Pedro Sánchez, con la plantilla de Ferraz, en noviembre de 2023. A la derecha, aplaudiendo, la gerente del PSOE, Ana Fuentes.
Política El PSOE busca salvar a Sánchez con la tesis de que Santos Cerdán engañó a la gerente para que pagara facturas falsasEl presidente respalda a Ana Fuentes y a la directora de la Guardia Civil, mientras en el Gobierno ya no niegan que el "P. S." de las agendas de Leire sea Sánchez, pero lo atribuyen a la fantasía de la 'fontanera'.
Más información:La implicación de la cúpula de la Guardia Civil en las cloacas del PSOE desmonta la estrategia de Sánchez de culpar a Cerdán
Fernando Garea Publicada 11 junio 2026 02:11h Las clavesLas claves Generado con IA
El argumentario interno del PSOE sostiene que Santos Cerdán actuó por su cuenta y a espaldas del resto del partido para tapar sus movimientos. También dice que engañó a la gerente, Ana Fuentes, para que pagara facturas falsas a la cloaca de Leire Díez.
Por esa razón, Pedro Sánchez apoya a Fuentes y seguirá en el cargo, como también respalda a la directora general de la Guardia Civil, Mercedes González, porque sus reuniones no fueron oficiales y tuvieron lugar fuera de su despacho.
Por supuesto, en el PSOE no ven nada malo en que la presidenta, Cristina Narbona, intercambiara mensajes con la fontanera, porque se conocen desde que ésta era responsable de comunicación del partido en Cantabria.
En Moncloa ya no niegan que las siglas "P. S." que aparecen en las agendas de Leire Díez se refieran al presidente del Gobierno, pero aseguran que es falso que supiera algo de las cloacas o que mantuviera reuniones con la fontanera, que atribuyen a la fantasía de ella.
Y, además, el Gobierno minimiza la labor de esas cloacas porque sostienen que, en realidad, no lograron casi nada de lo que se proponían y no consiguieron frenar los procesos judiciales que afectaban al PSOE.
Básicamente, esas son líneas principales de la posición del Gobierno y del PSOE con respecto a la investigación sobre las "andanzas" de Leire Díez, según la expresión utilizada por Sánchez.
Esa posición es expresada en privado, porque de forma oficial y pública el Gobierno no emite más que expresiones tópicas de "respeto a la Justicia" y frases exculpatorias, como insistir en que el líder socialista no tenía conocimiento de lo que ocurría.
La negación de Sánchez que las notas de Leire Díez cuestionan: "No sé nada de sus andanzas. Nunca las hubiera tolerado"Tampoco el PSOE ha dado aún explicaciones públicas de los detalles que investiga el juez Santiago Pedraz en la Audiencia Nacional.
Por ejemplo, no ha explicado los supuestos pagos a la cloaca sobre los que el magistrado sí encuentra indicios en las conversaciones entre los implicados. Eso es lo que, precisamente, ha llevado al juez a imputar a la gerente, Ana Fuentes.
Ese silencio público provoca inquietud entre dirigentes del PSOE, especialmente, de comunidades autónomas. También porque no se termina de actuar judicialmente contra Leire Díez por haber usado el nombre del PSOE en su beneficio, según la tesis del partido.
Algunas fuentes esperan que lo pueda anunciar Sánchez cuando comparezca en el Congreso el día 24, pero por el momento sólo aseguran que "lo están estudiando los servicios jurídicos" del partido.
Ese vacío lo intentan llenar oficialmente pretendiendo dar a entender que están tranquilos por el desarrollo de las investigaciones, pero con la preocupación de exonerar a Sánchez.
También con la idea de evitar que tengan que abandonar sus cargos la gerente del partido y la directora de la Guardia Civil. La primera, por estar imputada acusada de usar "facturas mendaces" para financiar a las cloacas, y la segunda, por haber mentido y haber hecho mentir al ministro del Interior.
Fernando Grande-Marlaska dijo que Mercedes González no se reunió con Leire Díez, pero tuvo que admitirlo luego.
Sánchez no se puede permitir que caigan más fichas del dominó. Y, por eso, el discurso oficial es de cierre de filas con Fuentes y González.
Moncloa y el PSOE intentan minimizar la actuación de la trama con el argumento de que, en realidad, sus gestiones no tuvieron éxito y ya llevaban tiempo moviéndose en ese mundo oscuro.
También protegen a Narbona, aunque hubiera un intenso intercambio de mensajes con Leire Díez, como el enviado justo después de la primera reunión de la trama con Cerdán, en abril de 2024, en el que la presidenta del PSOE decía a la fontanera que sabía que ya había contado las novedades "a Santos el otro día".
La versión oficial señala que ambas se conocieron en unas jornadas de la Universidad Menéndez Pelayo en Santander y desde entonces trabaron amistad. Por supuesto, asegura que Narbona no conocía las actividades de la trama.
Además, los socialistas esperan con ansiedad la declaración de José Luis Rodríguez Zapatero la próxima semana ante el juez.
En este caso, el argumento nuevo que utilizan es que el caso arrancó con una intervención de un móvil en Estados Unidos sin garantías cuya información fue retenida durante cinco años. En realidad, la Justicia ya investigaba los hechos antes de recibir los datos de Estados Unidos.
Los socialistas no encuentran consuelo ni explicación a que el expresidente del Gobierno y referente del PSOE pudiera tener en una caja fuerte joyas de elevadísimo valor y origen desconocido, y que haya mentido sobre eso.
Todavía rezan para que sea bisutería barata.