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Estudio anatómico de una caída vista por Vladimir Velickovic. Ñito Salas El MEET descubre a Velickovic, el artista marcado por los nazis y obsesionado por el sufrimiento humanoEl espacio expositivo de Tabacalera exhibe la fuerza de la obra gráfica del serbio que, a través personajes a la carrera, muestra la huida de la muerte
Málaga
Lunes, 23 de marzo 2026, 18:29
... del siglo XX no se puede entender sin esa patria que fue su infancia. Una patria maldita y desolada que marcó su producción. Primero por un Belgrado arrasado por los nazis. De ahí su obsesión pictórica por la muerte, pero también por la violencia y el sufrimiento humano. Y segundo por los libros de anatomía que encontraba en su casa familiar, el hogar de una madre bibliotecaria y un padre médico. De la unión de ambas patrias surgió la inquietante y poderosa obra de este artista que descubre Málaga Espacio Expositivo Tabacalera (MEET) -que comparte edificio con el Museo Ruso- para mostrar que su aparente acercamiento científico al cuerpo humano acaba siendo devorado por un dramatismo y angustia que atrapa, conmueve y turba.Ampliar
'El cuerpo en pedazos', una de las series que se exhiben en la antigua Tabacalera. Ñito Salas«La obra de Velickovic está marcada por la reflexión existencial y la mirada a la humanidad, refleja la muerte de la inocencia, el triunfo de los más bajos instintos y la incapacidad de la razón para evitar el desastre», ilustra el comisario Carlos Ferrer, que ha presentado este lunes la exposición y ha explicado que estamos ante «el artista más importante de su país» durante la segunda mitad del siglo pasado. Un prestigio que fue más allá de su inclusión en la figuración narrativa de los años 60 gracias a la fuerza de sus estudios anatómicos que, además del ser humano, se extendió a un animalario poblado de perros, ratas y aves.
Su obra inspirada en la barbarie nazi sigue siendo actual con el «triunfo de la catástrofe» en Ucrania, Gaza o Irán hoy día
Personajes que transmiten tensión y agresividad en el pincel del artista, del que el MEET exhibe unas 60 obras gráficas que, como su producción pictórica, muestran su interés y maestría con el dibujo. Figuras y cuerpos que huyen de su propio destino es lo que se empeña en plasmar Velickovic con sus modelos atléticos en continuo movimiento y torsión. «El vértigo lo impregna todo, la huida y la caída, la certeza de lo inevitable no impide que el miedo y un atisbo de esperanza lleva el ser humano a huir de su propia muerte», ha descrito el comisario Carlos Ferrer que ha añadido cómo la formación como arquitecto del artista también asoma en los grabados con acotaciones y marcas que son más propias de los planos de casas que de los retratos humanos.
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Retrato del propio Vladimir Velickovic, en la exposición. Ñito SalasEn este sentido, la cronofotografía de Eadweard Muybridge es una de las evidentes influencias de Vladimir Velickovic que usa esa descomposición del movimiento de las instantáneas para realizar sus series en la que el contorsionismo y la sucesión de gestos se cargan de valor simbólico y expresivo que transmiten inquietud. Así, sus 'tratados' deportivos o aparentemente científicos no transmiten frialdad o simple descripción anatómica, sino que tratan de advertir al que mira que «la naturaleza humana se basta para sembrar el caos y alimentar la barbarie», ha señalado el comisario que apunta la actualidad de la obra de un artista al que le marcaron los cuerpos de sus compatriotas en las calles de Belgrado durante la barbarie nazi, víctimas que son equiparables a las de hoy en Ucrania, Gaza o Irán. «Hoy como ayer el triunfo de la catástrofe está asegurado», ha apostillado.
Libro de Hitler
La muestra no pasa desapercibida para el visitante de la antigua Tabacalera ya que, además de su fuerza, está situada en en sendos espacios de tránsito del gran edificio, uno ellos el gran hall de entrada de la primera planta, que transforma este espacio común en una sala de exposición con una selección de serigrafías y litografías que no pasan desapercibidas. Procedentes de una colección particular de Málaga, el comisario y coordinador del Centro de Documentación de la Fundación Picasso-Museo Casa Natal explica que, aunque la obra de Velickovic no es muy conocida en España, su proyección internacional fue muy relevante tras su traslado a Francia, llegando a ser condecorado con la Legión de Honor del país galo.
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Ejemplar del 'Mein kampf', intervenido por el propio Velickovic que sufrió al dictador.La influencia del horror nazi está también presente en un ejemplar del 'Mein Kampf' de Hitler cuyos textos sirvieron de base para que artistas como el propio pintor serbio ahogara el discurso de odio del dictador bajo sus dibujos. También se ve en la exposición la influencia de Francis Bacon y sus figuras descompuestas, particularmente en la serie 'Oradores', que data de finales de los 60 y muestran rostros que gritan y ojos que se salen de las cuencas. «Son figuras exaltadas, vociferando consignas vacías y gritos, que se basan en personajes de la televisión», expone Carlos Ferrer, que ha estado acompañado en la presentación del director de la Agencia Pública para la gestión de la Casa Natal de Pablo Ruiz Picasso y otros equipamientos museísticos y culturales, Luis Lafuente.
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Algunas de las obras expuestas en el hall de la primera planta del MEET. Ñito SalasLa muestra, que exhibe la obra del artista a lo largo del siglo XX, tiene su excepción en las piezas más deportivas realizadas por encargo, que siguen mostrando movimiento, pero se desprenden de su habitual dramatismo. Así, no falta su obra para la candidatura olímpica de Belgrado 92 que no logró imponerse frente a la opción española, Barcelona. Posteriormente y a petición del COI, Velickovic también realizó un diseño para la sede española de los Juegos en el que dio entrada al color, como en otras obras de los años 90 que también se exhiben.
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Carlos Ferrer y Luis Lafuente, en la presentación este lunes de la exposición. Ñito SalasPor su parte, la muestra, que se mantendrá abierta hasta noviembre, también se exhibe dentro del propio museo, donde se proyecta un vídeo del proceso de creación del artista serbio, además de exponerse otra de sus grandes series, basada en el crucificado de Matthias Grünewald. De nuevo la muerte vuelve a presidir la obra Velickovic, que alcanza el paroxismo de la violencia y la tragedia con una de las indiscutibles iconografías del arte mundial. «En su caso ya sin su sentido religioso, pero con toda su fuerza simbólica y expresiva», ha concluido el comisario sobre la obra de un creador intenso e inquietante.
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