El director Peter Farrelly estrenará en el Festival de Toronto 'Yo soy Rocky', la crónica de cómo un don nadie se convirtió en estrella
Regala esta noticia Añádenos en Google El actor Anthony Ippolito caracterizado como Sylvester Stallone en 'Yo soy Rocky'. (Diamond Films)Oskar Belategui
Bilbao
17/08/2026 Actualizado a las 19:32h.Sylvester Stallone cumplió 80 años el pasado 6 de julio. El padre de 'Rocky' y 'Rambo' sigue repartiendo estopa en la cuarta temporada de la ... serie 'Tulsa King', pero está condenado a regresar una y otra vez a dos de los iconos más populares de América. La sexta entrega del exboina verde se titula 'John Rambo', la ha dirigido el finlandés Jalmari Helander y el actor Noah Centineo encarna al protagonista en sus años de entrenamiento militar, antes de los sucesos de 'Acorralado', la película que descubrió al personaje en 1982.
El actor Anthony Ippolito se mete en la piel de un Stallone que contaba con apenas 30 años cuando se inventó a Rocky Balboa, un pobre diablo de los suburbios de Filaldelfia que se enfrenta a un campeón en el ring. Su inspiración: el combate real entre Muhammad Ali y un púgil de medio pelo, Chuck Wepner, que le aguantó quince asaltos y se erigió en un héroe para los perdedores en la convulsa América de mediados de los 70. Sly venía de dormir en portales y estaciones. Hasta pidió limosna. Las agencias de representación no sabían qué hacer con ese cachas de mirada caída, cuyo trabajo más destacado era aparecer unos breves segundos como matón en 'Bananas' de Woody Allen.
Autoestima de EE UU
Peter Farrelly, director de 'Algo pasa con Mary' y 'Green Book', se detiene en el empeño del actor por convencer a los productores de sacar adelante el proyecto y protagonizarlo. Cuando Sly trabajaba de acomodador en cines, grababa el sonido de las películas para aprender cómo se escribía un guion. Pintó de negro las ventanas de su apartamento y desarrolló dieciséis versiones del libreto. Su acierto fue aceptar una suma ridícula como pago del guion a cambio de un porcentaje del 10% sobre los beneficios en taquilla. Tampoco paró hasta que United Artists consintió en que un desconocido interpretara a Rocky Balboa, papel que se ofreció a Paul Newman y Burt Reynolds.
Stallone intuyó que tras el escándalo Watergate y la caída de Nixon, el público estadounidense necesitaba no solo optimismo, sino recobrar su autoestima. Con su gramática parda y su conmovedora fuerza de voluntad, Rocky simbolizaba la exaltación del espíritu del 'underdog', del que Hollywood volvería a ofrecer otro héroe urbano al año siguiente: el Tony Manero de 'Fiebre del sábado noche'.
comentarios Reportar un error