La jugadora, que cuelga la pala a final de año, visita MARCA antes de encarar el último torneo de su vida en la ciudad que le vio crecer
Alejandra Salazar: "Sería precioso ganar mi último Mundial al lado de Gemma Triay"Alejandra Salazar: "No me arrepiento de la retirada, quiero vivir con más pausa" I MARCAJOSEBA ARROYO / MARCELO LOZANO- JESÚS MATA
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Es una semana especial. En muchos sentidos. Para ella, si cabe, todavía más. Alejandra Salazar Bengoechea (Madrid, 1985) tacha ya días del calendario antes de colgar la pala definitivamente tras 26 años de exitosa carrera. Un camino que va dejando el rastro de las despedidas y que esta semana, en el Movistar Arena, vendrá plagado de emociones en la que es su casa.
Por ello, y tras anunciar hace poco más de un año en MARCA que 2026 sería su último baile, Salazar ha querido expresar sus emociones en este diario visitando la redacción antes de afrontar una semana que apunta a ser inolvidable para ella.
P. ¿Cómo estás, Alejandra?
R. Pues muy bien. De vuelta ya de unos días de cambio de rutina, de vacaciones y, nada, afrontando el último rush final de la temporada.
P. Hace justo un año, un poquito más, viniste aquí y nos contaste que 2026 iba a ser el último año que jugarías como profesional. ¿Ha sido lo que te esperabas, dentro de que todavía no ha acabado, o te has encontrado por el camino sensaciones diferentes a las que esperabas?
R. No venía con unas expectativas reales de sensaciones. He intentado fluir y ver lo que fuera pasando, evidentemente trabajándolo también a nivel emocional con un profesional y, bueno, dejándome llevar, queriendo dar lo mejor de mí en cada torneo y siguiendo con mis rutinas diarias para dar lo mejor en la pista.
P. Es complicado eso de dejarse llevar a nivel emocional y seguir focus en lo que tienes que hacer dentro de la pista. ¿Cómo se lleva eso? Porque entiendo que es una sensación que obviamente no has experimentado a lo largo de tu carrera.
R. Es verdad que hay torneos en los que has tenido más recorrido y que son más especiales y, a lo mejor, ha costado un poquito más, porque despedirte en lo que llevamos de año de algunos de ellos se ha hecho más especial o más emotivo. Pero en otros, al ser a lo mejor torneos nuevos, donde hay menos apego y donde tienes menos recuerdos, se han pasado, entre comillas, más fáciles o, en ese sentido, más neutros.
P. Sí, porque entiendo que también puede llegar a pesar, en ciertos momentos, que te dé la sensación de una despedida constante, torneo a torneo. Sobre todo en esos torneos con más tradición, en ciudades e incluso países en los que has estado más a lo largo de los años. No sé si eso te ha llegado a costar en algunos momentos, decir: «Da la sensación de que es una despedida constante».
R. Claro. Por eso no quería que en cada torneo me hiciesen, si acaso... Bueno, algunos han tenido detalles, a lo mejor más en privado, algún regalo o algo para que me acuerde de ellos, y se lo agradezco enormemente. Pero estar semana tras semana con eso en la cabeza creo que tampoco es necesario, ni tampoco me iba a venir bien a nivel emocional para estar enfocada en lo que de verdad quiero estar enfocada. Y cuando tenga que ser la despedida, pues será.
No me arrepiento de la decisión de retirarme, quiero vivir todo más pausado
P. ¿Qué es lo bonito que te estás llevando de esta etapa?
R. Sí, al final la gente es más consciente de que son mis últimos partidos, de que son las últimas veces que me van a ver jugar a nivel profesional. Pero bueno, que no me voy. O sea, yo tengo muy claro que voy a seguir en este mundo, que voy a seguir compitiendo, a lo mejor a nivel de veteranos en un futuro, o ya se verá, pero que voy a seguir muy ligada.
Entonces quizá yo no me lo tomo como una despedida. Es como si yo me siguiese viendo que voy a seguir aquí. Para la gente, pues bueno, he tenido muchos momentos muy bonitos, como dices, de gente que no quiere perder la oportunidad de acercarse y decirme alguna cosa bonita o alguna sensación que ha tenido cuando me ha visto jugar. Al final, es eso: momentos muy especiales que me llevo y todo ese calor que me llevan dando más de 20 años, pues este año es un poquito más concentrado.
Alejandra Salazar: “2026 será mi último año como jugadora profesional”MARCAP. ¿Has descubierto una Alejandra que no conocías, más a nivel emocional, con todas estas nuevas sensaciones que se te están viniendo encima?
R. Sí, desde luego. Creo que son sensaciones diferentes: cómo lo llevas, las actitudes que tienes cuando pasa una cosa u otra... Entonces es bonito también, porque te sigues conociendo a ti misma.
P. ¿En qué ha cambiado la Alejandra que se sentó aquí hace un año, emocionada, diciendo que se iba a retirar a finales de 2026, y la Alejandra de ahora, que encara sus últimos meses?
R. Pues... qué te digo. Yo me veo bastante parecida, pero quizá, a nivel todavía de madurez y de vivir esas experiencias últimas, pues bueno, un poquito más madura.
P. ¿Se te ha llegado a pasar por la cabeza que igual te estás retirando pronto y que podrías haber seguido un poco más?
R. Sí, lo tengo claro. Es una pregunta que me están haciendo frecuentemente. Al final, cuando sigues a buen nivel y sigues ahí, pues la gente te anima, te dicen que por qué no juegas un año más, que estás para más... Y bueno, es fenomenal que me vean así y lo agradezco muchísimo, pero a todos les digo lo mismo: que ya está, que lo tengo muy claro y que es mejor retirarme a muy buen nivel y sintiéndome súper competitiva, peleando cada partido.
P. Con esto se me viene ahora a la cabeza una frase que me dijo Bela también antes de retirarse: Tengo la suerte de que el deporte no me ha retirado a mí. Porque, por desgracia, hay muchos jugadores y muchas jugadoras que, sobre todo por lesiones, han tenido que dejarlo porque ya físicamente no les daba más.
R. Súper, súper convencida. Y, como dices, yo creo que es el privilegio de cualquier deportista el poder decidir cuándo retirarte, cómo retirarte y que no sea una lesión o una enfermedad la que lo haga por ti. Así que nada, ojalá estos meses que quedan las lesiones me respeten y pueda cumplir el objetivo de llegar hasta final de año.
El pádel me ha hecho perderme muchos momentos especiales que ya no vuelven
P. Objetivo Tour Finals, ¿no?
R. Sí, sí. En mi cabeza está. Yo lo visualizo.
P. Si, por lo que sea, no llega...
R. Pues estaré satisfecha de haberlo intentado, de haber dado lo mejor de mí. Y bueno, es que tenemos muchas jugadoras muy buenas que están subiendo el nivel una barbaridad y cada vez es más difícil, así que vamos a pelear por ello.
P. Te doy a elegir: ¿la final del Mundial o llegar a la final de Barcelona?
R. ¡Qué buena pregunta! Yo creo que, si pudiese ser solo una de las dos, elegiría jugar el Mundial con España.
P. ¿Qué tendría que pasar de aquí a diciembre para que dijeses: Mira, he tenido el año que quería tener?
R. Al final, como son muchos días los que tiene el año, no es solo un resultado. Bueno, me encantaría llegar al final, como decimos, pero si tengo que decir algo un poco general, es eso: disfrutar cada día, ir con ganas a entrenar, que siga pasando eso que ha pasado tanto tiempo, que no desaparezca.
Quizá me replantearía el no haber vuelto con Gemma en 2023
P. Estás empezando prácticamente ahora proyecto con Aranza. ¿En qué momento se produce todo esto? ¿Cómo surge la unión?
R. Pues ya veníamos con un proyecto con Alejandra Alonso en el que realmente no estábamos sabiendo sacar lo mejor la una de la otra, y la idea de cambiar fue un poco mutua también, para sacar ambas nuestra mejor versión. Y mira, lo de Aranza, en Valencia jugamos un partido de entrenamiento las dos después de haber sido eliminadas, con ella en el revés. Nos lo pasamos muy bien, luego nos fuimos a hacer un scape room, que nos gusta mucho a las dos, nos lo pasamos genial y luego, cuando decidimos acabar con Alejandra... pues se me quedó ahí. Pensé: ¿Con quién puedo jugar, que me apetezca, que rinda bien, que juegue bien y que ambas podamos rendir ya? Le llamé, me dijo que estaba dispuesta incluso a cambiarse de lado... y así surgió. Dijimos de ir poco a poco, viendo a lo mejor hasta el parón de verano. Luego hemos vuelto a hablar y hemos decidido seguir. O sea, que las dos estamos cómodas, a gusto, y eso es lo mejor para que el proyecto te divierta.
P. ¿Qué te aporta Aranza?
R. Me estaba faltando ese torbellino, esa alegría y contagio de que, a lo mejor, yo en momentos no estoy tan así como he sido siempre, por lo que sea, porque tienes días un poco más bajitos o con menos confianza... y tener al lado una persona como ella que es constante a más no poder, que es luchadora y que está plagada de energía, hace mucho. Está siempre dando buenas palabras y motivando, ojalá podamos seguir cosechando buenos resultados, pasándolo bien y rindiendo bien.
P. ¿Crees honestamente, a día de hoy, que en el pádel estas cosas no se pueden decir, oye, 24 de agosto, pero crees que va a ser tu compañera, honestamente, de aquí al final de tu carrera?
R. Sí, te diría que sí. Todo puede pasar y, evidentemente, sí. Si tiene una opción que le apetece, que es mejor, y le llega, pues tampoco estoy para cortar las alas a nadie. Y si ella lo decidiera así, pues así sería, ¿no? O sea, que yo creo que, por mi parte, estoy muy a gusto y perfectamente podemos terminar el año juntas.
P. Ahora viene Madrid. Tú, Madrid... Te hago la pregunta más típica: ¿qué significa jugar para ti por última vez en Madrid, en tu sitio?
R. Pues yo creo que va a ser una semana de las más especiales. Jugar en casa, con toda la gente, muchos recuerdos... Y, bueno, la verdad es que espero hacerlo bien, que no me puedan los nervios o la emoción porque tengo muchísimas ganas. Vengo de viajar un montón, esa especie de 'vaca-training', que ni son vacaciones ni es entrenamiento, pero venimos trabajando bien las últimas semanas y he podido seguir a tonto para llegar con pilas cargadas. El tramo final va a venir muy cargado de emociones para mí, va a ser más duro.
P. ¿Va a venir mucha gente a verte a Madrid? Entiendo que familia, amigos... no se lo perderán.
R. Me encanta que vengan a verme. Si bien no soy la jugadora, a lo mejor, que más mire fuera y, además, hoy en día, como muchas, lo que rodea la grada y todo, a veces es difícil focalizar en toda la gente que viene, pero sí que cuando tienes tu grupo más cercano, que está en el box, que está mucho más cerca de la pista, y les puedes ver, les puedes mirar cómo te apoyan con una mirada o con un gesto... Pues es muy bonito.
Quiero seguir ligada al pádel, pero sin las obligaciones y exigencias de una deportista
P. Poder jugar en Madrid hace el cierre de su carrera, si cabe, un poco más perfecto, ¿no?
R. Quizá habría sido más guay todavía que el Finals fuese en Madrid y sí, que acabara el año y acabara mi carrera en Madrid. Pero bueno, las cosas son así. Y también ojalá se llegue a Barcelona. A Barcelona me encanta. Es una ciudad en la que he estado mucho, que ha sido por momentos una segunda casa, también con varias compañeras con las que he ido mucho para allá. Soy fan de Barcelona, de la ciudad, y bueno, es otro sitio en el que he ganado mucho y del que tengo muy buenos recuerdos. Sería igualmente maravilloso si puedo llegar y despedirme allí.
P. Y en noviembre, Mundial, que sería tu último. ¿Qué significaría para ti cerrar también esta etapa vistiendo los colores de la selección?
R. Un sueño. Es quizá uno de los retos de este año. Aparte de focalizarme en el Tour Finals, también es jugar con la selección y poder ganar otro Mundial más con mi país y con mi gorro, que lleva 22 años conmigo y que está listo para un último viaje.
P. ¿Te ves en la convocatoria?
R. Ojalá tuviera la bola de cristal. Es que está igualado, pero puede que sí.
P. Si te dijera: Dime la lista que harías tú... ¿Qué ocho jugadoras te llevarías tú al Mundial?
R. Qué marrón... Me voy a ganar alguna enemiga, ya verás. A ver, vamos a ver. Gemma, Ari, Martina y Bea de reveses... y de derechas Paula, Andrea, Claudia... Y, si tuviera que pedir, pues sería yo la cuarta.
P. Y con Carolina Navarro de seleccionadora. ¿Qué te pareció su elección?
R. Me pareció fantástica, porque justo encima sucediendo a Iciar... ellas dos han sido mis maestras, mis dos referentes cuando era pequeña y de las que tuve luego la suerte de aprender a su lado en pista. Así que, vamos, cualquiera de las dos es más que válida, capaz y todos los adjetivos buenos que se te ocurran para este puesto. Carolina lo va a hacer muy bien porque ha seguido hasta casi hasta hace nada jugando, compitiendo, sabe todas las virtudes y las cosas a mejorar que tienen todas. Es una gran campeona y lo hará fenomenal.
P. Hablabas hace poco en Bullpadel podcast junto a Nacho Palencia de la llamada de Gemma que no aceptaste para volver en 2023... ¿Qué se te pasaría por la cabeza pensando en un punto definitivo en la final y ganarlo junto a ella?
R. ¿Dónde hay que firmar? Eso es lo que se me pasa por la cabeza. Sí, sería precioso jugar con ella. Además, lo hemos hablado hace poco. Podríamos haber jugado, no sé, alguna competición como la Hexagon Cup y haber tenido ese cierre diferente a lo que pasó. Y bueno... ¿por qué no en un Mundial?
P. ¿Aquella llamada que no aceptaste es de estas cosas que, echando la vista atrás, piensas 'si pudiese viajar en el tiempo, lo cambiaría'?
R. Quizás sí. Los deportistas estamos llenos de muchas cosas y de decisiones en cortos periodos de tiempo, con mucho cóctel alrededor, mucho en lo que pensar, y no siempre tomamos las mejores decisiones. Yo creo que a lo largo de mi carrera, en general, he tomado buenas y, a lo mejor, pues si volviera para atrás, esa sería una de las que a lo mejor me replantearía o la pensaría más.
Tampoco tenía la bola de cristal y no sabía lo que iba a pasar después. Pero bueno, yo también tenía en ese momento un proyecto cerrado con Tamara. Luego Tamara se lesionó también bastantes meses... Entonces, claro, con el periódico del lunes, pues es más fácil decir: 'Bueno, sí, si al final hubiera vuelto a formar pareja con Gemma...'. Y quién sabe, a lo mejor hubiera salido mal. O no. Ha sido lo mismo, nadie lo sabe. Pero bueno, en general estoy satisfecha de las decisiones que he tomado, de lo que ha ido pasando a lo largo de mi carrera y, bueno, pues cuando se han venido mal dadas, de haber salido de ahí y haber vuelto a competir al nivel que yo quería.
P. ¿Cuánto echas de menos ganar títulos?
R. Muchísimo. Y la cosa es que no hace tanto. Yo me pongo a pensar y digo: 'Uy, hace tres años estaba levantando títulos'.
P. ¿Cuándo fue tu último título?
R. En el 2023, antes de operarme del codo, en Paraguay.
P. Realmente, para una persona como tú que ha tenido la suerte de ganar muchísimo, tres años es un mundo.
R. Claro. Es como que el cambio para mí ha sido más drástico... En el 2007 me puse top-3, y desde entonces hasta el 2023 son 17 años jugando prácticamente todos los sábados y casi todos los domingos. Ha sido una pasada.
Claudia y Martina están preparadas y serán números 1
P. ¿Qué vas a hacer cuando dejes de jugar? Lo primero que vayas a hacer, aparte de irte de vacaciones, que es lo que se asume por las fechas en las que acaba la temporada.
R. Dejar la pala por un tiempo.
P. ¿Vas a ser capaz?
R. Un poquito, unos días. No sé, no sé cuánto, pero unos días sí.
P. ¿Has planeado ya algo para el tema del mantenimiento físico o vas a seguir? No sé si tienes un plan elaborado para seguir haciendo gimnasio, incluso, no sé, si haciendo pista.
R. En mi cabeza tengo claro que voy a querer seguir con mis rutinas, manteniéndome activa tanto en el gimnasio como, por qué no, algún día en la pista. Todavía no he pensado eso, ni los horarios, ni cuántas horas, ni eso, pero ya habrá tiempo para pensar en eso. Y bueno, la idea es seguir manteniéndome activa.
P. ¿Te da un poco de vértigo que llegue ese momento?
R. No, tengo ganas.
P. ¿Te apetece?
R. Me apetece. Me apetece porque quiero hacer otras cosas. Tenemos ahora mucha ilusión con el proyecto de GOAT Sports Management, la agencia de representación, con eventos, cuidar a nuestros jugadores, con las marcas... Hace tres añitos que empezamos con ello y, bueno, la verdad es que está creciendo muchísimo y tengo ganas también de involucrarme mucho más.
P. Hay momentos que en la vida de un deportista profesional, inevitablemente, te acabas perdiendo. ¿Apetece tener, digamos, menos ataduras para disfrutar con los tuyos?
R. Por supuesto. Si hay algo que este año, además, con muchos de mis amigos y de gente cercana les digo es: 'Bueno, el año que viene voy a tener más tiempo'. Más tiempo para dedicárselo a ellos, para disfrutar sin prisas. Podré entrenar sin exigencias, ir al gimnasio y tomármelo mucho más pausado todo y no con esos objetivos tan exigentes y tan demandantes de la alta competición. Entonces, pues eso, sobre todo es como vivirlo todo un poco más pausado, tener más tiempo para todo y no ir a la carrera como vamos ahora. Hoy vengo corriendo, mañana tengo un avión, luego vuelvo a las 24 horas porque tengo otra cosa...
Eso sí, quiero seguir trabajando ligada al pádel. Quiero seguir aportando mi granito de arena para que el deporte esté lo más alto posible, que sea olímpico en un futuro cercano. También ligada a las marcas que me han apoyado todo este tiempo y un montón de cosas que seguro que voy a hacer y que voy a tener la agenda ocupada, seguro, pero con más calma, con más tiempo para poder elegir también mi tiempo.
P. ¿Dirías que es el gran peaje que paga un deportista profesional? El pasar menos tiempo con tu gente y perderte muchos momentos.
R. Claro, el 'me tengo que ir a dormir pronto' y 'no me puedo pasar en comer un poquito de más o en tomar esto o lo otro'... Son cosas, detalles que me apetece no tener que hacerlos en breve. Así que bueno, yo creo que será un poco eso, el quitarse sobre todo las obligaciones y las exigencias del deportista, que son como dices el mayor peaje, aparte de no pasar tiempo con toda la gente que quieres y perderte muchísimos momentos especiales que ya no vuelven. Pero bueno, también lo que yo he vivido como profesional me lo quedo como un tesoro, han sido experiencias increíbles que me han hecho crecer y que quizá las puede vivir muy poca gente.
P. Y hablabas del proyecto de GOAT, de la agencia, y uno de tus grandes proyectos, que es ser madre. También entiendo que lo tienes ahí como... Bueno, no sé si el proyecto más ilusionante de tu vida, pero uno de los que más se entiende.
R. El más difícil, el partido más difícil (risas). Bueno, sí, me encantaría que pudiera ser, que la vida me dé un pequeñajo o una pequeñaja y darle todo mi cariño y mi amor para que sea una gran persona.
P. Hablabas de que querías seguir ligada al pádel desde el área que fuese. ¿Le ves como entrenadora?
R. Honestamente, no.
El cambio de mi carrera ha sido muy drástico; pasé de estar 17 años jugando sábados y domingos a luego nada
P. Lo tienes claro, por lo que veo.
R. Sí. Podría, puntualmente, a lo mejor el día de mañana, coachear algún equipo o algo puntual. En este caso, pues seleccionadora me haría mucha ilusión, pero en unos años. Pero lo que es entrenadora, lo que es seguir día a día con esa exigencia... Es que al final es esa exigencia encubierta, porque el entrenador tiene que estar cuando está el jugador, los mismos horarios, viajar lo mismo, y eso al final es imposible con, bueno, pues con la decisión de ahora de dejarlo y hacer otras cosas.
P. Pero sí que entiendo que te gustaría estar cerca de las jóvenes, como hablábamos antes de Martina y Claudia.
R. Sin duda. Yo, vamos, con Claudia siempre se lo digo: que yo, aunque no esté como jugadora, voy a estar apoyándola en todo lo que necesite, a nivel de agencia, a nivel de Alejandra, a nivel de persona, para lo que me necesite. Vamos, que creo que puedo aportar mucho a, bueno, pues a todas las jugadoras jóvenes, que son jóvenes pero tienen ya una experiencia. Estaré para lo que me necesiten todas.
P. ¿Ve mucha diferencia entre las nuevas generaciones de ahora y la suya cuando tenía la misma edad?
R. Si yo echase la vista atrás y me imaginase con 18 años... Yo no era lo profesional, porque el deporte no estaba donde ahora y por supuesto no lo veía ni como mi trabajo. Yo, con 18, a lo mejor todavía estaba asomando la cabeza. Gané el Campeonato de España absoluto, con lo cual ya, pues a lo mejor es un triunfo que te da alas y que dices: 'Uy, es mi primer año de absoluta y gano el Campeonato de España absoluto', justo con Carolina. Pero claro, no pensábamos: 'Voy a vivir de esto' en aquel entonces. Entonces era diferente, cómo te lo tomabas, cómo eran tus rutinas del día a día. Íbamos a la universidad y luego el ratito que te quedaba ibas a entrenar. Pero hoy es al revés. Luengo encima hay jugadoras que son distintas, que son extraordinarias, que tienen ese algo más. Y si por algo están arriba y son las que, al final, van a ir estando ahí, peleando por el número 1.
P. ¿Ves a Claudia y a Martina con ese algo más?
R. Sí, sin duda.
No me veo como entrenadora
P. ¿Hay que tener prisa, hay que tener paciencia, hay que exigirles, hay que...?
R. Yo creo que la exigencia es buena, las conozco y ellas lo son, y además aguantan muy bien la presión.. Claudia lo ha demostrado desde el día uno con ese súper reto con Gemma, que también es muy exigente, y Claudia ahí ya no es que diese la talla, es que creo que superó con creces lo que, a lo mejor, se podía esperar. Martina va también por ese camino y creo que son candidatas a ser números 1. Son muy buenas, están preparadas.. y lo que llegue pues llegará cuando toque.
P. ¿Va a echar de menos estas entrevistas y la relación con los medios?
R. Ya te llamaré yo (risas).
P. ¿Cómo ha vivido esta relación con los medios?
R. Bueno, siempre me habéis tratado fenomenal. Me he sentido súper bien y, bueno, si bien de pequeña quizá era menos porque no había todo esto alrededor, poco a poco pues te vas haciendo a ello. Soy una persona a la que le gusta hablar, que le gusta debatir y, aunque pueda tener un poquito de nervios en según qué entrevista, en general no lo paso mal y me encanta conversar. Entonces creo que si algo te gusta, pues lo echarás de menos, estoy segura. Pero algo haremos... (sonríe).
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