El uso de inteligencia artificial ha cambiado por completo el trabajo de los tradicionales desarrolladores, que se limitarán a supervisar el trabajo de estos asistentes.
Durante la presentación de resultados del cuarto trimestre de 2025, el co-CEO de Spotify, Gustav Söderström, afirmó que algunos de los desarrolladores más experimentados de la compañía "no han escrito ni una sola línea de código desde diciembre de 2025". En lugar de teclear código manualmente, ahora emplean sistemas de inteligencia artificial interna que generan, prueban y despliegan software bajo supervisión humana.
Paralelamente, Andrej Karpathy, conocido científico y experto en inteligencia artificial que acuñó el término vibe coding, la forma de programar con ayuda de la IA, ha desplazado este nombre para introducir uno nuevo. Karpathy declara que tan sólo un año después de fijarse en el vibe coding, ya no tiene sentido, pues el futuro es lo que él mismo llama agentic engineering, es decir, ingeniería agéntica.
El tradicional programador ya no usa la inteligencia artificial como una ayuda a la hora de escribir código, si no que deja que un agente lo haga y él se encarga de supervisarlo. La agentic engineering es la orquestación de agentes autónomos que escriben código mientras el humano lo organiza y lo dirige.
El cambio ha ocurrido rápido. Uno de los ingenieros de software más conocidos a nivel mundial, Linus Torvalds, admitió que la IA escribe mejor código que él. Boris Cherny, director de Claude Code en Anthropic, explicó a finales de enero que llevaba más de dos meses sin escribir nada de programación, pues lo hacen Code y Opus 4.5, herramientas de su compañía. De hecho, según la empresa estadounidense, el 90% del código de su asistente de IA para programadores, Claude Code, está creado por la misma Claude Code. "Estamos entrando en una etapa donde el valor no está tanto en construir tecnología como en saber cuál merece ser construida. Y eso es un cambio profundo en la lógica competitiva", asegura Serena Giannuzzi, COO de ISDI.
Según el último informe 2025 State of AI-assisted Software Development de DORA, el 90% de los profesionales de ingeniería de software utilizan IA en su trabajo, lo que representa un incremento del 14% respecto al año anterior.
Y aunque el estudio asegura que solo el 25% de los usuarios en algunas organizaciones están aprovechando las funciones de IA agéntica para programar, el propio informe asegura lo rápido que están avanzando las tecnologías y cómo se prevé un cambio de roles. Es por ello que se prevé que los humanos podrían centrarse en la orquestación de agentes y el diseño de flujos de trabajo, con modelos donde equipos humanos y agentes de IA convergen dinámicamente para resolver problemas complejos.
Los beneficiarios
Cursor, la herramienta de desarrollo de software basada en inteligencia artificial, ha experimentado un crecimiento explosivo en 2025. La compañía ha alcanzado una valoración de 29.300 millones de dólares tras cerrar una ronda de financiación de 2.300 millones de dólares en noviembre de 2025. Además, ha superado los 1.000 millones de dólares en ingresos anualizados. Empresas como OpenAI, Spotify o Uber han declarado utilizar las herramientas de programación de Cursor.
Su principal competidor, GitHub Copilot, de Microsoft, tampoco se queda atrás en cuanto a crecimiento. A mediados de 2025, la herramienta superó los 20 millones de usuarios, lo que representa un aumento acelerado de más de 5 millones en solo un trimestre. Asimismo, más de 50.000 organizaciones utilizan Copilot, con un crecimiento del 75% en el segundo trimestre de 2025.
Empleo
Entonces, ¿es el fin de los programadores? "El mercado empieza a diferenciar entre perfiles que simplemente producen código y perfiles que diseñan entornos donde ese código se genera, se valida y se integra de forma inteligente. La capa intermedia, centrada en tareas repetitivas y previsibles, pierde peso económico. En cambio, gana valor quien entiende arquitectura, interoperabilidad, estándares, seguridad y conexión real con el negocio. No es una sustitución; es una reconfiguración. La IA comprime la base de la pirámide, pero ensancha la cima. Y eso obliga a repensar cómo se forma talento", explica Giannuzzi.
Según la experta, entramos en una nueva etapa en la que el profesional deja de ser implementador y pasa a ser diseñador del sistema completo. "La pregunta ya no es ¿sabes programar?, sino ¿sabes diseñar y gobernar un sistema que programa?".
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