El comisario europeo de Migración, Magnus Brunner, en una imagen reciente. Yiannis Kourtoglou Reuters
Europa El PPE, que lidera 12 Gobiernos europeos, censura la regularización de Sánchez: "Genera efecto llamada"Los populares denuncian que la actuación unilateral del Gobierno español debilita la política migratoria común de la UE.
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Juan Sanhermelando Bruselas Publicada 1 julio 2026 10:20h Actualizada 1 julio 2026 10:31h Las clavesLas claves Generado con IA
El Partido Popular Europeo -la familia política que lidera el Gobierno de 12 de los 27 países miembros de la UE y a la que pertenece la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen- condena la regularización masiva de inmigrantes decretada por el Gobierno de Pedro Sánchez, un proceso que concluyó este martes y a la que se han acogido cerca de 1,3 millones de personas.
En una resolución aprobada durante su Asamblea Política que concluyó este martes en Viena, el PPE denuncia que "los procesos de regularización de gran escala o mal coordinados a nivel nacional corren el riesgo de debilitar la credibilidad de la política migratoria de la Unión, generar un fuerte efecto llamada y provocar movimientos secundarios dentro del espacio Schengen".
Los populares avisan además de que "los permisos de residencia expedidos por los Estados miembros no deben utilizarse de forma indebida para eludir las normas comunes en materia de asilo y migración". Aunque la resolución no menciona explícitamente a España, no hay duda de que se refiere a la regularización de Sánchez, que ya ha sido objeto de numerosas críticas tanto por parte de la Comisión como del resto de sus socios comunitarios.
Meloni, Merz y Frederiksen afean a Sánchez la regularización masiva de migrantes: "Nos afecta a todos"De hecho, el comisario de Interior y Migración, el austriaco Magnus Brunner, que también pertenece a la familia del PPE y asistió a la Asamblea Política de Viena, ha dejado claro ya en numerosas ocasiones que la regularización de Sánchez, aunque es de competencia nacional, contradice la política migratoria de la UE, centrado en el refuerzo de las fronteras exteriores y la aceleración de las deportaciones.
"Debemos garantizar que, como regla, los migrantes irregulares abandonen la UE. Sin esto, nuestras políticas no son creíbles", advirtió Brunner, cuando se debatió la regularización de Sánchez en febrero en Estrasburgo.
El comisario austriaco ha avisado además de que España deberá hacerse cargo de los migrantes regularizados que traten de moverse a otros países de la UE y deberá comprobar "individualmente" que los beneficiarios de este procedimiento extraordinario no representan una amenaza para la seguridad y adoptar las medidas necesarias para impedirlo.
El malestar de la mayoría de países de la UE con la regularización de Sánchez quedó al descubierto durante el último Consejo Europeo celebrado los días 18 y 19 de junio. Allí, varios líderes europeos -entre ellos la italiana Giorgia Meloni, el alemán Friedrich Merz, el belga Bart De Wever y el húngaro Péter Magyar, pero también la socialista danesa Mette Frederiksen, le reprocharon al presidente del Gobierno su regularización masiva.
"Lo que usted hace nos afecta a todos", le espetó Meloni a Sánchez. El argumento común de todas las intervenciones fue que la regularización masiva provoca un "efecto llamada". "Se transmite el mensaje de que basta con llegar a Europa de manera irregular, permanecer aquí y, con el tiempo, se encontrará una vía para legalizar la situación", explicaron fuentes europeas.
Pese a las críticas, Sánchez defendió el modelo migratorio español, aunque está totalmente aislado en la UE. "Nosotros encantados de no solamente hablar, debatir, sino compartir las experiencias de éxito en política migratoria que tiene España, porque creo que tenemos mucho que decir. Y si tienen alguna duda, pues que hablen con el Vaticano", zanjó el presidente del Gobierno.
En su resolución, que lleva por título Restaurar la confianza en el sistema migratorio europeo, el PPE "reafirma su compromiso de frenar la inmigración ilegal hacia Europa, aplicar plenamente el Pacto sobre Migración y Asilo, proteger las fronteras exteriores y garantizar el rápido retorno de quienes no tengan derecho a permanecer, especialmente de las personas que supongan una amenaza para el orden público o la seguridad".
Los populares reiteran su apoyo a la creación de centros de deportación de migrantes fuera del territorio de la UE -una medida que también rechaza el Gobierno de Sánchez- "siempre que respeten la dignidad humana, los derechos fundamentales y las garantías efectivas".
Finalmente, la declaración conjunta "insta a la Comisión Europea a estudiar nuevas medidas legislativas para prevenir la inmigración ilegal hacia la UE, incluido el reconocimiento expreso del derecho de los Estados miembros a rechazar la tramitación de solicitudes de asilo en las fronteras exteriores de la UE en casos de instrumentalización y cuando los inmigrantes irregulares intenten entrar en la Unión desde un tercer país seguro".
El Partido Popular Europeo, cuya secretaria general es la española Dolors Montserrat, es la familia política a la que pertenecen los jefes de Estado o de Gobierno de Alemania, Polonia, Austria, Croacia, Chipre, Luxemburgo, Suecia, Finlandia, Grecia, Eslovenia, Portugal y Letonia.