La detención del expríncipe Andrés, investigado por sus vínculos con Epstein, sacude a una monarquía británica cada vez más impopular
Viernes, 20 de febrero 2026, 01:00
... 66 años, de policías del Valle del Támesis, y su traslado para ser interrogado, apuntan a sólidas evidencias de criminalidad en la investigación de sus vínculos con el financiero y pederasta Jeffrey Epstein. Una amistad que el ex duque de York siempre quiso desligar de sus aspectos más turbios, aunque la mantuvo después de la condena de Epstein en 2008 por prostituir a una menor. Los cargos que provocan el primer arresto en la familia real británica en cuatro siglos se centran en la actividad del expríncipe mientras fue representante especial para el comercio exterior de su país, entre 2001 y 2011. Según las acusaciones, en aquella etapa filtró a Epstein información confidencial sobre sus visitas a tres países del Sudeste asiático y oportunidades de inversión en la reconstrucción de Afganistán. La conducta inapropiada en el ejercicio de un cargo público constituye un delito grave, que puede acarrear una condena de cadena perpetua. Para acceder a aquella 'embajada de negocios', Mountbatten-Windsor fue apoyado por el exministro y excomisario europeo Peter Mandelson, investigado también por colaborar con Epstein. El ahora rey, al parecer, se opuso sin éxito a aquel nombramiento.Límite de sesiones alcanzadas
El acceso al contenido Premium está abierto por cortesía del establecimiento donde te encuentras, pero ahora mismo hay demasiados usuarios conectados a las vez.
Por favor, inténtalo pasados unos minutos.
Sesión cerrada
Al iniciar sesión desde un dispositivo distinto, por seguridad, se cerró la última sesión en este.
Para continuar disfrutando de su suscripción digital, inicie sesión en este dispositivo.
Iniciar sesión Más información¿Tienes una suscripción? Inicia sesión