Hacienda detecta una recuperación de las ventas interiores tras el frenazo provocado por el conflicto en Irán, un alivio para el principal motor de la economía española
Regala esta noticia Añádenos en Google Ferran Torres tras marcar el gol en la final del Mundial. (AFP) 29/07/2026 a las 17:12h.El Mundial no solo dejó una Copa para España, también coincidió con la remontada del consumo. Después del frenazo registrado en primavera por el impacto ... económico de la guerra en Oriente Medio, los datos de la Agencia Tributaria reflejan que las ventas interiores, uno de los mejores termómetros del consumo en España, volvieron a acelerar en junio y mantuvieron un tono sólido durante las semanas en las que la selección española avanzó hasta proclamarse campeona del mundo. La recuperación aleja, al menos por ahora, el riesgo de que la debilidad del consumo termine lastrando a la economía española.
Con la llegada del verano, sin embargo, esa fotografía ha empezado a cambiar. Las ventas interiores deflactadas -es decir, eliminado el efecto de la inflación- aceleraron su crecimiento desde el 2,8% interanual de mayo hasta el 4,6 % en junio. La mejora también resulta evidente si se excluyen los sectores energéticos: la tasa pasó del 1,9% al 3,7%, prácticamente el doble en apenas un mes. A su vez, los registros diarios del Sistema de Información Inmediata (SII) indican que ese mayor dinamismo se prolongó durante las semanas del Mundial.
Entre los sectores que mejor respondieron destacan el comercio y la industria, precisamente dos de los más castigados durante el episodio de incertidumbre provocado por la guerra. La industria manufacturera volvió a crecer tras registrar tasas negativas en mayo, mientras que el comercio recuperó parte del terreno perdido después de haber anotado su peor dato desde finales de 2023. La cautela de consumidores y empresas, alimentada por el aumento de los precios energéticos y el temor a un empeoramiento del escenario internacional, había pesado especialmente sobre ambas actividades.
La mejora coincidió con el recorrido de España en el Mundial, aunque el turismo, la caída del petróleo y la menor incertidumbre también explican el rebote
Más lenta está siendo la normalización en los supermercados. Sus ventas habían encadenado dos meses consecutivos de caídas y, aunque evolucionaron de forma menos negativa conforme avanzó el verano, todavía no han recuperado los ritmos de crecimiento anteriores al conflicto. Los datos apuntan, al menos, a una estabilización del consumo cotidiano de los hogares después del fuerte frenazo de la primavera.
En la hostelería el comportamiento fue diferente. Los alojamientos y la restauración siguieron creciendo, apoyados por el inicio de la temporada turística, pero sin una aceleración comparable a la del conjunto de las ventas interiores. Los registros diarios reflejan que hoteles y restaurantes conservaron un tono positivo, aunque con tasas algo más moderadas que las observadas semanas atrás.