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Política

El núcleo duro reforzado de Sánchez: el 'clan madrileño' se hace más fuerte sin Montero

El núcleo duro reforzado de Sánchez: el 'clan madrileño' se hace más fuerte sin Montero
Artículo Completo 1,033 palabras
La designación de Cuerpo deja, por primera vez, tres Vicepresidencias sin carné socialista, lo cual augura más peso para los ministros de perfil político cercanos al presidente del Gobierno Leer

Ni Carlos Cuerpo, ni Yolanda Díaz, ni Sara Aagesen. Tras asumir el primero esta nueva responsabilidad, Pedro Sánchez queda rodeado, por primera vez, por tres vicepresidentes del Gobierno sin carné del PSOE. Los tres cargos de mayor poder en La Moncloa por detrás del jefe del Ejecutivo no tienen ya ADN socialista, con lo que la cúpula del presidente, en lo que a perfil político se refiere, queda fuera de estas Vicepresidencias. Y, con la salida de María Jesús Montero del Gobierno, en el núcleo duro de Sánchez se hace más fuerte un trío de perfiles nacidos del socialismo madrileño, que es también el suyo.

Félix Bolaños, Óscar López y José Manuel Albares. Son tres de los nombres de perfil político más cercanos al presidente del Gobierno que siguen a su lado en La Moncloa, y que en lo que resta de legislatura asumirán incluso mayor peso del que ya ejercen en la puesta en marcha de la estrategia socialista desde el Ejecutivo. Los tres emergen del PSOE-M, la federación del partido en la que también se curtió Sánchez. Y, desde aquellos inicios compartidos, sus caminos se han entrelazado en numerosas ocasiones, hasta integrarse ahora en el núcleo duro del presidente.

A los tres los aupó el jefe del Ejecutivo a la par, en julio de 2021, en la mayor crisis de Gobierno que Sánchez ha puesto en marcha a lo largo de los casi ocho años que lleva en La Moncloa. Entonces, la salida de perfiles cercanos al presidente como Carmen Calvo y José Luis Ábalos -entre otros- fue suplida por el aterrizaje del clan madrileño en las más altas esferas del complejo presidencial.

A Bolaños, Sánchez lo nombró ministro de la Presidencia, Relaciones con las Cortes y Memoria Democrática -en 2023, cambiaría la última de estas carteras por la de Justicia-. No era la primera vez que el dirigente accedía a La Moncloa, pues ese hito lo cumplió a la vez que el jefe del Ejecutivo: entre 2018 y 2021, Bolaños desempeñó el cargo de secretario general de la Presidencia, afianzándose desde allí como hombre de la máxima confianza de Sánchez. Desde la sala de máquinas participó, por ejemplo, en las negociaciones para la formación del primer gobierno de coalición o en el diseño del plan de desescalada tras la pandemia del Covid.

Ya al frente de las tres carteras, Bolaños se ha convertido en uno de los perfiles con mayor poder en La Moncloa. Especialmente, en el ámbito negociador. Fue la cara visible de las conversaciones con los independentistas para la aprobación de la Ley de Amnistía y también se ha puesto al frente de diversas negociaciones con Podemos, incluso en esta segunda legislatura de Sánchez, con los puentes entre el Gobierno y los morados casi rotos. Pero Bolaños no solo habla con la izquierda: en su haber queda haber logrado sellar el pacto con el PP por el que se renovó el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) tras cinco años de bloqueo. En la práctica, es el hombre al que Sánchez confía mayores responsabilidades, y lo será más aún ahora, tras la salida de Montero de La Moncloa -ella también destacaba por su desempeño negociador-.

Como Bolaños, igualmente en julio de 2021 llegó Albares al Consejo de Ministros. Fichaje de Sánchez en su primera etapa al frente del PSOE -le asesoró en materia de política exterior y preparó el programa electoral en este ámbito para las elecciones de diciembre de 2015-, también conocía ya La Moncloa antes de ser ministro. En el primer gobierno de Sánchez, fue secretario general de Asuntos Internacionales, puesto enmarcado en el Gabinete de Presidencia. En 2020 abandonaría el cargo para convertirse en embajador de España en Francia, hasta que un año después el jefe del Ejecutivo lo recuperó para su equipo.

Dada la convulsa coyuntura internacional actual, Albares se ha convertido en una pieza clave del engranaje de Sánchez, en cuyos mandatos siempre ha concedido un peso especial a la proyección internacional del Gobierno español. Su largo camino al lado del presidente -desde aquel primer liderazgo de Sánchez en Ferraz- le ha convertido en uno de los perfiles más cercanos al jefe del Ejecutivo, y su carné socialista augura que consolidará ese papel en el núcleo duro de La Moncloa ante la nueva etapa que se abre, sin Montero y también sin Pilar Alegría, otra de las ministras con carné del PSOE que se aupó a la primera línea dentro del Consejo de Ministros, especialmente durante la última etapa.

El tercero de ese grupo de socialistas madrileños que sigue en el complejo presidencial también aterrizó en La Moncloa en julio de 2021, pero, para él sí, era la primera vez que lo hacía. López, hombre de José Blanco -"Pepiño"- como Sánchez, acompañó al hoy presidente del Gobierno en su primera etapa al frente del PSOE, aunque luego quedó apartado de su lado hasta que, en 2021, fue nombrado jefe de Gabinete de Sánchez.

En 2024 saldría de la sala de máquinas de La Moncloa para ponerse al frente de un Ministerio, el de Transformación Digital, y poco después escalaría también en el organigrama socialista al ser nombrado secretario general del PSOE-M, la federación que, hoy, gana peso en la cúpula que rodea a Sánchez. Su carné de partido y su liderazgo en Madrid han hecho que López sea uno de los perfiles más políticos del Consejo de Ministros, encargado en muchas ocasiones de trasladar los posicionamientos más polémicos o responder a las críticas que Sánchez recibe de otros dirigentes socialistas. Papel en el que cabe esperar que se vea reforzado, ante la ausencia de perfiles políticos (del PSOE) en las Vicepresidencias del Gobierno.

Fuente original: Leer en El Mundo - España
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