Una alianza entre industria espacial y diseño redefine el equipamiento de las futuras misiones de la NASA
Regala esta noticia Añádenos en Google La prenda que vestirán los astronautas en futuras misiones. (Reuters)Madrid
14/06/2026 a las 00:02h.De Milán a la Luna. La frase podría parecer un eslogan de marketing, pero resume el nuevo capítulo que Prada acaba de escribir junto a ... Axiom Space. La histórica casa italiana participa en el desarrollo de una de las piezas más sofisticadas del equipamiento que acompañará a los astronautas en su regreso a la Luna, llevando su experiencia en materiales avanzados y diseño funcional a un terreno donde el lujo adquiere un significado completamente distinto: la supervivencia.
A simple vista, la prenda recuerda a una pieza deportiva de alto rendimiento. Sin embargo, su tecnología está mucho más cerca de un sistema de soporte vital que de una equipación técnica convencional. Para evitar el sobrecalentamiento, incorpora una compleja red de tubos por los que circula agua fría. Este sistema recoge el calor corporal y lo transporta hasta la mochila de soporte vital del traje, desde donde finalmente es expulsado al exterior.
La ventilación constituye otro de sus elementos fundamentales. Un circuito independiente distribuye oxígeno fresco alrededor del rostro del astronauta mientras elimina continuamente el dióxido de carbono exhalado. Todo ello ocurre de forma constante y prácticamente imperceptible para el usuario, garantizando unas condiciones respiratorias seguras durante actividades extravehiculares que pueden prolongarse hasta ocho horas.
La alianza entre Prada y Axiom Space no surgió de la nada. En 2023 ambas compañías anunciaron una colaboración para desarrollar elementos de los nuevos trajes lunares de la NASA. Un año después mostraron públicamente el diseño exterior del equipamiento que deberá resistir temperaturas extremas, polvo lunar abrasivo y el impacto de micrometeoritos en el entorno del polo sur de la Luna. Ahora el foco se desplaza hacia la capa más cercana al cuerpo humano, una pieza decisiva para el éxito de la misión.
Para ello, y lejos de quedarse en el terreno estético, Prada ha aportado conocimientos avanzados en materiales técnicos, confección especializada y diseño ergonómico. La firma italiana ha participado en el desarrollo de tejidos de alto rendimiento y en la selección de fibras capaces de soportar el uso repetido durante misiones de larga duración. Además, el diseño ha sido optimizado mediante modelado tridimensional avanzado para mejorar la movilidad y la comodidad de los astronautas.
Los nuevos trajes sustituyen tecnologías heredadas de la era Apolo e incorporan mejoras en movilidad, seguridad y rendimiento. La evolución de estos sistemas recuerda hasta qué punto la exploración espacial es el resultado de una larga cadena de ideas que han ido perfeccionándose con el tiempo. Ya en 1935, el ingeniero militar y científico granadino Emilio Herrera diseñó una escafandra estratonáutica pensada para vuelos a gran altitud. Aunque nunca llegó a utilizarse debido al estallido de la Guerra Civil, su propuesta anticipaba conceptos clave como el aislamiento térmico, el suministro de oxígeno y el control de la presión, que décadas después serían fundamentales en el desarrollo de los trajes espaciales modernos.
Hace apenas unos años habría resultado difícil imaginar a una firma de lujo participando en el desarrollo de un traje espacial. Sin embargo, la nueva economía espacial está obligando a las empresas del sector a buscar talento y conocimiento mucho más allá de los contratistas tradicionales. Y es que la carrera espacial del siglo XXI ya no se desarrolla únicamente en centros de investigación, agencias gubernamentales o gigantes aeroespaciales. También se nutre de conocimientos procedentes de industrias que, en apariencia, poco tienen que ver con los viajes espaciales.
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