Central nuclear de Almaraz. CSN
Política El Parlamento Europeo reclama al Gobierno que reconsidere el cierre de Almaraz por su “impacto” en la soberanía energéticaEl informe de la misión de europarlamentarios insta a someter a una nueva evaluación técnica el cierre de Almaraz y a medir con datos los impactos sociales, económicos y energéticos de una decisión que tilda de ideológica, un año después del gran apagón.
Alberto D. Prieto Publicada 6 mayo 2026 09:44h Las clavesLas claves Generado con IA
El Parlamento Europeo ha dado un paso llamativo en el debate energético español al pedir al Gobierno que reconsidere el cierre de la central nuclear de Almaraz. Lo hace al aprobar el informe de la misión de europarlamentarios que visitó la planta extremeña, en el que alerta de su impacto en la soberanía energética del país.
El texto aprobado por la comisión de Peticiones de la Eurocámara reclama expresamente que no se ejecute el cierre previsto en el calendario nuclear pactado con las eléctricas. Los eurodiputados advierten de que una clausura precipitada de Almaraz puede debilitar la seguridad de suministro y encarecer la factura en plena transición energética, justo un año después del gran apagón del 28-A de 2025.
El informe sitúa a Almaraz como una pieza estratégica del sistema eléctrico español en un momento de alta volatilidad de precios y de incertidumbre geopolítica. Y vincula su continuidad con la capacidad de España para mantener una generación firme que respalde el despliegue acelerado de renovables sin aumentar la dependencia del exterior.
"Datos verificables"
La comisión de Peticiones pone el foco en la forma en que ha tomado la decisión el Ministerio para la Transición Ecológica. Reclama una evaluación de impacto rigurosa, transparente y basada en evidencia técnica que valore de manera integral las consecuencias económicas, sociales y energéticas del cierre.
Los eurodiputados insisten en que las decisiones sobre infraestructuras críticas no pueden descansar sólo en planteamientos ideológicos o en compromisos políticos internos.
Exigen que se midan con "datos verificables" los efectos sobre la seguridad de suministro, la competitividad industrial y los objetivos climáticos antes de desconectar la central.
El informe subraya que esa reevaluación debe incorporar tanto los riesgos como los beneficios de mantener la planta en operación más allá de las fechas previstas. Plantea que se exploren alternativas de ampliación de vida útil que garanticen la seguridad, el cumplimiento normativo y la coherencia con la taxonomía verde europea.
Almaraz, clave política
La intervención de la Eurocámara se produce sobre un terreno político ya muy polarizado en España alrededor de la energía nuclear. El Gobierno ha defendido hasta ahora el calendario de cierre como parte de su estrategia de descarbonización, mientras la oposición acusa a Moncloa de sacrificar seguridad de suministro y empleo por razones ideológicas.
El debate se ha intensificado en Extremadura, donde el Gobierno regional de coalición entre PP y Vox ha convertido el "blindaje" de Almaraz en uno de sus compromisos centrales. Ese pacto autonómico ha elevado el peso simbólico de la central como emblema de una política energética alternativa a la de Madrid.
Al mismo tiempo, la misión del Parlamento Europeo a Almaraz se enmarca en una tendencia más amplia de Bruselas a escrutar las decisiones nacionales que afectan a la seguridad energética y al desarrollo regional. Lo que ocurra con esta central se percibe ya no sólo como un asunto interno, sino como un test de coherencia con la política energética común.
La visita de la misión de la comisión de Peticiones tuvo lugar a comienzos de año, cuando una delegación de eurodiputados se desplazó a Extremadura para analizar sobre el terreno el futuro de la central. El grupo mantuvo reuniones con responsables de la planta, autoridades regionales, sindicatos y representantes empresariales de la comarca.
Los parlamentarios europeos recorrieron las instalaciones, recabaron información técnica sobre su estado y escucharon los argumentos de quienes reclaman ampliar su vida útil. También se entrevistaron con plataformas ciudadanas y colectivos que alertan del impacto que tendría el cierre sobre el empleo y la actividad económica en el Campo Arañuelo.
Tras esa visita, la comisión elaboró un informe de misión que ahora ha sido respaldado por el pleno de la comisión. Ese documento es el que pide explícitamente al Ejecutivo español que reevalúe su decisión, apoyándose en una evaluación de impacto "integral" y "basada en evidencia" antes de desconectar los reactores.
Fuentes del Partido Popular Europeo subrayan que el informe exige al Gobierno reconsiderar el cierre de Almaraz. Y destacan que alerta de las consecuencias negativas y del impacto económico, social y energético que tendrá esta decisión si sigue adelante.
La eurodiputada del PP Elena Nevado del Campo sostiene que el informe constata que el cierre responde a "una decisión meramente política e ideológica, sin base técnica suficiente". Denuncia que no existe una evaluación de impacto integral que mida de forma adecuada sus efectos en la región y en el sistema eléctrico nacional.
Nevado destaca el papel estratégico de la central, que representa en torno al 7% de la generación eléctrica en España y sostiene cerca de 4.000 empleos directos e indirectos ligados a su actividad. Defiende que Almaraz es uno de los principales motores económicos de la zona y un activo clave para la estabilidad del sistema.
Según la eurodiputada popular, la central proporciona una fuente "estable y continua" de generación que resulta relevante para la seguridad energética. Advierte de que su cierre puede aumentar la dependencia de importaciones, tensionar el sistema en momentos de baja producción renovable y encarecer el precio de la luz para hogares y empresas.
La presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola, siguió la votación desde el propio Parlamento Europeo y celebró el resultado. Recordó que Almaraz genera empleo para 4.000 familias de la comarca del Campo Arañuelo y advirtió de que su cierre "es condenar el futuro de toda una comarca".
Guardiola subraya que, en estos momentos, "la energía nuclear es considerada verde de transición y se ha convertido en esencial en gran parte de los países europeos".
La dirigente autonómica insistió en que Almaraz es una infraestructura estratégica no sólo para Extremadura, sino para el conjunto de España. A su juicio, si Europa reconoce el papel esencial de la nuclear en la transición, el país no puede permitirse cerrar una instalación que todavía puede aportar seguridad de suministro y valor económico añadido.
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