La Ertzaintza se despliega en Bilbao por los incidentes en la final de la Selección. E.P.
Reportajes El norte de Navarra y País Vasco, el reducto de España donde no se pudo celebrar el Mundial: "En las tabernas iban con Argentina"Agresiones, violencia y rechazo a "la exaltación españolista" es el clima que se ha vivido en algunas localidades durante la final del Mundial.
Más información: Con bates y barras de hierro a la caza de los 9 militares de 18 y 26 años que veían a la Selección en Berriozar: "No tenemos miedo"
Iranzu G. Vergara Publicada 22 julio 2026 02:39h"En Alsasua (Navarra) aparecieron pintadas de 'Puta España', 'Puta Selección' la noche de la final del Mundial", cuentan fuentes del municipio a EL ESPAÑOL.
La noche transcurrió sin ningún incidente salvo esos mensajes, pero es que ahí ni en Echarri-Aranaz hubo pantallas para poder seguir el partido, tampoco ningún tipo de manifestación pública en apoyo a la Selección, "ni celebración de ningún tipo", aseguran.
En estos municipios del norte de Navarra "la noche transcurrió con total normalidad, sin altercados", según fuentes de la propia Guardia Civil y Policía Foral que no tuvieron que hacer actuaciones.
Una tranquilidad porque nadie celebró nada. En estas localidades, "quien quiso ver el partido, lo siguió desde su casa, pero no en público", sentencian.
Ahí entra en juego lo que llaman "la espiral del silencio", que no hace referencia a otra cosa que a la autocensura.
Esther Martínez, la concejal del PP de Bilbao que desafió con un abanico a los radicales en plena final: "Me llevan por delante""Si tú sales a celebrarlo a la calle, va a tener consecuencias en los círculos sociales donde te excluyen, te miran mal o te insultan a ti y a tus hijos", explican a EL ESPAÑOL.
Por eso, aseguran que mucha gente "prefiere no celebrarlo en público y verlo en casa".
Aunque resulta curioso que, según explican, en algunas Herriko Taberna o en el ambiente de la izquierda abertzale, "se ha mostrado un odio a la Selección Española, frente al apoyo a la anhelada selección vasca y a Argentina".
De hecho, Lula es una argentina de 21 años que estudia como alumna de intercambio en la Universidad de Navarra y cuenta que el ambiente durante el Mundial le llamó la atención: "A mí por llevar la camiseta de Argentina, nadie me decía nada. Pero, varios compañeros españoles evitaban ponerse la de España porque les miraban mal".
Por eso, tomaron la decisión de "ver el partido en una casa porque en los bares o no lo ponían, o el clima era tan tenso que no invitaba", explica.
Algo parecido vivió Valeria, madrileña de 28 años que estuvo en el País Vasco durante el Mundial y explica que les costó "encontrar un sitio donde verlo porque parecía que ningún bar lo iba a retransmitir".
Su sorpresa fue que cuando, por fin, encontraron "un local con la televisión encendida, estaba sin sonido y con la mayor parte de gente sin hacerle caso, de espaldas".
Agresiones a militares
Un militar destinado en Pamplona, en el cuartel de Aizoain desde 1995, explica a EL ESPAÑOL, que las agresiones del domingo por un grupo de radicales a nueve militares en el bar Eatalian en Berriozar mientras veían la final del Mundial retrotrae a "aquella época difícil".
En ese momento vivió el asesinato del subteniente Casanova al que pegaron un tiro en Berriozar y donde había atentados, "una época mala".
Sin embargo, a pesar de haber pasado más de 30 años la situación vuelve a parecerse -de algún modo- a aquel entonces.
El PSOE de Navarra y Euskadi reivindica la Selección y pide "respeto" en las calles: "Lo vivimos con un orgullo especial""Los militares y guardias civiles aquí estamos igual", lamenta este miembro del ejército. Y, es que, denuncia que siguen "teniendo agresiones en el País Vasco y Navarra".
"Tengo compañeros a los que por llevar la camiseta de España les insultan", relata. Pero, no solo a sus compañeros esto es algo que ha podido vivir él en primera persona.
"A mí me han hecho esto. Voy con una pulsera de España y me miran mal. Me hablan en Euskera y te insultan", así es cómo sienten el día a día en algunas. Por eso, lamenta que "por ser militar o llevar indumentaria militar, eres objeto de agresión".
Violencia y odio en las calles
En Bilbao, Vitoria y San Sebastián se colocaron pantallas gigantes para que la gente pudiese seguir el partido.
Miles de personas salieron a las calles del País Vasco y de Navarra, también en Cataluña para poder seguir el partido de la final animando a la Selección y después de ganar el Mundial festejarlo en las calles.
Precisamente esto es algo que llenó de orgullo a muchos, el poder salir a las calles y lucir las camisetas y ser partícipes de ese momento histórico con la Selección.
De hecho, la secretaria del Partido Popular del País Vasco, Esther Martínez, mostró su satisfacción y logro de "haber podido poner la pantalla gigante en la plaza de Doña Casilda, algo impensable en los tiempos en los que estaba militando en Nuevas Generaciones".
Sin embargo, la celebración se vio empañada en Bilbao, Vitoria y Eibar por la irrupción de radicales de la izquierda abertzale -pertenecientes a grupos de GKS y Ernai- encapuchados o con las caras tapadas que pretendían boicotear estos eventos.
Estos encapuchados de GKS y Ernai quemaron en Eibar -el municipio de Mikel Oyarzabal- una bandera de España y desplegaron pancartas en apoyo a la anhelada selección vasca.
Los mismos salieron a las calles de Bilbao donde empezaron a realizar actos violentos y a increpar a gente que estaba siguiendo el partido en los bares.
Esos mismos insultos y agresividad la trasladaron a la zona de Bilbao donde estaba colocada una pantalla gigante que defendió con un abanico la propia Esther Martínez.
En Vitoria, la Ertzaintza detuvo a tres de estos jóvenes por realizar agresiones con odio por apoyar a la Selección y enfrentarse a personas con la camiseta.
Algo parecido ocurrió en San Sebastián donde hay investigados por insultos y amenazas a las personas que salieron a animar durante la final del Mundial.
GKS y Ernai contra la "exaltación españolista"
De hecho, estos altercados se produjeron después de que Ernai -las juventudes de Sortu- llamasen a una movilización masiva en las diferentes capitales de provincia de Navarra y el País Vasco para mostrar antes del partido el apoyo a la 'Selección Vasca -Euskal Selezioa-' y el profundo rechazo a la Selección.
El lema de estas protestas que, en algunas ciudades acabaron con violencia, era: "Libertad para Euskal Herria ¡No a la exaltación españolista!".
A pesar de que varios jugadores de Navarra y el País Vasco como Mikel Oyarzábal o Mikel Merino jugasen esta final del Mundial.
De hecho es que estos grupos y colectivos entre los que se encuentra GKS y Ernai criticaron a los ayuntamientos por permitir que se colocasen pantallas gigantes en las calles para seguir los partidos.
Una de las críticas más duras se dirigió contra el alcalde de Pamplona de EH Bildu, Joseba Asirón, por permitir poner una pantalla en la Plaza del Castillo de la ciudad para poder ver el partido.
De hecho, es que para estos radicales que acabaron protagonizando en el País Vasco incidentes con violencia, acusan a la Selección de que lo que hace es "negar el carácter nacional vasco".