Otra demostración popular es el clásico reto de dejar caer el huevo, en el que los estudiantes deben encontrar la mejor manera de proteger un solo huevo para que no se rompa al dejarlo caer desde una altura considerable. Tradicionalmente se ha creído que dejar caer el huevo verticalmente es lo mejor, lo cual coincide con el trabajo de Reis de 2012.
Pero a principios de este año, Tal Cohen, colega de Reis en el MIT, cuyo departamento dirige el desafío anual de caída de huevos del MIT, decidió poner a prueba esa suposición. El equipo descubrió que, en situaciones donde es clave absorber el impacto, como en una caída, los huevos colocados de lado resisten mejor. Al recibir la misma fuerza, se deforman más y absorben más energía. Los experimentos lo confirmaron: al caer desde la misma altura, se rompían con menos frecuencia que los colocados en posición vertical.
informe de la NASA de 2021 estimó que existen alrededor de 34,000 fragmentos de basura espacial de más de 10 centímetros en órbita cercana a la Tierra, unos 900,000 fragmentos de entre 1 cm y 10 cm, y aproximadamente 128 millones de fragmentos de menos de 1 cm. Incluso las partículas más pequeñas pueden dañar las naves espaciales debido a las altas velocidades que pueden alcanzar.Las naves espaciales suelen estar protegidas de los impactos de escombros mediante algún tipo de escudo Whipple, que consta de una delgada capa exterior con un espacio entre esta y la pared de la nave. La capa exterior está diseñada para fragmentar las partículas de escombros entrantes, distribuyendo la energía del impacto sobre una mayor superficie de la pared. A lo largo de las décadas, se han desarrollado numerosas versiones del escudo, incluyendo diseños con múltiples capas exteriores o con relleno entre las capas rígidas.
Los autores también probaron diferentes configuraciones de cáscaras de huevo y descubrieron que la más eficaz era aquella en la que los huevos se colocaban en posición vertical con la punta estrecha en contacto con la placa superior de aluminio. Se necesitan más experimentos para perfeccionar el diseño y mejorar la absorción de energía del material, pero estos resultados iniciales son prometedores.
"Una sola cáscara de huevo se rompe fácilmente bajo una fuerza localizada, pero el mecanismo de protección de la matriz de cáscaras es completamente diferente", mencionó Yuxin Wang, coautor del estudio e investigador de la Universidad Tecnológica de Dalian en China.
Wang añade: "La deformación conjunta de estas estructuras permite repartir la fuerza del impacto y disipar mejor la energía, lo que aumenta significativamente la resistencia de las placas. Los investigadores esperan que este trabajo impulse el desarrollo de nuevas estructuras protectoras inspiradas en la naturaleza.
Ars Technica. Adaptado por Alondra Flores.