El pacto en Andalucía y los bandazos con la ley de nietos certifican el fracaso del intento de Feijóo de hacerse fuerte frente a Abascal
Regala esta noticia Añádenos en Google Alberto Núñez Feijoo y el presidente andaluz, Juanma Moreno, en un acto oficial. (Valerio Merino)Madrid
05/07/2026 Actualizado a las 00:24h.Ha pasado poco más de medio año desde que el PP se embarcó en una estrategia destinada a ganar autonomía frente a Vox y, de ... paso, dejar en evidencia y contribuir a acrecentar la extrema debilidad del PSOE. Esa fue la razón del adelanto electoral en Extremadura y en Aragón y ese fue también el objetivo para los comicios que ya estaban previstos en Castilla y León y Andalucía. El propio Alberto Núñez Feijóo marcó en el congreso del partido, en julio de 2025, la pauta. «El único Gobierno de coalición que ha habido hasta la fecha no ha funcionado. Y yo -dijo- no quiero darle a mi país los mismos espectáculos que vemos cada martes en el Consejo de Ministros». Aquello no es ya más que un vago recuerdo.
Moreno tildó en campaña la «prioridad nacional» de «eslogan hueco», acusó a Abascal de querer «teledirigir» Andalucía «a golpe de teléfono» desde Madrid y llegó a decir que el ideario de Vox le «quitaba el sueño». Hoy tiene como vicepresidente a su portavoz, Manuel Gavira, que será también consejero de Turismo, Desregulación, Justicia y Administración Local: ha asumido la discriminación de los no nacionales; ha firmado que no aceptará el reparto de inmigrantes en situación irregular, «tanto mayores como menores de edad»; y se ha comprometido a hacer una auditoría anual de los gastos vinculados a la «inmigración masiva» y a suprimir las subvenciones a ONG que ayuden a los extranjeros vulnerables. Nada muy distinto a lo que suscribieron previamente María Guardiola, Jorge Azcón y Alfonso Fernández Mañueco.
El presidente andaluz llegó a afirmar en campaña que la ideología de su hoy vicepresidente le quitaba «el sueño
La renuncia a la «vía andaluza» que le había permitido ensanchar la base electoral y seguir pescando en el caladero socialista (el 17 de mayo el trasvase llegó al 6,9%, según el CIS) estaba, en realidad, cantada desde que el mismo Feijóo se desdijo de su compromiso congresual el pasado 17 de junio en 'El Hormiguero'. Abascal ordenó la retirada en bloque de todos los gobiernos autonómicos que los dos partidos compartían por su rechazo a la propuesta del Ejecutivo para reubicar a unos 400 menores migrantes desde Canarias. Y, sin embargo, Vox ha seguido ganando terreno con un discurso antiinmigración que los populares se muestran incapaces de contrarrestar.
No solo lo evidencia el pacto en Andalucía. Ese texto ha sido la guinda del pastel en una semana de bandazos para el primer partido de la oposición, que ha decidido sumarse a la ofensiva iniciada por sus socios autonómicos, de nuevo crecidos, contra la llamada 'ley de nietos'. La norma -realmente, una disposición adicional de la Ley de Memoria Democrática- comentarios Reportar un error