El vicepresidente primero y ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo. Europa Press
Macroeconomía El PIB de España desacelera en el inicio de 2026: la industria y los servicios se debilitaban antes de la guerra en IránEl Banco de España calcula que la actividad avanzará entre un 0,5% y un 0,6% en el primer trimestre, mientras que BBVA espera un aumento del 0,7%.
Más información: Cuerpo debutará revisando las previsiones económicas tras el alza de la inflación y las rebajas del FMI y OCDE
Laura Piedehierro Publicada 3 abril 2026 02:38hLas claves nuevo Generado con IA
La economía española ha empezado 2026 con menos fuelle. Tras el avance del 0,8% del Producto Interior Bruto (PIB) en el último trimestre de 2025, los principales servicios de estudios coinciden en que el arranque de este año muestra signos claros de desaceleración, con un crecimiento todavía positivo pero más suave.
El Banco de España sitúa el aumento del PIB del primer trimestre entre el 0,5% y el 0,6%, mientras que BBVA Research lo eleva aproximadamente al 0,7%.
A la vez, el modelo MIPred de la AIReF ha ido rebajando su estimación desde niveles cercanos a ese 0,7% hasta el 0,23%, a partir de datos de industria y servicios de diciembre y enero, es decir, antes de que diera inicio la guerra en Irán.
Ángel Escribano formaliza su dimisión como presidente de Indra y la Sepi propone a Ángel Simón para sucederleEl primer aviso llega del Banco de España, que reconoce que la economía “reducirá su ritmo de crecimiento” tras el cierre de 2025.
La institución gobernada por José Luis Escrivá proyecta para el primer trimestre de 2026 un crecimiento más moderado, en la mencionada horquilla de entre el 0,5% y el 0,6% en tasa trimestral.
En sus previsiones de marzo, el organismo habla de una “significativa desaceleración” del ritmo de expansión a lo largo de 2026, en un contexto marcado por el encarecimiento de la energía y la incertidumbre internacional. Así, sitúa el crecimiento anual de este año en el 2,3%, frente al 2,8% con el que se cerró 2025.
Aun así, insiste en que la economía seguirá en una fase expansiva, apoyada por el consumo de los hogares, la inversión y los fondos europeos, aunque más vulnerable a shocks externos como el conflicto en Oriente Próximo.
"Desaceleración", pero no frenazo
El diagnóstico de BBVA Research va en la misma línea. En su informe Situación España, mantiene la previsión de crecimiento para 2026 en el 2,4%.
Estima que el PIB habría avanzado alrededor de un 0,7% trimestral en el primer trimestre, ligeramente por encima del 0,6% que manejaba en diciembre. Ese cálculo llega, no obstante, con un sesgo “a la baja” sobre esa cifra.
El gran éxodo de la Semana Santa más cara: 10 millones de movimientos y 30 euros más para llenar el depósito de diéselLos economistas del banco destacan que el crecimiento registrado en los tres últimos meses de 2025 fue mayor de lo esperado y que el arranque de 2026 sigue siendo “elevado”.
Sin embargo, subrayan una moderación de la actividad y del empleo, con la afiliación creciendo menos que en los trimestres anteriores.
En sus previsiones de febrero, elaboradas antes del estallido del conflicto armado en Oriente Próximo, Funcas subrayaba que la economía española entraba en una fase de desaceleración tras el tirón del final de 2025.
Tras la aceleración del 0,8% intertrimestral del PIB en el cuarto trimestre, Funcas señalaba que los escasos indicadores disponibles de enero apuntaban ya a un cierto enfriamiento en el arranque de 2026, especialmente en el sector servicios, posiblemente afectado por la adversa meteorología.
En tiempo real
El termómetro en tiempo real de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) también apunta en esa dirección.
Su modelo MIPred, que estima el crecimiento trimestral del PIB a partir de indicadores como el empleo, la industria o los servicios, empezó el año proyectando cerca de un 0,7% para el primer trimestre y ha ido rebajando esa cifra peldaño a peldaño, hasta situarla en torno al 0,2% con los datos de diciembre y enero.
España, motor de la UE donde más suben los precios: un 18% más que Alemania, 74% más que Francia y 120% más que ItaliaCasi todos esos recortes se explican por la información del último mes de 2025 y el primero de 2026, más algunas encuestas y datos adelantados de febrero; es decir, por una foto previa al estallido de la guerra en Irán, que comenzó el pasado 28 de febrero.
La propia AIReF advierte de queshocks geopolíticos de este tipo tardan en reflejarse en el modelo, porque dependen de que se plasmen primero en las estadísticas de empleo, producción o comercio.
De la industria a los servicios
Un análisis de los indicadores que sigue la autoridad fiscal ayuda a entender de dónde viene el enfriamiento. En enero, la producción industrial cayó un 2,7% interanual y, corregida de efectos de calendario, apenas avanzó un 0,3%.
Ese mes, los bienes de consumo duradero, uno de los segmentos que antes acusa los cambios en el ciclo económico, sufrieron un desplome del 8,6%.
También en enero, la facturación empresarial registró su mayor caída en año y medio, al retroceder un 2,4%.
En el frente exterior, España abrió 2026 con un déficit comercial de 4.010 millones de euros, un 35,2% menos que un año antes.
La guerra de Irán acaba con 64 meses de captaciones en los fondos españolesLa mejora no se debe a unas exportaciones boyantes, que de hecho cayeron un 2,9%, sino al desplome de las importaciones energéticas, que se hundieron un 33,2%.
En enero, la Seguridad Social perdió 270.782 afiliados respecto a diciembre (-1,2%), el peor arranque de año desde 2012.
En febrero, se ganaron 97.004 cotizantes y alcanzó un máximo de 21,67 millones de ocupados. A pesar del récord, se trata del menor incremento de afiliación en un mes de febrero desde 2023.
El sector servicios, uno de los motores de la recuperación tras la pandemia, también empieza el año con menos brío. El PMI de servicios pasó de los 57,1 puntos de diciembre a 53,5 en enero, y volvió a moderarse hasta 51,9 en febrero, el registro más débil desde junio.
Antes de la guerra
El panorama dibujado por el Banco de España, BBVA Research, Funcas y la AIReF es similar.
El arranque de 2026 no implica un frenazo en seco, pero sí el paso a una fase de crecimiento más modesto y desigual, con una industria débil, unos servicios que pierden parte del impulso de los últimos años y un mercado laboral que crea empleo a menor ritmo.
La guerra en Irán y el encarecimiento del petróleo y el gas añaden presión sobre esa trayectoria. El reto ahora es comprobar si el shock energético acaba forzando una desaceleración más profunda.