EL OJO DE HALCÓN
¿El narco? No se podía saberLa realidad, como escribió certeramente Philip K. Dick, es eso que, aunque cierres los ojos y quieras pensar otra cosa, sigue ahí. Y ahí está la realidad del narcotráfico. La entrada de cocaína, que ha extendido los accesos de Almería a Huelva, ha elevado la escala
Regala esta noticia Añádenos en Google Dos embarcaciones de la Guardia Civil en el muelle de Levante de Huelva. 20/09/2026 Actualizado a las 10:08h.Antes o después, el delegado del Gobierno en Andalucía, ante una tragedia provocada por los narcotraficantes en cualquier punto del litoral andaluz o del Guadalquivir, ... dirá que nadie previo que eso pudiera ocurrir. Como en Ceuta, dirán que no había avisos concretos. Que no se había utilizado el procedimiento adecuado. Que faltaba el sobre lacrado.
El Gobierno puede montarse un relato paralelo a la realidad, un matrix propio, pero la realidad sigue su curso
Pero habrá sido previsible. Se sabe que antes o después sucederá. El Gobierno puede montarse un relato paralelo a la realidad, un matrix propio, pero la realidad sigue su curso. Conviene hacer algo de cronología, siquiera a partir del tiroteo en Isla Cristina que se saldaba con el ametrallamiento de una mujer embarazada de ocho meses, una mujer sexagenaria y un chico de 16, horas después de otro episodio grave en Utrera:
–23 de agosto: El presidente de la Junta de Andalucía escribe a Moncloa. Menciona a Pedro Sánchez estos episodios en 24 horas, y los cuatro agentes muertos entre Barbate y Huelva, y recuerda que Andalucía es base clave de operaciones para los clanes. Le solicita la reactivación de OCON-sur, que los expertos consideran un error haber desmantelado.
–24 de agosto: El Gobierno responde a Moreno. No Sánchez, que estaba veraneando, pero sí el delegado del Gobierno, a través de los medios con un tono faltón como con Vivas en Ceuta. Se ve que está en el libro de estilo. Los planteamientos de Juanma Moreno, dice, «carecen de rigor, demostrando una absoluta falta de conocimiento». En definitiva, llama ignorante y frívolo al presidente andaluz.
–25 de agosto: ABC cubre ampliamente el debate, e informa que las detenciones se redujeron significativamente tras desmantelar OCON-sur. El PP de Andalucía se apoya en la información para volver a reclamar el refuerzo policial.
–26 de agosto: La portavoz adjunta del PSOE, María Márquez, responde a la carga: «Yo no sé si Moreno Bonilla tiene poca memoria o la cara más dura que el cemento pero cómo se atreve Moreno Bonilla a hablar de narcotráfico (…)nada de lo que tiene que ver con las competencias de Andalucía en materia de narcotráfico se ha hecho por parte del Gobierno andaluz».
–30 de agosto: El general de brigada ya retirado, Contreras, ideólogo de OCON-sur, concede una entrevista a Canal Sur, con datos incontestables sobre su éxito, y concluye que «con independencia del número de detenciones y de las cantidades de droga, creo que por primera vez se creó una inestabilidad, una intranquilidad con la que las organizaciones venían trabajando hasta entonces».
–4 de septiembre: En un acto del Partido Popular, Juanma Moreno vuelve a insistir en el riesgo «desde Ayamonte hasta Pulpí» .
–12 de septiembre: Una semana después reitera: «La situación es de máxima gravedad y es necesaria una respuesta contundente e inmediata». Horas después, se produce el incidente en Almería de la patrullera de la guardia civil embestida por una narcolancha.
Después dirán que no hubo avisos claros, que no se podía saber, que la Junta instrumentaliza el asunto contra el Gobierno central. Y si se le piden cuentas, soltarán, como con Vivas, «eso a Moreno Bonilla».
La realidad
Es lógico que la izquierda vea con prevención que Juanma Moreno introduzca el asunto del narcotráfico y la inseguridad en la conversación pública. En la teoría de los marcos que planteaba George Lakoff, la inseguridad es un tema en principio favorable a la derecha. Pero no todo se puede reducir a 'si puede beneficiar al otro, se desacredita'. El problema, en este caso, es que no se trata de una estrategia de agit-prop, de una campaña de desinformación y manipulación para provocar un clima de psicosis. Los datos están ahí. Y es la Fiscalía –¿de quién depende la Fiscalía?– la que hace memoria de la actividad delictiva y se detiene en el desarrollo tecnológico de las narcolanchas, el salto de escala de la cocaína y la ausencia de temor a la autoridad. «Sería necesaria una reacción como la que hubo en Galicia», se dice desde la Fiscalía Antidroga.
La política necesita sujetarse al 'principio de realidad', que, según Freud, desbarata el 'principio de placer'. Claro que es tentador evadirse del lado oscuro de las cosas, y optar por Los Mundos de Yuppi donde no hay narcolanchas embistiendo a guardias civiles, pero se trata de un debate insoslayable desde la muerte de dos agentes a los que un monstruo de cuatro motores literalmente le pasó por encima en su pequeña zodiac en la que habían sido enviados a un matadero. Se ven las narcolanchas utilizar el Guadalquivir como autopista de fardos a la luz del día. En momentos de temporal, se refugian lo mismo en un puerto, como aquella noche trágica de Barbate, que en la desembocadura del Guadalquivir o una ensenada natural en el Cabo de Gata, donde buscan refugio en esas calas que servían a los piratas en el pasado. Y siguen haciéndolo en el siglo XXI. Están ahí, a la vista de todos.
Es lógico que la izquierda vea con prevención que Juanma Moreno introduzca el asunto del narcotráfico y la inseguridad en la conversación pública
La realidad, como escribió certeramente Philip K. Dick, es eso que aunque cierres los ojos y quieras pensar otra cosa, sigue ahí. Y ahí está la realidad del narcotráfico. La entrada de cocaína, que ha extendido los accesos de Almería a Huelva, ha elevado la escala. Ya no es el hachís del Estrecho sino el negocio de las grandes mafias globales, de los cárteles más salvajes. La Guardia Civil, entretanto, ni siquiera está autorizada a disparar contra los motores de los narcos. Por el contrario, las bandas han generalizado el uso de los fusiles de asalto, los AK-47, armas de guerra a la luz del día. Por eso resulta tan desconcertante que se desmantelara OCON-Sur sin un plan. El general Manuel Conterras ha recordado que con solo 150 agentes, OCON-Sur realizó más de 22.000 operaciones, con 10.000 detenciones, 1.400 toneladas de droga incautadas y percutiendo con éxito contra los bienes del narcotráfico. Cuando iba a ser ascendido, a este general se le hizo pasar a la reserva y fue despedido de mala manera en un pasillo. Ni siquiera se le permitió la despedida de la bandera con motivo de la patrona. El OCON-sur que reclama el presidente andaluz, quedó sepultado así. Cuando suceda la tragedia, dirán que no había avisos. Que no podía saberse. Por supuesto.
comentarios Reportar un error