Este pueblo de Galicia celebra una de las fiestas más curiosas que poco tienen que ver con barras y estrellas. Eso sí, en ambas hay fuegos artificiales.
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Momento álgido de la fiesta de Rapa das Bestas en Galicia. iStock
C. S. Publicada 3 julio 2026 08:07hMientras medio mundo asocia el 4 de julio con fuegos artificiales, barbacoas y banderas estadounidenses, en un rincón escondido de Galicia, la fecha evoca algo completamente distinto.
Olvídate del asfalto y el Star-Spangled Banner porque aquí el verano arranca con el estruendo de unos cascos rompiendo la niebla, el olor a monte bravo y una batalla cuerpo a cuerpo que lleva repitiéndose desde hace más de cuatrocientos años. Nos referimos a la Rapa das Bestas de Sabucedo.
No se trata de una feria taurina, ni un rodeo, ni un espectáculo coreografiado. La Rapa es un rito de pasaje ancestral, declarado Fiesta de Interés Turístico Internacional, que se celebra el primer fin de semana de julio y que suele caer muchas veces en ese mágico 4 de julio.
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Durante todo el año, las bestas, es decir, los caballos salvajes, viven libres en los montes de los alrededores de Sabucedo, en Pontevedra. Pero al llegar esta fecha, los vecinos del pueblo, los aloitadores, suben a las montañas para rodearlos, agruparlos y bajarlos al pueblo en una espectacular procesión equina.
El corazón de la fiesta ocurre en lo que se llama "curro", un anfiteatro de piedra donde se junta a la manada para cumplir una doble misión: por una parte sanitaria para desparasitar y curar a los animales; y por otra estética y tradicional, al cortarles las crines.
El arte de 'aloitar'
Lo que hace única a la Rapa de Sabucedo respecto a otras que se celebran en Galicia es su código de honor. Aquí no se usan cuerdas, ni palos, ni lazos. Es el hombre contra la bestia, cuerpo a cuerpo.
rimer plano del hombre cortando la crin y la cola del caballo. Rapa das Bestas. iStock
Tres aloitadores se coordinan para saltar sobre cada caballo indómito: dos en la cabeza para taparle los ojos y calmarlo, y uno a la cola para desestabilizarlo noblemente. Es una explosión de adrenalina, polvo, sudor y fuerza bruta, pero basada en un profundo respeto mutuo.
Una vez desparasitado y rapado, el caballo vuelve libre al monte porque, en el fondo, es un pacto de convivencia que se transfiere de padres a hijos.
Guía rápida
Cómo llegar: Sabucedo es una pequeña aldea en el interior de la provincia de Pontevedra. La mejor opción es volar a Santiago de Compostela o Vigo, alquilar un coche y conducir hacia el municipio de A Estrada.
Cuándo es el mejor momento: El sábado de madrugada acompañando a los vecinos en la baixada (la bajada). Subir al monte al amanecer para ver cómo rodean a los caballos entre la niebla gallega es una experiencia mística.
Dos jóvenes en el curro en Rapa das Bestas. iStock
Entradas para el curro: El espacio es limitado y las entradas vuelan. Hay que reservar con antelación en la web oficial del evento si queremos vivir el festival desde las gradas de piedra.
Si no podemos entrar al curro no pasa nada porque la fiesta estalla cuando todo acaba. El licor café, la gastronomía gallega a raudales y música folk suelen ser habituales en una celebración que durará lo que el cuerpo aguante.
Lo mejor de esta fiesta es que la Rapa das Bestas todavía mantiene la identidad de un pueblo que protege a sus animales frente a los lobos y los incendios forestales durante todo el año y que respeta las tradiciones. Sólo hay que estar preparados para mancharnos de barro.