Martes, 10 de febrero de 2026 Mar 10/02/2026
RSS Contacto
MERCADOS
Cargando datos de mercados...
Política

El "muro" de Sánchez cae con Vox penetrando en el electorado socialista y robándole municipios: "Si alimentas a la bestia acaba comiéndote"

El "muro" de Sánchez cae con Vox penetrando en el electorado socialista y robándole municipios: "Si alimentas a la bestia acaba comiéndote"
Artículo Completo 1,045 palabras
La estrategia de bloques y de miedo a la ultraderecha del Gobierno ya no surte efecto. La derecha radical no sólo crece, sino que muerde ya en el electorado socialista Leer

Comenzó a construirse hace años, sobre todo con motivo de las elecciones generales de 2023. Entonces ya La Moncloa era consciente de que los caminantes blancos de la ultraderecha que habían conquistado y conquistaban territorios amenazaban España. Y que su llegada era un acicate para mantener a los suyos siempre en guardia. Entonces, como en Juego de tronos, Pedro Sánchez levantó un muro, éste político no de hielo, para proteger su reino y mantener unido a su bloque de gobernabilidad. «El único muro eficaz contra las políticas de la ultraderecha en comunidades y ayuntamientos ha sido el gobierno de coalición progresista», proclamó en su investidura. Dos años después, el dique presenta grietas y boquetes. Vox no sólo es el partido que, en estos momentos, más crece en España, sino que ya arrebata votantes y municipios al PSOE.

El miedo a la llegada a las instituciones de Vox y su influencia en el PP y las políticas a implementar ha sido uno de los mensajes a los que más ha recurrido Sánchez para movilizar a sus votantes, tratar de mantener junto a él a sus socios y marcar un perfil internacional como antagonista de líderes como Javier Milei, Donald Trump o, incluso, Giorgia Meloni. Pese a las advertencias de sus aliados de que «el miedo a Vox no es suficiente», exigiendo políticas más atrevidas y ambiciosas en materias socioeconómicas, sigue siendo el comodín del PSOE y el Gobierno. «¿De verdad lo que no queremos para el mundo lo queremos para España?», repite Sánchez. «El PSOE somos la única alternativa para frenar las políticas ultras y defender los derechos», insistió Rebeca Torró, secretaria de Organización. «Somos el traje de la contención a la ultraderecha», reflexionan los socialistas.

Elecciones Aragón 2026

Buscar Elecciones Aragón 2026 Mapa

Pero lo cierto es que pese a la estrategia y los mensajes de Gobierno, cada vez que se abren las urnas, Vox sube y mejora de forma notable sus registros. Extremadura y Aragón, dos territorios con tradición de gobiernos socialistas, son los últimos ejemplos. La formación que dirige Santiago Abascal se disparó ocho puntos en la región extremeña, pasando de 5 a 11 diputados, mientras que este domingo celebró una subida de 6 puntos, duplicando sus escaños en las Cortes aragonesas -de 7 a 14-. «El miedo a Vox existe, otra cosa es que no está permeando entre los jóvenes», reflexionan desde la sala de máquinas del PSOE. «No está calando». De hecho, el voto joven ha abandonado a los socialistas en el último año -era la formación de referencia entre los menores de 45 años- buscando refugio en los partidos de derecha, siendo para Vox uno de sus caladeros.

El Gobierno ha jugado a dos bandas con Vox y ahora ve el riesgo de cortarse. Mientras públicamente advertía de su crecimiento, darle foco y protagonismo era visto como una manera de desgastar al PP. «Nos va bien que Vox crezca porque le resta fuerza al PP. Y en provincias donde hay en juego tres escaños puede ser importante. Estratégicamente nos viene bien», retratan fuentes gubernamentales. Pero, a la vez, voces en el Ejecutivo alertan del peligro de engordar al partido de derecha radical. «Si alimentas a la bestia, la bestia acaba comiéndote. Cuanto más crezca Vox, más altavoz va a tener y más normalizado va a estar votarle. Y eso es un imán y un pegamento de votos que tampoco nos va bien».

El discurso oficial culpa al PP del crecimiento de Vox. «Nace del PP, crece con el PP y Vox se multiplica como los Gremlins con el señor Feijóo, que ha dado de comer al señor Abascal», expuso ayer la portavoz nacional de los socialistas, Montse Mínguez, tras la reunión de la Ejecutiva del partido que analizó los resultados. Una cita en la que Sánchez no aludió a la caída del muro, de estas fugas a Vox.

Las tripas de las últimas encuestas del CIS consolidan un cambio de votos a Vox de personas que escogieron la papeleta del PSOE en 2023. El informe de enero retrata un traslado del 3,8%. Esto es, la formación de derecha radical estaría robando casi 300.000 votantes a los socialistas. Y no es la única vía de agua importante. El organismo que dirige José Félix Tezanos, ex miembro de la Ejecutiva del PSOE, apunta que el 4,5% de quienes votaron en las últimas generales al puño y la rosa se decantarían ahora por el PP (349.243 votos). En total, más de 644.000 fugas hacia los partidos de derecha. Un dato que evidencia que ya no existen los bloques, que ahora sí hay vasos comunicantes.

En septiembre de 2023, el CIS postelectoral de las general reflejó que la huida de votantes del PSOE hacia Vox era sólo del 0,3%, o lo que es lo mismo, de apenas 23.000 personas. Al PP sólo decían que se irían 139.697 personas (un 1,8%). La comparativa hace ver que en 2023 a Sánchez sí le funcionó la estrategia de bloques, el miedo a la ultraderecha, logrando aglutinar respaldos para, posteriormente armar una mayoría parlamentaria -fue determinante el voto femenino-, pero que pasados dos años ese muro está maltrecho. El PSOE no es el dique que fue en su momento.

Las últimas citas electorales dejan datos preocupantes. Vox ha desplazado al PSOE como segunda fuerza en dos capitales de provincia como son Badajoz (20,79% vs. 16,61%) y Teruel (23,57% vs. 17,43%). Y no sólo eso. Las elecciones en Aragón dejan la siguiente fotografía: Vox ha ganado en 39 municipios y ha sido segunda fuerza en 152, en 103 de ellos por delante del PSOE. Los de Abascal han sido la fuerza más votada en ocho municipios en los que en 2023 ganó el PSOE: Valle de Bardají, Aragüés del Puerto, Orés, Grisén, La Cañada de Verich, Pitarque, Foz-Calanda yLitago.

«Está funcionando la antipolítica y el odio. Y eso cala en una parte de la sociedad», es la explicación que dan fuentes gubernamentales. En público, de momento, sin autocrítica.

Fuente original: Leer en El Mundo - España
Compartir