Javier Bardem señala el "No a la guerra" y la chapa a favor de Palestina que ha lucido en la solapa durante los Premios Oscar. Foto: Reuters, la excepción en una gala de los Oscar apolítica
Cine El "no a la guerra" de Bardem, la excepción en una gala de los Oscar apolíticaEl breve pero contundente mensaje de la estrella española, que lució en la solapa el mismo letrero que en los Goya de 2003, contrasta vivamente con el silencio de Hollywood sobre Trump y la guerra de Irán.
Más información:Javier Bardem lanza el mensaje más político de los Oscar: "¡No a la guerra y Palestina libre!"
Juan Sardá Publicada 16 marzo 2026 04:57h Actualizada 16 marzo 2026 05:26h“El año pasado celebramos la gala aún conmocionados por los incendios en Los Ángeles y sin embargo este año está todo muy tranquilo”, ha dicho guiñando un ojo, por si no quedaba clara la ironía, Conan O’Brien en su parlamento de apertura en la 98.ª ceremonia de los Premios Oscar, celebrada este domingo.
El año pasado ya quedó claro que el “enfant terrible” de O’Brien no era tan terrible y ese guiño de ojo no solo era un chiste privado a mil millones de personas (la audiencia de los Oscar), también un aviso para navegantes: la política brillaría por su ausencia.
Ya dijo Susan Sarandon en su reciente visita a España para recibir el Goya internacional que estaba muy sorprendida del ambiente de protesta política que se respiraba en España, en contraste con la “censura” en Estados Unidos. Y fue precisamente Javier Bardem quien alzó la voz antes de darle el Oscar a la mejor película internacional a Valor sentimental en detrimento de Sirat.
'Una batalla tras otra' se impone en los Oscar y corona a Paul Thomas Anderson, mientras 'Sirat' se va de vacíoEso sí, ha sido breve, como había advertido en la alfombra roja, pero claro: “No to war. Free Palestine”. Y luego ha añadido que ama el cine “porque conecta culturas”. Para que el mensaje quedara más claro, Bardem ha recuperado un icono de la historia de los Goya como la chapa tamaño XL del “No a la guerra” de 2003, con letras rojas sangrientas.
Los aplausos han sido contundentes. Hollywood calla, pero aplaude. Y Bardem se pone el mundo por montera.
En la alfombra roja, Bardem declaró a EFE: "Hay que aprovechar esto (los Óscar) para hablar de las cosas que importan. El cine hay que celebrarlo… pero también hay que aprovechar este altavoz para las cosas que han creado tanto dolor en el mundo". También dijo que el actual conflicto de Estados Unidos e Israel contra Irán es ilegal porque está "basado en mentiras".
"Estamos en las mismas, es otra guerra ilegal, matando gente inocente, basados en mentiras, antes eran armas de destrucción masivas y ahora es acabar con un régimen, que no lo han acabado si no lo están radicalizando aún más, con esta ofensiva ilegal", añadió. "Estoy aquí para hacer las dos cosas: pertenecer a este circo (en referencia a los Oscar) y al mismo tiempo denunciar lo que hay que denunciar".
Por su parte, Joachim Trier, director de Valor sentimenal (ganadora en la categoría de mejor película internacional, que le arrebató a Sirat), afirmó en el escenario al recoger el premio: “No votemos a los políticos que no se toman en serio que los adultos son responsables de los niños”.
Ha sido Jimmy Kimmel, presentador de una sola gala de los Oscar en 2024, quien se ha despachado más a gusto. Kimmel, con diferencia el más “guerrillero” de los americanos, primero ha apuntado que “como sabéis, hay algunos países cuyos líderes no apoyan la libertad de expresión. No estoy en libertad de decir cuáles. Dejémoslo simplemente en Corea del Norte y la CBS”.
Rob Reiner, Diane Keaton y Robert Redford, los Oscar lloran más que nunca a sus muertosKimmel se refería a la reciente decisión de CBS de no permitir que The Late Show With Stephen Colbert tenga como invitado al representante estatal de Texas James Talarico, debido a amenazas de la FCC, la Federal Communications Commission, organismo regulador de las comunicaciones en Estados Unidos.
Encargado de presentar el Oscar al mejor documental (que ha ganado una película sobre la dictadura en Rusia, Mister Nobody Against Putin), Kimmel ha bromeado con que Trump, que ya se sabe que lo quiere ganar todo, no debía de estar contento con que no hubieran nominado Melania, el documental sobre su mujer que la crítica ha machacado sin piedad. Risas.
Pero quien más ha criticado a Trump sin nombrarlo directamente ha sido uno de los directores del citado documental ganador, David Borenstein, que ha establecido un paralelismo entre lo que pasa en Rusia y lo que está pasando en Estados Unidos: "El documental trata sobre cómo se pierde un país. Al analizar estas imágenes, observamos que se pierde a través de innumerables pequeños actos de complicidad: cuando actuamos con complicidad ante los asesinatos perpetrados por un gobierno en las calles de nuestras principales ciudades, cuando guardamos silencio ante la toma de control de los medios por parte de los oligarcas y el control sobre su producción y consumo, todos nos enfrentamos a una disyuntiva moral. Pero, por suerte, incluso un don nadie es más poderoso de lo que parece".