Viernes, 03 de julio de 2026 Vie 03/07/2026
RSS Contacto
MERCADOS
Cargando datos de mercados...
Internacional

El retorno de 'Akira', la película que abrió las puertas de la animación japonesa a Occidente

El retorno de 'Akira', la película que abrió las puertas de la animación japonesa a Occidente
Artículo Completo 1,190 palabras
La vuelta a las pantallas del anime nos recuerda cómo su estreno cambió por completo el panorama del cine animado y mucho más. Más información: Gael García Bernal es Magallanes: "La colonización española fue menos violenta que la holandesa o la inglesa"

Fotograma de 'Akira' SelectaVisión

Cine El retorno de 'Akira', la película que abrió las puertas de la animación japonesa a Occidente

La vuelta a las pantallas del anime nos recuerda cómo su estreno cambió por completo el panorama del cine animado y mucho más.

Más información: Gael García Bernal es Magallanes: "La colonización española fue menos violenta que la holandesa o la inglesa"

Publicada 3 julio 2026 01:55h

Era a principios de los noventa y la voz se corrió en susurros, a través de los canales secretos del fandom o reino de los friquis de antaño: en la original Madrid Comics, en los bajos de la Gran Vía, junto a la no menos mítica tienda de música Discoplay, se había organizado un pase en vídeo solo para elegidos de Akira, la película que adaptaba el manga de Katsuhiro Otomo, de la que todos habíamos oído hablar maravillas y visto imágenes asombrosas.

No recuerdo bien si era el fanzinero, guionista de cómic, traductor, experto en historieta y ciencia ficción Lorenzo Díaz quien se había hecho con un VHS de la película, traído de fuera (si es que no pirateado...), o algún otro habitual. Pero el hecho es que en el relativamente pequeño espacio de la tienda de Mario Ayuso no cabía un alma. De pie, sentados en el suelo, apelotonados como en un vagón de metro en hora punta, mirábamos todos al televisor situado en un altillo, dejándonos las cervicales, con la boca abierta.

Aunque lo adivinábamos más que realmente verlo, supliendo con la imaginación lo que no se apreciaba del todo, estaba claro que aquello era una bomba de tiempo que, cuando estallara, cambiaría el mundo para siempre. Así fue. Hoy, cuando Akira (1988) vuelve a la pantalla grande en 4K, vivimos en un panorama que el propio filme de Katsuhiro Otomo contribuyó definitiva y definitoriamente a crear, para bien y para mal. Hoy, todos somos ciudadanos de Neo-Tokio.

El mundo antes de Akira

Cuesta creerlo, pero hubo un tiempo no tan lejano en el que España en particular y Occidente en general, vivían prácticamente ajenos a la existencia de manga y anime, es decir: el cómic y el cine de animación japoneses.

Lo poco que llegaba hasta tiendas especializadas eran ediciones en inglés de algunas series manga como Area 88; Mai, the Psychic Girl; Lone Wolf & Cub; Crying Freeman o, por supuesto, Akira, con excepciones contadas como la publicación de varias historietas de Yoshihiro Tatsumi en la revista El Víbora, en los primeros ochenta.

La animación japonesa se identificaba poco más que con Mazinger Z, Heidi, Marco, Los Caballeros del Zodíaco y producciones similares, destinadas al espectador infantil y adolescente. ¿Quién podía imaginar que un día uno de los responsables de Heidi crearía Studio Ghibli, recibiendo hasta el premio Princesa de Asturias?

Entonces, en 1992, Akira, la película, se estrenó por fin en España, en Barcelona y en Madrid, tanto en versión original subtitulada como en versión doblada. Finalmente, tras aquella première secreta en Madrid Comics, pudimos ver el anime de Katsuhiro Otomo en toda su gloria. Nadie se sintió decepcionado. Aunque, desde luego, Akira no surgía de la nada.

Fotograma de 'Akira' SelectaVisión

Tras ella, además de décadas de manga y ciencia ficción japoneses, se transparentaba también la influencia voluntariamente asumida de clásicos modernos occidentales del género, de films como La naranja mecánica (1971), Mad Max 2 (1981), Blade Runner (1982) o Tron (1982); novelas como Neuromante de William Gibson y, sobre todo, del cómic francés de vanguardia, con la revista Métal Hurlant y el gran Jean “Moebius” Giraud —influencia reconocida por Otomo— a la cabeza. Curiosamente, obras en su mayoría influidas a su vez por las estéticas, las temáticas y los avances tecnológicos procedentes del Japón.

Fundiendo influencias tanto occidentales como asiáticas, con un ojo en el ciberpunk llevado al extremo y otro en resabios místicos zen, Akira, en alas de una excelencia técnica inédita, se erigía como película de animación y ciencia ficción para adultos, de dos horas de duración y premiada en festivales internacionales.

Antes de que el fenómeno de El viaje de Chihiro (2001) cambiara la forma de mirar al cine animado, la obra maestra de Otomo rompía esquemas, introduciendo el concepto del anime tanto como cine espectacular como de “autor”, con profundo calado intelectual, repitiendo para el género y el medio lo que lograra Kubrick con 2001 (1968) décadas atrás.

Fotograma de 'Akira' SelectaVisión

El mundo después de Akira

Tras el éxito de Akira en la pantalla, no solo se editaría en español la saga de cómic (que al igual de lo ocurrido con Juego de tronos no había concluido aún cuando se rodó la película), sino que quedaría abierta la veda para estrenar, sobre todo en vídeo y DVD, pero también en cines y festivales, largometrajes de animación nipones de ciencia ficción y fantasía destinados al consumo de un cada vez mayor número de fans.

Por la brecha rota por Otomo penetrarían maravillas como Ghost in the Shell (1995) de Mamuro Oshii y sus secuelas; Perfect Blue (1997) de Satoshi Kon; La princesa Mononoke (1997) de Miyazaki; Jin-Roh (1999) de Hiroyuki Okiura, con guion de Oshii; la Metrópolis (2001) de Rin Taro, sobre el manga de Osamu Tezuka; Steamboy (2004) del mismo Otomo, ahora en clave steampunk; Paprika (2006) de Satoshi Kon, según la novela de Yasutaka Tsutsui; así hasta llegar a la actualidad, en la que nombres como Mamoru Hosoda o Makoto Shinkai han recogido brillantemente el testigo.

Fotograma de 'Akira' SelectaVisión

Todos estos y otros éxitos del anime cinematográfico eran solo la punta del iceberg. Tras ellos, por encima y por debajo, están las miles de series, las versiones en imagen real dentro y fuera de Japón, los infinitos mangas que son ya el único cómic que consumen los jóvenes. Y el hecho asombroso de que el propio estilo manga se haya internacionalizado. Actualmente se dibujan y realizan mangas y animes en todo el mundo, incluida España.

Pero, cuando veamos ahora Akira en su nueva y espectacular encarnación restaurada, ¿podremos recuperar algo de la magia de aquella reunión de friquis, apretujados como sardinas en una pequeña librería de cómic, mirando embobados un VHS, en aquel tiempo en el que “Manga” significaba solo un sitio de Murcia al que ir de vacaciones en verano?

  1. Cine
  2. Anime

NEWSLETTER - EL CULTURAL

Todos los jueves un avance de los contenidos de la edición impresa Apuntarme De conformidad con el RGPD y la LOPDGDD, EL LEÓN DE EL ESPAÑOL PUBLICACIONES, S.A. tratará los datos facilitados con la finalidad de remitirle noticias de actualidad.
    Fuente original: Leer en El Español
    Compartir