El líder francés afronta una recta final de su segundo mandato marcada por su despedida del cargo y con la actualidad política del país centrada en los aspirantes a la jefatura del Estado
Regala esta noticia Añádenos en Google Emmanuel Macron. (Reuters)Corresponsal. París
22/08/2026 a las 17:46h.«Os echaré de menos. Nunca estaremos lejos de vosotros, ni mi esposa ni yo mismo». El presidente francés, Emmanuel Macron, se puso un poco ... sentimental el pasado 17 de agosto durante su discurso de la conmemoración del desembarco de Provenza de 1944. En ese acto en Bormes-les-Mimosas (sureste de Francia), admitió que se trataba de la última vez que participaba en esa ceremonia como jefe del Estado galo, puesto que dejará el Elíseo en mayo del próximo año. El tope constitucional de dos mandatos le impide presentarse a elecciones presidenciales previstas para el 18 de abril (primera vuelta) y el 2 de mayo de 2027 (segunda).
Aunque se le conoce por su hiperactividad y gusto por atraer los focos mediáticos, el mandatario francés se ha mostrado más bien discreto durante las últimas semanas. Ha estado desde finales de julio de vacaciones en el Fuerte de Brégançon -la residencia veraniega en la Costa Azul de los jefes de Estado-, antes del inicio del nuevo curso político desde este lunes con el primer Consejo de Ministros y la visita a París de Mohamed bin Salmán, príncipe heredero de Arabia Saudí. Y ha delegado en el primer ministro, Sébastien Lecornu, y en el ministro del Interior, Laurent Nuñez, la primera línea en la gestión de los
— Emmanuel Macron (@EmmanuelMacron) July 27, 2026
Además de la gestión de estos incendios XXL, el presidente sufrió este verano otro revés con la decisión del Consejo Constitucional de rechazar la ley que prohibía las redes sociales a menores de 15 años. La sentencia del equivalente galo del Tribunal Constitucional no resultó ninguna sorpresa -los senadores ya habían avisado de esa posibilidad-, pero sí que ha dejado en el aire esta medida, considerada prioritaria por Macron. El presidente ha pedido al primer ministro que elabore un nuevo proyecto de ley y quiere que el Parlamento lo apruebe antes de marzo, cuando se suspenderán las sesiones parlamentarias por la campaña presidencial. No resultará una tarea sencilla.
La principal prioridad para Lecornu de cara al nuevo curso político consistirá en la elaboración y aprobación de los presupuestos de 2027. Los debates presupuestarios ya les costaron el cargo a sus dos predecesores (Michel Barnier y François Bayrou). Pese a todo el folletín que hubo el año pasado, el Ejecutivo galo reconoció recientemente que no espera una gran reducción del déficit público, que se situará en torno al 5% -era del 5,1% a finales del 2025- cuando concluya este ejercicio.
«El vencedor en las presidenciales de 2027 tendrá que lidiar con la mediocre situación actual»
Jean Petaux
Miembro del grupo de investigación Spiral
La crisis energética provocada por la guerra en Oriente Medio ha agravado la situación. A eso se le suma el elevado tipo de interés de la deuda francesa -esta semana ha registrado el más alto desde abril de 2008- por la actual inestabilidad de los mercados por la burbuja de la IA. Macron va camino de terminar su segundo mandato con un pobre balance en materia económica, y resulta estrecho el margen de maniobra de su Gobierno para corregir esta situación.
«Creo que nos dirigimos hacia la aprobación de unos presupuestos parecidos a los del año pasado y que no comportarán unos esfuerzos monumentales para los franceses. El vencedor en las presidenciales de 2027 tendrá que lidiar con la mediocre situación actual», explica a este medio el politólogo Jean Petaux, miembro del grupo de investigación Spiral. Según este experto, la cercanía de las elecciones «resulta la mejor baza de Lecornu para evitar que el debate presupuestario desemboque en otra crisis y provoque la caída de su Gobierno».
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