Vinicius abandona el terreno de juego tras denunciar racismo durante el Benfica - Real Madrid EFE
Fútbol El racismo contra Vinicius llega a los despachos: en España no se creyó a Diakhaby y UEFA ya castigó sin grabación probatoriaEl precedente del caso Kúdela-Kamara de 2021 favorece la vía del castigo a Prestianni por sus presuntos insultos contra la estrella del Real Madrid.
Más información: El mejor Vinicius vuelve ante el Benfica en otro episodio racista en un campo de fútbol: "Le ha llamado mono cinco veces"
Jorge Pacheco Publicada 19 febrero 2026 08:00hEl episodio de DaLuz no fue solo el de Vinicius, sino el que ha llevado el racismo que rodea al brasileño directamente a los despachos.
La UEFA ha abierto un expediente por el presunto insulto de Gianluca Prestianni y, por primera vez, el caso del 7 del Real Madrid se va a juzgar bajo un marco disciplinario continental mucho más estricto que el que conoció España con Mouctar Diakhaby.
El contraste entre lo que ocurrió con Juan Cala y lo que ya hizo la UEFA con Ondrej Kúdela explica por qué en el entorno del jugador se mira a Nyon con tanta atención.
Mourinho, sin dulce regreso al Bernabéu por su roja y sin el favor del madridismo ante su tibia postura en el 'caso Vinicius'El punto de partida es muy distinto al de LaLiga. El artículo 14 del Código Disciplinario de UEFA establece que cualquier persona que atente contra la dignidad de otra por motivos como el color de piel, la raza o el origen se expone a un mínimo de diez partidos de sanción.
No se trata de una recomendación, sino de un suelo punitivo que el organismo ha aplicado ya en casos como el de Kúdela, castigado con diez encuentros por "comportamiento racista" hacia Glen Kamara en un GlasgowRangers - Slavia de Praga de 2021.
El defensa checo negó haber pronunciado un insulto racista, pero el panel disciplinario dio prevalencia al relato del finlandés, a los informes del árbitro y del delegado, y a lo que ocurrió sobre el césped y en el túnel.
No hubo un audio nítido captado por las cámaras, pero sí una convicción suficiente como para cerrar el expediente con una sanción ejemplar.
Diakhaby, tras el incidente con Juan Cala en un Cádiz - Valencia de 2021 La Liga
En España, el patrón fue casi el contrario. Cuando Diakhaby detuvo un Cádiz - Valencia al denunciar un "insulto racista gravísimo" de Juan Cala, la reacción institucional fue inmediata: informes de Integridad, denuncia del Valencia, apertura de un expediente extraordinario en el Comité de Competición y mensajes contundentes tanto de LaLiga como de la RFEF contra el racismo.
Pero el desarrollo del caso giró sobre una idea: sin una prueba audiovisual clara, no había forma de ir más allá. La patronal revisó todas las cámaras, encargó análisis de audio y lectura de labios y aseguró no haber encontrado rastro del insulto concreto, solo expresiones genéricas ligadas a la tensión del juego.
Con ese material, el instructor del expediente concluyó que no se podía afirmar que la acusación quedara probada y propuso el archivo, que el Comité de Competición ratificó meses después. Cala mantuvo siempre su versión de que había dicho "déjame en paz" y salió sin sanción deportiva.
Kúdela, en cambio, fue suspendido diez partidos y arrastró esa pena tanto en clubes como en selecciones. La UEFA, sin grabación concluyente, consideró que el testimonio de Kamara y los informes oficiales eran suficientes para aplicar el mínimo previsto por su reglamento.
Mbappé pide a la UEFA que prohíba a Prestianni volver a jugar la Champions por los insultos racistas hacia ViniciusEs esa doble vara -archivo en España pese a la denuncia del jugador, castigo duro en Europa con un estándar probatorio más flexible- la que coloca ahora el foco sobre cómo se tratará el caso de Vinicius.
En Lisboa se repiten elementos conocidos: un futbolista negro asegura haber sido llamado "mono" por un rival, el partido se detiene, su equipo abandona temporalmente el campo y el acusado niega haber proferido un insulto racista.
La diferencia está en el marco. La UEFA ya ha dejado caer, a través de sus reglamentos y de ejemplos anteriores, que un insulto de esa naturaleza puede costar al menos diez encuentros a Prestianni si logra acreditar que ocurrió.
Las claves de la investigación
La investigación se apoyará en tres patas: lo que figure en el acta deFrançois Letexier y en los informes de delegados y observadores, lo que se vea en las imágenes (gestos, reacciones, lectura de labios) y los testimonios de los protagonistas y testigos que sean llamados a declarar, empezando por el propio Vinicius, su entorno más cercano en el campo y el futbolista del Benfica.
El precedente Diakhaby-Cala demuestra que un sistema puede declarar "no probado" un caso incluso con una víctima que se expone, se marcha del césped y recibe el respaldo de su club.
El incidente entre Kúdela y Kamara en un partido de Europa League de 2021 EFE
El precedente Kúdela-Kamara, que un organismo puede decantarse por proteger al denunciante y por lanzar un mensaje ejemplarizante aunque las pruebas audiovisuales no sean decisivas.
En ese cruce se mueve ahora el 'caso Vinicius' en la UEFA: un jugador que ya ha sido víctima de cánticos racistas en España, un rival que rechaza la acusación y una institución sometida a una presión mediática y política que no existía hace una década.
La sensación en el entorno del Real Madrid es que, por primera vez, el racismo que rodea a su número 7 no se dirimirá solo en comunicados y causas penales lentas, sino en un procedimiento deportivo con dientes.
El mensaje que salga de Nyon puede marcar un antes y un después: si la UEFA entiende que no hay prueba suficiente y archiva, la comparación con lo ocurrido en España reactivará el debate sobre si el fútbol es capaz de proteger a sus víctimas cuando el micrófono no lo registra todo.
El lado desconocido de Prestianni, protagonista del 'caso Vinicius': fue agredido por 'barras bravas' con 17 añosSi, por el contrario, aplica el estándar Kúdela y sanciona a Prestianni con el mínimo de diez partidos o incluso más, habrá convertido el duelo de Da Luz en el primer gran caso en el que el racismo contra Vinicius tiene consecuencias disciplinarias severas para un jugador rival directo.
En cualquier escenario, lo ocurrido ya ha dado un salto de escala. Del 'no hay pruebas' que cerró el caso Diakhaby-Cala al 'mínimo diez partidos' que fija el reglamento de la UEFA, el racismo que persigue a Vinicius ha dejado de ser solo una batalla en las gradas para convertirse en una cuestión de despacho y de jurisprudencia deportiva.
El desenlace dirá si el fútbol europeo se queda en la retórica o convierte el episodio de Lisboa en un punto de inflexión real.