Bélgica 0-0 Irán | Grupo G
El muro persa ahoga a una Bélgica atrapada en sus propias dudasBeiranvand y Courtois firman un empate sin goles marcado por la falta de acierto europeo y una tarjeta roja a Nathan Ngoy que cambió el partido
Regala esta noticia Añádenos en Google De Cuyper tuvo dos ocasiones claras para adelantar a su país, pero Beiranvand lo evitó por partida doble. (REUTERS) 21/06/2026 a las 23:30h.El SoFi Stadium de Inglewood se vistió con los colores y la pasión de la diáspora. En un ambiente cargado de un fuerte simbolismo –evidenciado ... por la sonora pitada al himno del régimen iraní antes del pitido inicial–, Bélgica e Irán saltaron al césped sabiendo que sus empates en la primera jornada no dejaban margen para el error. El seleccionador belga, Rudi García, movió ficha de inicio: dejó a Onana en el banquillo y apostó por Nicolas Raskin para dotar al centro del campo de esa fluidez que tanto exigía la crítica tras el partido ante eqipto. Sin la verticalidad de Doku, baja de última hora, los Diablos Rojos salieron con el colmillo afilado, buscando presionar muy arriba para disipar cuanto antes los fantasmas de su estreno.
Bélgica
0 - 0
Irán
Courtois; Meunier (Castagne, m. 58), Ngoy, Mechele, De Cuyper; Raskin (Vanaken, m. 58), Tielemans, De Bruyne; Trossard, Saelemaekers (Lukebakio, m. 58) y Lukaku (Theate, m. 73).
Beiranvad; Hajfasi (Mohammadi, m. 66), Kanaani, Khalilazadeh, Nemati, Hardani (Jahanbakhsh, m. 46); Mohebi (Torabi, m. 66), Ghoddos (Moghanlou, m. 78), Ezatolahi, Rezaeian; Taremi.
Árbitro: Darío Herrera (ARG). Amonestó al belga Lukaku y al iraní Ezatolahi. Explulsó al belga Ngoy.
Incidencias: SoFi Stadium (Inglewood, USA).
Durante los compases iniciales, el guion cumplió con la lógica esperada. Bélgica acaparaba el balón frente a un combinado iraní (el once más veterano del Mundial con una media de edad que supera los 32 años) pertrechado en un bloque solidario e intenso. Leandro Trossard asumió los mandos del desborde por la banda izquierda, pero la primera sacudida seria del partido tuvo claro acento persa. En el minuto 13, una jugada embarullada en el área europea terminó con un remate a bocajarro de Kanaani. Allí emergió la figura de Thibaut Courtois, gigantesco, para firmar una parada de esas que valen su peso en oro.
El orden táctico de los hombres de Amir Ghalenoei desesperaba a una Bélgica de posesión espesa. Y entonces, la polémica hizo acto de presencia. Corría el minuto 26 cuando una falta lejana, botada magistralmente en la pizarra por Hajsafi, dejó completamente solo a Mehdi Taremi. El delantero no perdonó y batió al guardameta belga. Sin embargo, el colegiado ahogó la celebración decretando un fuera de juego sumamente dudoso que dejó el susto instalado en el cuerpo de los europeos hasta el descanso.
Tras el paso por los vestuarios, el asedio se intensificó. Llegando a registrar un apabullante 80% de posesión, Bélgica embotelló a su rival. Fue el momento en el que Alireza Beiranvand decidió vestirse de héroe absoluto. En el minuto 59, un pase de la muerte de Kevin De Bruyne –quien cuajó un partido gris, espeso y un segundo más lento de lo habitual– provocó un rechace que cayó a los pies de Maxim De Cuyper. Su disparo a quemarropa se topó con una milagrosa estirada a una mano del meta iraní desde el suelo. Una intervención antológica que mantuvo con vida al Team Melli.
Los ingresos de Lukebakio, Vanaken y Castagne agitaron el árbol. Eran los mejores minutos del equipo de García. Parecía cuestión de tiempo que el candado iraní saltara por los aires, pero el fútbol, tan impredecible como siempre, tenía otros planes.
Giro de guion
En el minuto 67, el esquema belga saltó por los aires. Un error garrafal de Nathan Ngoy en la salida de balón propició el robo de Taremi. Siendo el último hombre, al central no le quedó otra alternativa que arrollar al atacante para evitar el letal mano a mano. Tarjeta roja directa.
En un abrir y cerrar de ojos, la película cambió por completo. Con un hombre menos, a Bélgica dejó de durarle la pelota. Irán dio un valiente paso adelante, aunque la brecha de calidad técnica a la hora de construir juego les impidió traducir su superioridad numérica en un asedio real, topándose con la seguridad de Courtois en los disparos lejanos.
Los minutos finales fueron un ejercicio de épica y supervivencia. De Cuyper volvió a perdonar ante un implacable Beiranvand en el 86', y Lukebakio rozó la gloria en el tiempo de descuento con un latigazo desde la frontal que lamió el poste.
Se trata de uno de los escasos empates a cero de este Mundial. Una auténtica heroicidad para Irán, que entre restricciones de viaje para parte del equipo, denegaciones de visado, registros e interrogatorios, no baja los brazos; se niega a besar la lona, y todavía no sabe lo que es perder en el campeonato. Bélgica, por su parte, vuelve a toparse con sus propias dudas de los últimos años, y la ya archiconocida generación dorada vuelve a asomarse al precipicio. Se jugarán el billete a los dieciseisavos a vida o muerte frente a Nueva Zelanda.
Reportar un error