Incendio en Almería
El Rey aparca el protocolo y Sánchez y Moreno abren una tregua institucional ante la tragediaLa grieta asoma, una vez más entre los segundos niveles: Tellado acusa al Gobierno de falta de gestión mientras Óscar Puente compara a Feijóo con Franco
Regala esta noticia Añádenos en Google El rey Felipe VI entrega la Gran Cruz al Mérito Aeronáutico a la Princesa Leonor, durante el acto de entrega de los reales despachos de empleo de los tenientes de la Academia General del Aire y del Espacio (AGA), este viernes en San Javier. (EFE / Marcial Guillén)Madrid
10/07/2026 a las 16:45h.La ... que También el jefe del Ejecutivo confirmó en redes sociales su conversación telefónica con Moreno y aseguró que el Gobierno ha desplegado «todos los medios materiales y humanos» para la extinción, una fórmula que sirve tanto para certificar la colaboración como para blindarse ante cualquier reproche posterior si la investigación termina por señalar carencias. En su comparecencia de mediodía, el presidente andaluz confirmó esa «coordinación y colaboración», aunque dejó una advertencia para más adelante: exigirá «responsabilidades» por el origen del fuego, que atribuyó a la caída de un cable eléctrico cuya titularidad Endesa y Red Eléctrica se apresuraron a negar. El tono elegido por Moncloa y San Telmo recuerda, en su sobriedad, al que ambas administraciones escenificaron en los primeros días tras el accidente ferroviario de Adamuz, cuando la colisión de dos trenes dejó 46 muertos. Aquella cordialidad se disolvió con el paso de las semanas, aunque no tanto entre los dos presidentes —Moreno se limitó a reclamar explicaciones y depurar responsabilidades, sin señalar directamente al Gobierno central— como entre el ministro de Transportes, Óscar Puente, que acusó a la Junta de «negligencia» en la respuesta del 112, y el PP nacional, que le exigió dar cuentas por el estado de la vía. De momento, sin embargo, casi nadie ha querido romper del todo la tregua. El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo suspendió su agenda «por las dolorosas consecuencias» del incendio, El de Vox, Santiago Abascal, trasladó su «conmoción» y hasta Adelante Andalucía ofreció su «plena colaboración», con la advertencia de que los debates de fondo llegarán, pero «hoy no». Las primeras grietas asomaron por dos flancos distintos. Por un lado, IU cuestionó ya la gestión preventiva de la Junta: «Los incendios en verano se evitan en invierno», reprochó su coordinador, Toni Valero. Por otro, y de forma más significativa, el secretario general de los populares, Miguel Tellado, se alejó del talante marcado por su propio presidente. «España necesita un Gobierno centrado en la gestión», dijo. «Hoy no lo tenemos». Por otro lado, Puente, que el pasado agosto se erigió en el azote particular de los gobiernos autonómicos del PP durante la oleada de incendios de Castilla y León, aprovechó su cuenta de X no para hablar del fuego, sino para comparar a Feijóo con Franco a cuenta de una polémica ajena a Almería, la suscitad por las palabras del presidente de la Conferencia Episcopal, Luis Argüello, sobre la «banda de ladrones» en que se ha convertido el Estado. «Parece que quieren que Feijóo llegue también bajo palio, como el Caudillo», dijo el ministro. El portavoz popular, Borja Sémper, salió raudo a echarle en cara el ataque con el drama de Almería sobre la mesa: «Ni siquiera hoy puede estar a la altura. No hay límite que no haya sido traspasado ya. La infamia es infinita». La escena deja así una tregua desigual: sólida entre los dos presidentes, que eligieron la cooperación como relato pese a la reciente entrada de Vox en el Ejecutivo andaluz; más frágil entre sus segundas líneas, donde la costumbre de la bronca partidista —tenga o no relación con las víctimas del día— resulta más difícil de suspender que un brindis. Choque entre la «conmoción»