Desde las crisis de los cayucos en 2006 hasta la reciente emergencia en Ceuta, el Estado centraliza sus poderes para superar el colapso administrativo y de seguridad
Regala esta noticia Añádenos en Google El ministro Ángel Víctor Torres será el encargado de gestionar la crisis migratoria en Ceuta. (Efe)Madrid
25/08/2026 Actualizado a las 11:49h.Doce años después, en septiembre de 2018, la historia se repitió en el Estrecho de Gibraltar y las costas andaluzas. El repunte masivo en las llegadas de migrantes a las costas andaluzas, con una media de 160 llegadas diarias por vía marítima, motivó que el Gobierno de Pedro Sánchez recurriese de nuevo a esta herramienta excepcional y otorgase el mando único al general de la Guardia Civil, Cándido Cardiel. Aquella estructura unificó las órdenes directas a policías, militares, Salvamento Marítimo y Cruz Roja.En ambos casos, el mando único se interpretó como una respuesta de corte estrictamente operativo y securitario en las fronteras del sur.
El Consejo de Ministros aprueba este martes un Real Decreto para declarar la situación de interés para la Seguridad Nacional en la ciudad autónoma y activar una vez más esta herramienta
Esta misma lógica jurídica e institucional ha vuelto a ponerse a prueba en agosto de este año debido a la crítica situación en Ceuta. Tras semanas de extrema presión tras la entrada de 80.000 personas en situación irregular y la saturación extrema en la acogida de menores no acompañados -ya han sido identificados más de 2.900-, el Gobierno aprobará este martes un Real Decreto declarando la «situación de interés para la Seguridad Nacional». Esto supondrá la activación de un nuevo mando único, liderado por el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres. El fin es unificar las directrices de Extranjería, Defensa, Derechos Sociales y las autoridades locales para acelerar los retornos, asegurar la frontera, blindar sanitariamente la región mediante el envío urgente de vacunas preventivas y ordenar la gestión humanitaria bajo una sola voz ejecutiva.
Catástrofes naturales y la centralización por la Covid
Fuera de la esfera estrictamente estatal, la coordinación mediante mandos unificados también se activa en el terreno de las catástrofes naturales y la protección civil. En situaciones de grandes incendios forestales que traspasan los límites autonómicos, o ante riesgos sistémicos de protección civil, la legislación prevé la unificación técnica del mando de bomberos, la Unidad Militar de Emergencias (UME) y las fuerzas de seguridad para optimizar los recursos sobre el terreno.
El precedente más drástico y global de la democracia española se dio en marzo de 2020 con la irrupción de la pandemia de Covid 19. Mediante la declaración del estado de alarma, el Ejecutivo de Sánchez asumió por primera vez un control centralizado sin precedentes sobre competencias plenamente transferidas, suspendiendo de facto el modelo de cogestión habitual. Cuatro ministerios (Sanidad, Defensa, Interior y Transportes) se constituyeron bajo una dirección vertical coordinada por la Presidencia del Gobierno. Este «mando único sanitario» permitió requisar material médico, movilizar de forma unificada a las fuerzas de seguridad y centralizar la gestión de los centros hospitalarios de las 17 comunidades autónomas. A pesar de las intensas batallas políticas y judiciales que desató el modelo, supuso el mayor ejercicio de centralización operativa civil en la historia del país.
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