Los 26 internacionales acumulan 88.258 minutos en una temporada maratoniana que culmina en el Mundial, donde la gestión del desgaste, las rotaciones y la resistencia pueden resultar decisivas
Regala esta noticia Añádenos en Google Unai Simón y Gavi, el que más y el que menos minutos acumula de la temporada.Javier Varela y Guillermo Villar
02/06/2026 Actualizado a las 17:40h.88.258 minutos. Ese es el equipaje invisible con el que España llega al Mundial de Estados Unidos, México y Canadá. De los 4.770 ... minutos de Unai Simón a los 700 de Gavi, la gestión física de Luis de la Fuente de los 26 internacionales españoles será casi tan decisiva como el plan de juego en un torneo diseñado para resistir hasta el último día. La Roja disputará el Mundial más largo de la historia con muchos kilómetros en las piernas.
En un Mundial que se estira durante cinco semanas y que exige siete partidos para tocar la gloria, la gestión de los minutos amenaza con convertirse en un factor tan determinante que marque diferencias invisibles en la primera fase y decisivas cuando lleguen las eliminatorias. La fotografía de la convocatoria española dibuja dos realidades muy distintas. En un extremo aparecen los jugadores que han vivido una temporada de máxima exigencia, acumulando más de 4.000 minutos entre clubes y selección. En el otro, aquellos que llegan con menos carga y, sobre el papel, con más margen físico para soportar el vértigo de un torneo largo.
Nadie ha jugado más que Unai Simón. El guardameta del Athletic se presenta con 4.770 minutos en las piernas, por delante incluso de Martín Zubimendi (4.681) y David Raya (4.652), que disputaron la final de la Champions League el pasado sábado. También superan la barrera de los 4.200 Pedro Porro (4.405), Marc Cucurella (4.411), Pau Cubarsí (4.378) y Alejandro Grimaldo (4.218). Son futbolistas que han sostenido el peso competitivo de sus equipos durante toda la temporada y que ahora afrontan un nuevo examen sin apenas margen para el descanso.
La defensa es, precisamente, una de las líneas con más kilometraje acumulado. Cubarsí, Cucurella, Porro o Grimaldo han encadenado competiciones domésticas, europeas y compromisos internacionales. Marcos Llorente tampoco anda lejos, con 4.101 minutos, mientras que Eric García -casi fijo en los planes de Hansi Flick con el Barcelona- alcanza los 3.954 y tiene claro que «aunque haya sido una temporada larga, cuando vas a un Mundial vas limpio y con ganas de jugar. Eso pesa más». En un torneo como el Mundial, donde la frescura suele convertirse en una ventaja competitiva a medida que avanzan las rondas, la administración de esfuerzos será una cuestión central.
Contrastes en el centro del campo
En el centro del campo aparecen algunos de los contrastes más llamativos. Zubimendi es uno de los jugadores más castigados por la carga de partidos, mientras que Rodri Hernández llega con apenas 2.368 minutos tras una temporada marcada por los problemas físicos: «Es la primera vez que llego fresco y sin tantos partidos. Vengo con menos ritmo y menos partidos en las piernas». También Fabián Ruiz (2.298) y Mikel Merino (2.402), en este caso por culpa de las lesiones que les han tenido fuera varios meses, presentan registros relativamente moderados para futbolistas llamados a desempeñar un papel importante. En el extremo opuesto emerge Gavi: apenas 700 minutos después de su larga recuperación. Ningún otro internacional español aterriza en el Mundial con una mochila tan ligera.
La delantera ofrece una situación intermedia. Lamine Yamal, pese a su juventud y de sus problemas de pubis al comienzo de la temporada, acumula ya 3.988 minutos. Mikel Oyarzabal alcanza los 3.704 y Yeremy Pino los 3.532. Ferran Torres supera ligeramente los 3.000, mientras que Nico Williams aparece entre los atacantes menos exigidos, con 2.216 minutos, lastrado por los problemas físicos. Son diferencias que pueden adquirir relevancia en un calendario comprimido, donde cada tres o cuatro días hay una nueva prueba.
Relación de minutos y partidos jugados
Suma de todas las competiciones en la 25/26
También hay casos particulares. Marc Pubill (2.774), Aymeric Laporte (2.794), Víctor Muñoz (2.838) o Álex Baena (2.589) llegan con una carga sensiblemente inferior a la de varios compañeros. Futbolistas que, llegado el momento, podrían convertirse en recursos valiosos para refrescar al equipo sin una caída pronunciada del nivel competitivo.
La experiencia de los grandes torneos enseña que los Mundiales rara vez los ganan los once mejores. Los ganan las plantillas que mejor resisten. «Hay un tramo de quince días que coges ritmo y vuelves a meterte en dinámica. Lo más importante es llegar todos bien y que el míster elija». Una frase de Rodri que encierra buena parte de la estrategia española: proteger energías, repartir esfuerzos y llegar con las piernas frescas cuando aparezcan los cruces que deciden los campeonatos.
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