El Aceman está dispuesto a dar ahora el salto que se le prohibió en su lanzamiento.MINI
Se equivocaron de lleno, y ahora ya están convencidos de cuál es la solución. El MINI Aceman sólo tiene dos opciones, morir o renacer nuevamente, y eso es lo que pretende hacer la marca británica transformando en lo que debió de ser desde el principio.
Más vale reconocerlo antes de que sea demasiado tarde, y eso es justo lo que los responsables de MINI han hecho con uno de sus más importantes novedades en los últimos años. La marca británica no sólo ha renovado sus modelos estrella, a los que dotó de versiones mecánicas tanto de combustión como eléctricas, sino que se jugó a una sola carta a un modelo completamente inédito en su gama de productos.
El MINI Aceman nacía con la importante misión de seguir conquistando a los clientes del segmento B, una categoría que el Countryman abandonó en esta última entrega para sembrar el miedo entre los compactos Premium. Una estrategia brillante si no hubiera sido porque el fabricante decidió jugar la carta eléctrica y no apostar por los motores térmicos, lo que ha lastrado de forma tan importante su éxito. Ahora, el fabricante está trabajando ya para enmendar su error.
MINI quiere impulsar las ventas del Aceman, frente al de 5 Puertas.
MINI admite el gran error del Aceman, y trabaja para solucionarlo
Una interesante noticia que una importante fuente especializada en MINI ha destapado, confirmando que la marca está trabajando «activamente» en un SUV de combustión interna que se posicionará por debajo del Countryman y que no es otro que el Aceman. Este, que aspiraba a ser el modelo más vendido de MINI a nivel mundial, se dio de bruces con la realidad casi de inmediato. El crossover genera interés, pero cuando los pretendientes preguntan por él y se enteran que es completamente eléctrico, se esfuma por completo toda esa atención que es capaz de captar.
Razón por la que MINI se está replanteando su estrategia de modelos de combustión interna, y también la de un eléctrico que necesita de un importante revulsivo si no quiere acabar de la misma forma en que lo hizo el Paceman. Mucho se ha gastado MINI en este pequeño crossover como para que acabe de semejante forma, por lo que la marca busca maneras más rentables de acercar el Aceman al público general, y esa está claramente inventada: se llama combustión.
La jugada, esta vez, sí es propia de la marca británica, y más que interesante si no tarda mucho en hacerse realidad, pues en su categoría Premium, no tendría rival. El Q2 desaparecerá a finales de este año, y los de la estrella tienen pensado lanzar un mini-Clase G que sólo será eléctrico, por lo que tendrá más complicado sobresalir. El tamaño justo, un diseño que gusta y el precio serán las grandes bazas de este Aceman más interesante.
El futuro del MINI Aceman es térmico, pero con condiciones
La llegada de motores de combustión a la gama del MINI Aceman le abrirá las puertas al éxito no sólo en el continente europeo, también en otros mercados como el norteamericano, aunque esto no significa que ya lo estemos viendo sobre la carretera. En 2026, desde luego que no, sino que tendremos que esperar unos meses más, quizá hasta mediados de 2027 o 2028.
El problema es que el Aceman no está basado en una de las plataforma multi-energéticas de BMW, sino que está construido directamente sobre la arquitectura que los alemanes diseñaron junto a sus socios chinos de Great Wall, la que usan los MINI Cooper eléctricos. Esto significa que el desarrollo del Aceman de combustión tomará unos 18 meses, siendo lo más racional que el Aceman de combustión use la misma plataforma UKL de los Cooper térmicos, ajustándose al tamaño del Aceman eléctrico, aunque con diferencias.
Por ejemplo, no sería tan corto, ya que el vano delantero sería un poco más largo, pero no más espacioso por dentro. Lo bueno, que heredaría todos los motores de gasolina del Cooper, incluido un John Cooper Works. Por el contrario, también habría un punto negativo, aunque no tanto, depende de para quién, pues no habría tracción total. Esta quedaría reservada al Countryman y así mantener un precio más ajustado.
Se equivocaron de lleno, y ahora ya están convencidos de cuál es la solución. El MINI Aceman sólo tiene dos opciones, morir o renacer nuevamente, y eso es lo que pretende hacer la marca británica transformando en lo que debió de ser desde el principio.
Más vale reconocerlo antes de que sea demasiado tarde, y eso es justo lo que los responsables de MINI han hecho con uno de sus más importantes novedades en los últimos años. La marca británica no sólo ha renovado sus modelos estrella, a los que dotó de versiones mecánicas tanto de combustión como eléctricas, sino que se jugó a una sola carta a un modelo completamente inédito en su gama de productos.
El MINI Aceman nacía con la importante misión de seguir conquistando a los clientes del segmento B, una categoría que el Countryman abandonó en esta última entrega para sembrar el miedo entre los compactos Premium. Una estrategia brillante si no hubiera sido porque el fabricante decidió jugar la carta eléctrica y no apostar por los motores térmicos, lo que ha lastrado de forma tan importante su éxito. Ahora, el fabricante está trabajando ya para enmendar su error.
MINI quiere impulsar las ventas del Aceman, frente al de 5 Puertas.
MINI admite el gran error del Aceman, y trabaja para solucionarlo
Una interesante noticia que una importante fuente especializada en MINI ha destapado, confirmando que la marca está trabajando «activamente» en un SUV de combustión interna que se posicionará por debajo del Countryman y que no es otro que el Aceman. Este, que aspiraba a ser el modelo más vendido de MINI a nivel mundial, se dio de bruces con la realidad casi de inmediato. El crossover genera interés, pero cuando los pretendientes preguntan por él y se enteran que es completamente eléctrico, se esfuma por completo toda esa atención que es capaz de captar.
Razón por la que MINI se está replanteando su estrategia de modelos de combustión interna, y también la de un eléctrico que necesita de un importante revulsivo si no quiere acabar de la misma forma en que lo hizo el Paceman. Mucho se ha gastado MINI en este pequeño crossover como para que acabe de semejante forma, por lo que la marca busca maneras más rentables de acercar el Aceman al público general, y esa está claramente inventada: se llama combustión.
La jugada, esta vez, sí es propia de la marca británica, y más que interesante si no tarda mucho en hacerse realidad, pues en su categoría Premium, no tendría rival. El Q2 desaparecerá a finales de este año, y los de la estrella tienen pensado lanzar un mini-Clase G que sólo será eléctrico, por lo que tendrá más complicado sobresalir. El tamaño justo, un diseño que gusta y el precio serán las grandes bazas de este Aceman más interesante.
El futuro del MINI Aceman es térmico, pero con condiciones
La llegada de motores de combustión a la gama del MINI Aceman le abrirá las puertas al éxito no sólo en el continente europeo, también en otros mercados como el norteamericano, aunque esto no significa que ya lo estemos viendo sobre la carretera. En 2026, desde luego que no, sino que tendremos que esperar unos meses más, quizá hasta mediados de 2027 o 2028.
El problema es que el Aceman no está basado en una de las plataforma multi-energéticas de BMW, sino que está construido directamente sobre la arquitectura que los alemanes diseñaron junto a sus socios chinos de Great Wall, la que usan los MINI Cooper eléctricos. Esto significa que el desarrollo del Aceman de combustión tomará unos 18 meses, siendo lo más racional que el Aceman de combustión use la misma plataforma UKL de los Cooper térmicos, ajustándose al tamaño del Aceman eléctrico, aunque con diferencias.
Por ejemplo, no sería tan corto, ya que el vano delantero sería un poco más largo, pero no más espacioso por dentro. Lo bueno, que heredaría todos los motores de gasolina del Cooper, incluido un John Cooper Works. Por el contrario, también habría un punto negativo, aunque no tanto, depende de para quién, pues no habría tracción total. Esta quedaría reservada al Countryman y así mantener un precio más ajustado.