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El último día de Gaudí, el genio que vestía como un mendigo

El último día de Gaudí, el genio que vestía como un mendigo
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Este 10 de junio se cumplen 100 años de la muerte del arquitecto de la Sagrada Familia, con la inauguración por León XIV de la última torre del templo, la más alta y eje central del proyecto

Centenario

El último día de Gaudí, el genio que vestía como un mendigo

Este 10 de junio se cumplen 100 años de la muerte del arquitecto de la Sagrada Familia, con la inauguración por León XIV de la última torre del templo, la más alta y eje central del proyecto

Regala esta noticia Añádenos en Google Carroza fúnebre con los restos de Antoni Gaudí, el día de su entierro, en Barcelona. (R. C.)

Doménico Chiappe

Madrid

10/06/2026 Actualizado a las 17:40h.

Desaliñado, como era usual, el genio de la arquitectura Antoni Gaudí cruzaba la Gran Via de les Corts, junto a la Plaza de Barcelona, y ... se encontró con que un tranvía le venía de frente. Retrocedió dos pasos y el del carril contrario, de la línea 30, le atropelló a las 18:05 horas. Estuvo en el suelo sin que ningún conductor ni peatón lo auxiliara, al menos diez minutos. Su aspecto hacía que no lo consideraran digno de ayudarle y no tenía su documentación con él. Un guardia le subió a un taxi, le llevó a la Casa del Socorro y de allí le trasladaron al hospital Santa Creu, un centro para personas sin recursos, una casa de beneficencia, según las crónicas.

Sin embargo, Gaudí era hombre de rutinas. Al final de la tarde, iba caminando hasta la iglesia de Sant Felip Neri, donde rezaba y se confesaba. Luego volvía, sobre las 21 horas, donde departía con una cena frugal con Mosén Gil Parés, capellán de la Sagrada Familia. Ante su ausencia, comenzó a buscarlo por Barcelona. A las 22 horas, aproximadamente, dio con él en el hospital. Revelada su identidad, al día siguiente le llevaron a una habitación para él solo, donde comenzaron a visitarlo.

Antoni Gaudí, en 1920, et. al. (EFE)

Murió tres días después, rodeado de médicos. El acta de defunción, que es un documento público en el Registro Civil con el número 852, tiene su nombre en español, Antonio, e indica que murió a las 5:15 horas del 10 de junio de 1926, hace 100 años. «Natural de Reus, provincia de Tarragona, hijo de Francisco y de Antonia, de profesión arquitecto y estado soltero», tenía 73 años y estaba «domiciliado en el Templo de la Sagrada Familia», donde tenía un anexo que le servía de vivienda.

Estado vegetal

La causa del deceso, como se certificó un día después, fue una «congestión cerebral traumática» y en la autopsia se especificó que tenía lesiones de cerebro y médula por un derrame que afectó también su corazón, con una pericarditis. Cuando entró al hospital estaba en estado vegetal, con «acciones puramente orgánicas».

Acta de defunción de Antoni Gaudí. (R. C.)

En el diario La Publicitat (cerrado en 1939) se le dieron pinceladas de leyenda católica al arquitecto, que era muy devoto, de misa y confesión diaria. En una crónica sin firma se lee que «a las cuatro y cuarto de la mañana Antoni Gaudí entró en agonía (…) A las cinco y diez minutos ha entregado el alma a Dios, el gran arquitecto». Y antes del final (aunque estaba clínicamente en muerte cerebral) susurró, según el reportero: «¡Dios mío! Amén». Ya había recibido los sagrados sacramentos.

El cuerpo de Gaudí había sido embalsamado y de su rostro se hizo una máscara mortuoria

En el templo que edificaba le enterraron, después de un funeral multitudinario, en el que más de uno de los que despreciaron su vida cuando estaba tendido frente al tranvía, celebró su vida y obra. Antes, el cuerpo de Gaudí había sido embalsamado y de su rostro se hizo una máscara mortuoria, cuya copia se exhibe en el Parque Güell.

La torre más alta

Con León XIV de visita en España, su paso por Barcelona, en la celebración exacta del centenario de la muerte de Gaudí, lo lleva a la inauguración de la Torre de Jesús, la más alta de las proyectadas en planos para el complejo de la Sagrada Familia. En la visión del arquitecto ocupaba el centro con sus 172,5 metros de altura, y se encuentra rodeada de las cuatro torres de los Evangelistas y la de María.

La torre de iglesia más alta del mundo con su cruz de cerámica y vidrio tiene doce lados y está sobre el altar principal. No obstante, Gaudí sólo la imaginó y dibujó. No se había comenzado a erigir cuando murió. Para entonces, de la Sagrada Familia estaban listas la fachada, la cripta y las torres de los santos Bernabé, Simón, Judas Tadeo y Matías, que él vio construir y sólo una por completo. Luego se levantarían otras ocho torres de los apóstoles.

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Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
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