El sistema de vigilancia Copernicus confirma dramáticos récords ambientales en el área occidental del continente, con escaso caudal de los ríos, temperaturas máximas en el mar e incendios forestales
Regala esta noticia Añádenos en Google Los comercios cierran en Valencia tras las alertas por danas del jueves. (Efe)Madrid
02/10/2026 Actualizado a las 07:09h.Aún se cierne el calor de verano en octubre, cuando comienzan las alertas por la dana, con el recuerdo fresco de la de Valencia que ... costó más de dos centenares de vidas. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) emitió el jueves la alerta roja, su nivel máximo de aviso, para Cataluña y Comunidad Valenciana, con un «peligro extraordinario» en Tarragona, Valencia y Castellón. El mismo día que se avisaba de este riesgo, el Servicio de Cambio Climático de Copernicus certificaba que este año se ha vivido el tercer verano más cálido registrado en el continente y el más cálido de la historia registrado en Europa occidental, con olas de calor que comenzaron en mayo. El calor extremo que se sintió en España estuvo también en los países vecinos, con una sensación de calor de 38º de media al final de temporada.
En cuanto a los mares (aguas atlánticas y mediterráneas), registraron temperaturas «excepcionalmente cálidas», con récord en la superficie de «gran parte de la costa atlántica y en el Mediterráneo occidental y central», indica Copernicus. «Estuvieron acompañadas de intensas olas de calor marinas, caracterizadas por periodos prolongados de temperaturas oceánicas inusualmente cálidas. Las olas de calor marinas pueden intensificar el calor en las zonas costeras adyacentes al limitar el enfriamiento nocturno y aumentar la humedad, agravando así el estrés térmico».
«Las prolongadas y severas condiciones de sequía en toda Europa propiciaron el verano con el caudal más bajo registrado»
Además, desde hacía 30 años los cauces de los ríos no habían estado más secos. «Las prolongadas y severas condiciones de sequía en toda Europa propiciaron el verano con el caudal más bajo registrado en el continente desde que comenzaron los registros en 1992», indica el observatorio de la Tierra. «En julio y agosto, se registraron caudales mínimos históricos o casi históricos en muchos de los principales ríos europeos, como el Rin, el Danubio, el Po, el Loira, el Ródano y el Sena. Esto provocó graves trastornos en múltiples sectores, incluido el transporte de mercancías, afectando a las cadenas de suministro, a la vez que generó una creciente presión sobre el riego, la refrigeración de reactores nucleares, la generación de energía hidroeléctrica y la disponibilidad de agua dulce».