La Tribuna
El reto de convertir innovación enindustria estratégicaLa innovación no se construye desde compartimentos estancos
Regala esta noticia Añádenos en GoogleEduardo Valencia. Director general de Fundación Innova IRV
17/09/2026 a las 01:06h.Durante los últimos años, Málaga, Andalucía y nuestro país en general ha demostrado que tiene capacidad para ocupar un espacio propio en el mapa de ... la innovación. Ya no hablamos únicamente de atraer empresas tecnológicas, celebrar grandes eventos o proyectar una marca. Hablamos de algo más profundo: articular un ecosistema capaz de generar conocimiento, transformarlo en proyectos ejecutables y convertirlos en oportunidades reales para las empresas, las instituciones y la sociedad.
Y es que vivimos un momento decisivo. Europa ha entendido que la autonomía tecnológica ya no es una aspiración, sino una necesidad. La ciberseguridad, la inteligencia artificial, la microelectrónica, la gestión del agua, la salud digital, la defensa, la seguridad, las emergencias o la economía circular no son sectores aislados; son ámbitos determinantes. Es por ello que desde Innova IRV trabajamos precisamente en esa intersección, no sustituyendo a nadie, sino ayudando a que los restos y las capacidades existentes se identifiquen, se catalicen y se conviertan en proyectos con impacto.
En nuestro país contamos con empresas tractoras, pymes y startups innovadoras, universidades, talento, administraciones comprometidas y una creciente capacidad de atracción internacional. Pero todo ese potencial necesita espacios de cooperación estables, visión compartida y mecanismos que permitan pasar de la conversación a la acción. Ahí es donde Innova IRV proyecta desde Málaga para toda Europa ese espacio colaborativo, donde todas las entidades participantes contribuyen y reciben en una relación win to win.
Un buen ejemplo de ello es el impulso reciente del Laboratorio de Evaluación de la Ciberseguridad de Productos y Servicios de IoT e Inteligencia Artificial aplicados a salud y smart cities, desarrollado junto a la Agencia Digital de Andalucía.
También lo es el nombramiento de Innova IRV como Regional Hub Host de EIT Water, el nodo regional para España y Portugal de la nueva comunidad europea centrada en integrar la innovación a la cadena de valor del agua. En una tierra como la nuestra, hablar de tecnología para el agua es hablar de futuro; de presente y de futuro.
La inteligencia artificial es otro de los grandes retos. Desde la Fundación estamos trabajando para conectar capacidades académicas, empresariales y tecnológicas que permitan acelerar aplicaciones reales de la inteligencia artificial en sectores concretos. La clave no está solo en desarrollar tecnología, sino en saber para qué, con quién y bajo qué criterios éticos, regulatorios y económicos queremos aplicarla.
La microelectrónica, por su parte, sigue siendo una línea esencial para la Fundación y para el posicionamiento que está adquiriendo nuestra tierra con Málaga TechPark a la cabeza y la futura instalación del imec. Si Europa quiere ganar autonomía tecnológica, necesita reforzar su capacidad en semiconductores, arquitecturas avanzadas y soluciones vinculadas a tecnologías como RISC-V. Andalucía tiene una oportunidad y se está posicionando a tiempo, sumando industria, investigación, administraciones y empresas capaces de desarrollar proyectos diferenciales. Innova IRV quiere contribuir a que esa oportunidad no se quede en una aspiración, sino que se traduzca en reforzar el ecosistema a través de la colaboración, la inversión y la actividad productiva.
La salud digital, la defensa, la seguridad y las emergencias, por otra parte, son áreas donde la tecnología debe estar al servicio de necesidades reales: mejorar la atención sanitaria, anticipar riesgos, reforzar capacidades estratégicas, proteger infraestructuras y generar soluciones que puedan escalar más allá de nuestro territorio. En este contexto, la tecnología dual adquiere una relevancia indudable porque permite que desarrollos pensados para entornos de alta exigencia puedan tener también aplicaciones civiles de enorme valor.
Pero nada de esto sería posible sin la cooperación empresarial.
La innovación no se construye desde compartimentos estancos. También las grandes compañías necesitan agilidad, conocimiento especializado y conexión con el territorio. Las pymes necesitan acceso a oportunidades, redes y proyectos tractores. Las universidades y centros tecnológicos necesitan canales que faciliten la transferencia. Las administraciones necesitan instrumentos que conviertan las estrategias en resultados. Y la sociedad necesita que todo este esfuerzo se traduzca en empleo, competitividad y bienestar.
Estamos en un momento extraordinario, pero también exigente. La visibilidad alcanzada de ciudades como Málaga debe ir acompañada de visión, especialización y proyección. No es suficiente con estar en el mapa de la innovación; hay que contar con infraestructuras propias, dotarnos de capacidades, atraer proyectos de valor y generar un modelo de crecimiento tecnológico que sea sólido, inclusivo y sostenible.
Desde Innova IRV estamos contribuyendo a ese propósito.
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