Tercera victoria consecutiva del Partido Popular en este ciclo electoral que arrancó en Extremadura, siguió en Aragón y ahora ha hecho escala en Castilla y León antes de su próxima parada en Andalucía. Los populares repiten triunfo con el 35,5% de los votos, pero por primera vez en este ciclo no pierden papeletas respecto a la cita anterior. También por primera vez, el PSOE detiene su sangría y remonta hasta el 30,7%. La otra gran noticia es el frenazo de Vox: el partido de ultraderecha toca techo en la región con el 18,9% y ve cómo se ralentiza el crecimiento desbocado que venía acumulando en las dos últimas elecciones autonómicas.
EL PARTIDO POPULAR SE ALZA EN EL 85,5% DE LOS MUNICIPIOS
El PP se consolida como la fuerza más votada en el 85,5% de los municipios castellanoleoneses (2.248), una cifra que supone un aumento de 18,3 puntos respecto a los anteriores comicios, cuando lideró el 67,2% de las localidades (1.512). El PSOE queda muy por detrás: fue el partido más votado en el 21,7% de los municipios (490), nueve localidades menos que en 2022 y 186 menos que en 2019 (676).
La gran sorpresa la protagoniza Vox. El partido de ultraderecha había registrado en 2019 el mayor crecimiento de todos, pasando de liderar un solo municipio a encabezar 81. Pero esta vez la tendencia ha cambiado: los de Abascal han perdido el liderazgo en 13 localidades y ahora son la primera fuerza en 68, su primer retroceso en la comunidad.
EL BIPARTIDISMO RECUPERA TERRENO, VOX SE RALENTIZA Y PODEMOS E IU DESAPARECEN
Alfonso Fernández Mañueco cierra estos comicios con 438.096 votos y una subida del 15,6% que le devuelve y supera el terreno perdido en el ciclo anterior. Entre 2019 (432.632) y 2022 (378.869) el PP había caído un 12,4%; ahora no solo frena la caída sino que la revierte: las 59.227 papeletas recuperadas superan las 53.763 que perdió en aquel periodo, dejando a Mañueco con más respaldo del que tenía hace siete años.
El PSOE también logra detener su sangría, aunque con más cautela. Los socialistas suman 17.339 votos y llegan a los 379.703, lejos todavía de los 477.925 de 2019 pero claramente por encima del suelo de 362.304 que tocaron en 2022, cuando perdieron 115.621 apoyos. El 4,8% de crecimiento respecto a aquella cita tiene una lectura ambivalente: el partido no recupera lo perdido, pero se beneficia del hundimiento de sus vecinos de izquierda. El batacazo de Izquierda Unida —este año integrada en la coalición con Sumar— y de Podemos ha actuado como red, frenando una caída que podría haber seguido la tendencia de Extremadura y Aragón.
Por su parte, Vox sigue creciendo y logra en Castilla y León su mejor resultado en España hasta la fecha: 233.757 votos y el 18,9% del total, que le consolidan como tercera fuerza. Sin embargo, el ritmo ya no es el de antes. Entre 2019 y 2022 el partido casi triplicó su apoyo (182,2%), pasando de 75.331 a 212.605 votos, ganando hasta 137.274 papeletas nuevas. Ahora han ganado 21.152 papeletas, un 9,95% más que en 2022., marcando un crecimiento, pero una desaceleración evidente.
El Partido Popular logra 33 escaños —dos más que en 2022—, aunque sigue dependiendo de Vox que suma un escaño adicional a los 13 que ya obtuvo en los comicios anteriores. Mientras, el PSOE recupera fuerza con dos procuradores más, llegando a un total de 30.
El resto del hemiciclo, hasta completar los 82 asientos de las Cortes de Castilla y León, queda en manos de los partidos regionalistas: Unión del Pueblo Leonés (UPL) se mantiene con tres escaños, Por Ávila conserva su único escaño sin perder representación, y Soria ¡Ya! pierde dos asientos, quedando al límite de la extinción con solo un procurador, representando a la España Vaciada en la región.
El mayor batacazo es el de la izquierda alternativa al PSOE, que salen del tablero político al quedarse sin representación. Ni la estrategia de ir por separado en 2019 —IU con 31.352 votos, Podemos con 37.918—, ni la de confluir en 2022 —61.290 entre los dos— ni la de volver a separarse este año —27.605 para IU y apenas 9.225 para Podemos— han logrado detener una hemorragia que acaba en extinción.
PP Y PSOE RECUPERAN TERRENO EN LOS PUEBLOS, MIENTRAS VOX SIGUE EN LAS CIUDADES
En el mundo rural, el PSOE también detiene su desplome. Si en 2022 llegó a perder el 30% del apoyo en los pueblos castellanoleoneses, ahora el saldo es ligeramente positivo: 3.539 votos más y un crecimiento del 2,2% que, sin recuperar los 221.000 apoyos de 2019, al menos frena la caída. El PP sigue un camino parecido: tras desplomarse un 21,8% en 2022 y perder 53.736 votos en las zonas rurales —de 233.878 a 182.878—, ahora rebota un 10% y vuelve a cruzar el umbral de los 200.000 votos.
En las capitales, el PP protagoniza el giro más llamativo: de perder 213 votos en 2022 (-0,4%) a dispararse un 21%, sumando 32.780 papeletas nuevas hasta alcanzar las 188.542. Los socialistas de Carlos Martínez también mejoran, con un crecimiento del 6,82% que les lleva de 158.098 a 168.884 votos, aunque siguen lejos de los 195.443 que lograron en 2019. Vox, en cambio, apenas se mueve: un 3,45% (89.919 votos en 2026) más respecto a 2022 que se traduce en unos pocos miles de votos adicionales sobre los 86.922 de entonces, una cifra muy alejada del empuje que traía en anteriores comicios, cuando creció un 160% respecto a 2019 (33.378 votos).
Tras consolidar su presencia en el mundo rural en 2022 —cuando pasó de 33.714 votos en 2019 a 100.207—, Vox puso el foco en las ciudades medias y pequeñas -las de más de 10.000 habitantes, excluyendo las nueve capitales-. Allí triplicó su presencia (+209,2%), sumando 17.237 votos nuevos para pasar de 8.239 a 25.476. Ahora da un paso más y crece un 21,4% hasta alcanzar las 30.950 papeletas. Es precisamente en estas ciudades donde el partido registra su mayor crecimiento de esta cita electoral.
DE LA SORIA QUE REFLOTA AL PP Y PSOE AL HUNDIMIENTO DE LA IU Y PODEMOS EN VALLADOLID
Si en 2022 Soria capital era el agujero de pérdidas de votos de las dos primeras fuerzas (PSOE perdió un 62,4% de sus votos y PP un 22,8%), ahora es donde más crecen ambos partidos. PP se alza y dobla sus votos creciendo un 103,8% en la capital soriana al pasar de 3.383 votos a 6.896 papeletas, convirtiéndose en el partido más votado. Por su parte, PP crece un 35,5% al pasar de 3.207 a 4.347 votos y Vox se alza un 43% (de 1.610 a 2.303).
Valladolid, que fue la única capital donde IU-Podemos no solo no perdió votos sino que aumentó un 45,9% su presencia, ve ahora cómo Podemos se hunde un 82%, quedándose con 1.473 votos frente a los 8.218 de hace dos elecciones. IU, en cambio, se mantiene más estable con 7.427 votos en 2026, perdiendo 510 respecto a los 7.937 que consiguió en 2019.
Salamanca había sido en 2022 el gran feudo de Vox en las capitales: un crecimiento del 229,3% que llevó al partido de 3.503 en 2019 a 11.538 votos. En 2026, ese impulso se agota casi por completo y apenas avanza un 0,19%, hasta las 11.560 papeletas. Pero el estancamiento en su bastión no es la peor noticia: Vox retrocede en León (-4,5%) y Zamora (-1,3%), perdiendo unos 381 votos entre las dos ciudades y quedándose con 9.838 y 5.179 votos respectivamente.
LOS REGIONALISTAS EN PELIGRO DE EXTINCIÓN
Las anteriores elecciones habían sido el momento de los regionalistas. Soria ¡Ya! irrumpió con tres escaños y 18.390 votos, arrebatando terreno al PP y al PSOE en su provincia, mientras Por Ávila crecía un 47%, de 9.447 a 13.854 votos. Ahora el ciclo se cierra con un balance negativo para ambos. XAV pierde votos y se queda en 11.307, aunque mantiene representación. SY se desploma: pierde el 52,5% de su apoyo y cae de 18.390 a 8.728 votos, lo que le deja con un único procurador.
La excepción regionalista es Unión del Pueblo Leonés (UPL), la única formación de este bloque que crece, pasando de 51.878 a 53.805 votos. Su gran expansión, no obstante, ya había ocurrido antes: entre 2019 (27.888 votos) y 2022 registró un crecimiento del 86% que ahora el partido nacionalista consolida.
Fuente de los datos: Cortes de Castilla y León e Instituto Nacional de Estadística.
Para la clasificación de los municipios en pueblos se ha tenido en cuenta el límite numérico de habitantes estipulado por el Instituto Geográfico Nacional (a partir de 10.000 residentes, el municipio se considera urbano en España).
Texto, procesamiento y tratamiento de datos: María Alcántara
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