, que en el caso de las pequeñas y medianas empresas deberá elevarse hasta un mínimo de un 35%. Por el momento, la Comisión Europea ha promovido doce paquetes ómnibus dentro de su agenda de simplificación regulatoria y abordando una reducción potencial de cargas administrativas valorada en más de 18.000 millones de euros anuales.
Los paquetes ómnibus que más benefician y afectan directamente a las pymes son de Sostenibilidad, el de Protección de Datos y el más reciente de Simplificación Fiscal. Estas propuestas legislativas funcionan como un escudo protector frente a la burocracia corporativa, elevando drásticamente los umbrales de plantilla y facturación para eximirlas por completo de las densas obligaciones de informes de sostenibilidad, auditorías fiscales transfronterizas y registros digitales complejos.
En Europa hay 26,1 millones de pymes.Lourdes SegadeEXPANSIONSMEunited ha luchado para que se sustituya el papeleo obligatorio por modelos ultrasimplificados y, en ocasiones, de adopción puramente voluntaria. Para la Comisión, en muchos casos, supone eximir alrededor de un 80% del total de empresas de estos requerimientos al tiempo que mantiene en torno a un 90% de los objetivos, como en el caso del paquete de sostenibilidad en el que las emisiones se concentran en las grandes empresas. "Estoy comprometido con la simplificación normativa como principal motor de la competitividad de nuestras empresas. Para crear un entorno normativo favorable a las 26,1 millones de pymes de Europa, es preciso aplicar el principio de pensar primero a pequeña escala", asegura Davide Galli.
SMEunited también ha luchado para garantizar el flujo de financiación y ayudas a las pymes y blindarlo de los intentos de la Comisión Europea de ampliar las ventajas de las pymes a compañías en crecimiento. En el último año, Bruselas ha dado luz verde a la creación de una nueva categoría de empresas: las compañías de mediana capitalización.
Se trata de una etiqueta que busca lidiar con el desincentivo que supone pasar de determinado umbral de tamaño, pues algunas compañías se enfrentan a la pérdida de ventajas burocráticas y de financiación de las que disfrutaban siendo pymes. SMEunited ha logrado que el Ejecutivo comunitario ofrezca a este nuevo tipo de empresas ciertas ventajas regulatorias, pero no acceso al plan de ayudas de las pymes, pues esto hubiera supuesto repartir menos entre las compañías más pequeñas.
Transparencia
Como el resto de lobbies, SMEunited está inscrito en el registro de transparencia de la Unión Europea, una plataforma que sirve para que se pueda identificar qué intereses están representados por cada asociación y en nombre de quién así como los recursos que dedican a estas actividades. En su caso, el código de identificación es el 55820581197-35.
Existen más de 15.000 asociaciones registradas en esta base de datos, niveles máximos históricos, con más de 100 de ellas ubicadas en España. La inscripción en el registro de transparencia de la Unión Europea obliga a adoptar y firmar un código de conducta sobre las relaciones entre el lobby y las instituciones. Desde finales de 2014, cuando comienzan los registros, SMEunited ha mantenido algo más de 229 reuniones con los diferentes miembros de la Comisión Europea de las cuales 25 se han concentrado en los primeros meses de este mismo año. Estas últimas citas se han centrado sobre todo en discutir los efectos de la simplificación de la normativa y en trasladar a las autoridades las prioridades del año para las pymes.
También existe un mecanismo de denuncia que permite a cualquiera poner en marcha una investigación sobre supuestos casos en los que se considere que los lobbies inscritos no han respetado el código ético de la Unión Europea.
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