Tras un año enarbolando el discurso contra la gestión de la dana del PP, el relevo en la Generalitat de Carlos Mazón por Juanfran Pérez Llorca dejó al PSPV-PSOE de Diana Morant descolocado. La estrategia de exigir el adelanto electoral en la Comunidad Valenciana como única salida a la crisis institucional dejó a los socialistas sin más argumento de oposición frente al PP valenciano. Sin embargo, los socialistas han encontrado ahora en el debate de la financiación autonómica el nuevo ariete contra Llorca.
No solo eso. Agotado el relato de la dana, el PSPV trata de apoyarse en la defensa a ultranza del nuevo modelo de financiación propuesto por el Ministerio de Hacienda -previo pacto con ERC- para volver a equiparar a Llorca con su antecesor. "No podemos distinguir entre Carlos Mazón y Pérez Llorca", aseguraba este lunes el portavoz socialista en las Cortes Valencianas, José Muñoz. La razón: el alineamiento del dirigente del PP con el resto de barones del partido en materia de financiación.
Llorca ha estado reajustando su discurso en los últimos días. Si el Gobierno valenciano recibió el anuncio del nuevo modelo que otorgaría 3.669 millones de euros más al año a la Comunidad Valenciana con un sintomático "no pinta mal", el presidente de la Generalitat apuntalaba este domingo su rechazo frontal. En palabras de Llorca, la Generalitat no apoyará "un modelo que divide, discrimina y no resuelve nada". Y, sobre todo, que le obligaría, según sus palabras, a recuperar impuestos eliminados como el de Sucesiones.
Lo hacía en Zaragoza, en un acto del PP donde el presidente de los populares valencianos firmaba un manifiesto junto al resto de barones autonómicos. A cambio, eso sí, de que el partido reconozca la "excepcionalidad valenciana por la dana". Llorca, además, sigue reclamando el fondo transitorio de nivelación que equipare a la Comunidad Valenciana con la media de regiones, así como la condonación de la deuda acumulada en estos años vinculada a la infrafinanciación.
Así lo han pedido también los expertos, la patronal autonómica CEV y los sindicatos UGT y CCOO, con los que ya se ha reunido Morant. Los agentes sociales, que han pedido no cerrar la puerta a una negociación, consideran en todo caso insuficiente la propuesta del Ministerio.
"Pensábamos que iban a cambiar las formas de Carlos Mazón, pero vemos que sigue siendo lo mismo", ha lamentado sobre Llorca Muñoz, quien ha calificado de "documento de ignominia" la declaración de Zaragoza del PP porque "es absolutamente pernicioso para los intereses de los valencianos".
Según los socialistas, Llorca ha suscrito "de manera unilateral" el rechazo a "la mejor financiación posible". Una crítica que comparte Compromís, cuyo portavoz, Joan Baldoví, ha pedido al presidente valenciano "pensar mucho más en los intereses de valencianos y valencianas y no en los intereses del Partido Popular".
En esta línea, el PSOE ha aprovechado para tildar a Llorca de "delegado de Génova", después de que los populares se hayan acostumbrado a llamar a Morant "delegada del sanchismo" en la Comunidad Valenciana. El debate de la financiación autonómica, por tanto, ha permitido a la izquierda valenciana rearmar su discurso de oposición al Gobierno valenciano del PP.