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El PSG cobra una mínima ventaja tras una oda al fútbol

El PSG cobra una mínima ventaja tras una oda al fútbol
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El vigente campeón y el Bayern protagonizan un asalto para la historia, en el que los franceses llegaron a acumular tres goles de ventaja antes de la notable reacción alemana

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El PSG cobra una mínima ventaja tras una oda al fútbol

El vigente campeón y el Bayern protagonizan un asalto para la historia, en el que los franceses llegaron a acumular tres goles de ventaja antes de la notable reacción alemana

Regala esta noticia Dembélé y Kvaratskhelia, autores de sendos dobletes, celebran el primer gol del francés. (F. Fife / AFP)

José Manuel Andrés

Madrid

28/04/2026 Actualizado 29/04/2026 - 00:13h.

Cualquier final es impredecible y el fútbol es el deporte más emparentado con el azar, pero después de lo visto en el Parque de los Príncipes, en la primera entrega de la semifinal de Champions entre el PSG y el Bayern, resulta casi imposible no otorgar al ganador de esta apasionante batalla el cartel de favorito indiscutible para levantar la Orejona el próximo 30 de mayo en Budapest. El duelo en París deparó una auténtica oda al deporte del once contra once entre los dos mejores equipos del momento, sin discusión.

No se dejaron nada en el tintero los de Luis Enrique y Vincent Kompany, en un tiroteo sin miramientos resuelto en favor del conjunto galo por la mínima. Espadas en todo lo alto antes de la resolución en Múnich, después de nueve goles, unas cuantas oportunidades más y una exhibición de fútbol que por momentos acercó, y mucho, al vigente campeón a la final, pero que dejó todo en el aire merced a la reacción notable del Bayern.

Ni uno ni otro entregaron la cuchara en un duelo de poder a poder, una lucha de gigantes con un inicio marcado por esa presión feroz característica del PSG de Luis Enrique. Sin bajas y en el mejor momento de una temporada claramente de menos a más, el equipo francés mostró pronto sus señas de identidad, frente a un Bayern con algo más de manejo de balón pese a que también recurre con gusto al robo de balón y el golpeo en transición.

PSG

5 - 4

Bayern

Safonov, Hakimi, Marquinhos, Pacho, Nuno Mendes (Lucas Hernández, min. 84), Joao Neves, Vitinha, Zaire-Emery (Fabián Ruiz, min. 64), Doue (Barcola, min. 70), Dembélé y Kvaratskhelia (Mayulu, min. 84).

Neuer, Stanisic, Upamecano, Tah, Davies (Laimer, min. 46), Kimmich, Pavlovic (Jackson, min. 93), Olise, Musiala (Goretzka, min. 79), Luis Díaz y Kane.

  • Goles: 0-1: min. 17, Kane, de penalti. 1-1: min. 24, Kvaratskhelia. 2-1: min. 33, Joao Neves. 2-2: min. 41, Olise. 3-2: min. 45+5, Dembélé, de penalti. 4-2: min. 56, Kvaratskhelia. 5-2: min. 58, Dembélé. 5-3: min. 65, Upamecano. 5-4: min. 68, Luis Díaz.

  • Árbitro: Sandro Schärer (Suiza). Amonestó a Marquinhos, Fabián Ruiz y Hakimi.

  • Incidencias: Partido de ida de las semifinales de la Champions disputado en el Parque de los Príncipes.

El conjunto alemán ejerció de dominador, con más contacto con la pelota, y fruto de esta situación apareció más por el área contraria de inicio, más allá de una caída de Dembélé en territorio germano sin consecuencias. Esa iniciativa la premió una temeridad de Pacho tras una contra bávara. El central ecuatoriano se la jugó y contactó con Luis Díaz, hábil para sacar un penalti de esos que rara vez desperdicia Harry Kane.

La variación en el marcador disparó las revoluciones de un partido hasta entonces bajo control. La tuvo Olise y también Dembélé, muy desacertado en la definición. Se había roto el duelo y el frenesí lo aprovechó Kvaratskhelia, con una de sus ya clásicas diagonales de fuera a dentro desde el perfil izquierdo para definir ajustando su remate con rosca al palo.

Se esperaban goles, con emoción disparada en una semifinal con aroma a final, y la puesta en escena ni mucho menos defraudó. Olise, una pesadilla para un lateral de primer nivel como Nuno Mendes, generó un serio apuro solventado entre el poste y Safonov, y Doué erró por centímetros después de otra acción individual de lujo.

En mitad del tiroteo Joao Neves, que dista mucho de ser el más alto de la clase, compensó su falta de centímetros con un testarazo académico para dar la vuelta al partido tras un saque de esquina. Sin embargo, lejos de amilanarse con el vuelco de un partido que había empezado bien para sus intereses, el Bayern entró al trapo. La tuvo Musiala, pero el que marcó las diferencias fue Olise, ahora mismo el jugador de banda más trascendental con permiso de Lamine Yamal.

Tocaba a su fin una primera parte para el recuerdo, un encuentro a otro nivel, superlativo, cuando el VAR se sumó a la fiesta, con protagonismo del español Del Cerro Grande, que apreció penalti de Davies por una mano del canadiense un tanto rigurosa, con el brazo bastante pegado al cuerpo y en pleno giro. Así se lo transmitió al suizo Schärer, que secundó esta opinión y llevó a Dembélé a los once metros, desde donde se redimió de su llamativo error previo.

Sin especulación

El receso, necesario para tomar aire y asimilar la oda el homenaje al primer acto, no cambió la naturaleza de dos equipos que no contemplan la especulación en sus idearios. Más toma y daca, en el que se desempeñó mejor el PSG gracias al puñal que tiene en la banda derecha con Achraf Hakimi, y también al incuestionable tino frente a la puerta rival de Kvaratskhelia, una pesadilla para cualquier rival.

Se desató el campeón, penalizando el punto débil del Bayern, esa defensa que paga muy caro el gusto por el riesgo del campeón alemán. Así, Dembélé puso el quinto tanto del PSG, un mazazo capaz de mandar a la lona a cualquiera, excepto a este equipo de Kompany que juega como si el resultado no existiese.

Upamecano compensó sus dudas atrás imponiéndose en las alturas para recortar distancias de forma inmediata, y esa rápida reacción rescató al Bayern, uno de esos equipos a los que jamás dar por muertos, sean cuales sean las circunstancias. Kane, un 9 que es mucho más que eso, ejerció de asistente para buscar a Luis Díaz al espacio, y el colombiano hizo el resto.

Con un increíble 5-4 en el marcador y un postrero remate a la madera de Mayulu que pudo ampliar la ingente nómina de festejos en la noche parisina, los contendientes aplazaron la resolución del combate para Múnich, que llegará en ocho días. Demasiada espera para la segunda entrega de una eliminatoria que será difícil olvidar.

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Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
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