Ampliar
Imagen de la región ártica. Efe El Ártico, la última frontera de Rusia y su gran minaPara Moscú, esta región es una enorme oportunidad económica y a la vez, una preocupación al ser un territorio que limita con países de la OTAN
Moscú
Sábado, 17 de enero 2026, 20:16
... en el que los habitantes de Groenlandia, que suman 57.000 personas, podrían votar a favor de unirse a Rusia». Con este irónico recordatorio de lo que sucedió en 2014 con el referéndum de Crimea, Moscú se mofó de los comentarios del presidente estadounidense, Donald Trump, que acusó a Rusia y a China de estar interesados en conquistar Groenlandia.En las entrañas de las frías tierras del norte, Rusia tiene todo tipo de riquezas. Desde los hidrocarburos, vitales para su economía, pasando por diferentes minerales como el oro y los diamantes; incluso las llamadas «tierras raras», que son el centro de atención de muchos gobiernos. Dos de las principales bolsas de petróleo de Rusia están en el Ártico de forma total o parcial. En Yakutia, la región habitada más fría del planeta, se encuentran, según datos del propio gobierno ruso, el 82% de las reservas de diamantes de Rusia, el 17% de uranio, el 82% de hierro, el 5% de carbón, el 61% del antimonio, 200 millones de toneladas de petróleo, un trillón de metros cúbicos de gas natural y también dispone de reservas menos importantes pero considerables de plata, plomo, zinc, entre otros. Esta región es una de las más inhóspitas del mundo, por ello a pesar de tener una superficie similar a la India tiene menos de un millón de habitantes.
Pocos conflictos
Aunque en esta región ha habido escasos conflictos relevantes en el pasado, es una zona de tensión en la actualidad. En el Círculo Polar Ártico Rusia tiene cerca de la mitad del territorio del Polo Norte y allí está rodeado de países de la OTAN como Estados Unidos, Canadá, Noruega, Dinamarca y Finlandia. Es por ello que en esta parte de Rusia siempre hay una importante presencia de bases militares de distinta índole. Moscú además ha seguido muy de cerca el foco ártico estadounidense y quiere defender sus intereses.
El Kremlin mantiene en la región unas veinte bases militares
En 2027 está previsto que Moscú implante radares que superen a los ya existentes en la zona y una mejora de los buques rompehielos que ya vagan por las aguas del Ártico. Lo publicó en 2024 Izvestia. Mientras los detalles sobre los radares no se han hecho públicos, sí se conocen algunos detalles sobre nuevos rompehielos como el buque 'Iván Papanin', que se incorporó en septiembre de 2025 a la Flota del Norte y los rompehielos nucleares del proyecto 22220 Artika que se están construyendo. Conociendo al aumento de las tensiones en esta zona, Rusia trabaja codo con codo junto con China y ambos estados coordinan sus actividades militares en la región, concretamente las de aviación y marina.
En esta zona se conocen por lo menos 20 bases rusas de distintos tipos, entre los que destacan Arjanguelsk (localización del mando del Ártico Norte), Rogachevo (base aérea en la isla de Novaya Zemlya, en ese misma zona Moscú aseguró que podría preparar tests nucleares con poca preparación) y la de Anadyr-Ugolny (de drones y una de las más cercanas a territorio estadounidense), según datos de Business Insider. Después del inicio de la guerra en Ucrania, Rusia ha ocultado con mucho más ahínco cualquier información relacionada con sus bases.
Oportunidades económicas
Una de las principales razones por las que Rusia quiere proteger esta parte de su territorio es por su potencial económico. Tras la toma del petrolero 'Marinera' el pasado 7 de enero por parte de tropas estadounidenses, Moscú previsiblemente buscará aumentar la protección de los navíos que tomen la ruta del Norte a través del Ártico ruso. Esta ruta comercial cada vez es más practicable debido al declive de las capas de hielo de esta zona del globo, aunque sigue siendo útil solo en verano. Permite conectar Europa con Asia de forma más rápida y barata que a través del estrecho de Suez y el de Malaca. También es más segura porque no existe piratería como si sucede en las costas del Cuerno de África o en el Estrecho de Malaca.
En tierra también hay potencial. Para poder extraer su riqueza y sabiendo lo poco atractivo que suena vivir en el Ártico, el Gobierno ruso ha intentado crear todo tipo de oportunidades laborales y sociales para fomentar la natalidad de aquellos que ya viven ahí y para atraer a los que quieran cambiar las grandes ciudades rusas por urbes más pequeñas del norte. En esta campaña entran iniciativas como la de la «hipoteca ártica», una ayuda para motivar a aquellos que se atrevan en vivir en estas latitudes.
Quienes viven en estas partes de Rusia tienen acceso preferencial a préstamos con intereses bajos, algo que ayuda a aquellos que ya están afincados en esas regiones y motiva a los de otras regiones para que se desplacen a vivir allí. Algunas de las provincias del Ártico tienen cifras de PIB desproporcionadas para su tamaño precisamente por sus escasos habitantes y sus ingentes recursos naturales e industria relacionada. Es el caso del Okrug de Yamalo-Nenets. En él viven 500.000 habitantes y al producir el 90% del gas natural ruso, es muy rica.
Límite de sesiones alcanzadas
El acceso al contenido Premium está abierto por cortesía del establecimiento donde te encuentras, pero ahora mismo hay demasiados usuarios conectados a las vez.
Por favor, inténtalo pasados unos minutos.
Sesión cerrada
Al iniciar sesión desde un dispositivo distinto, por seguridad, se cerró la última sesión en este.
Para continuar disfrutando de su suscripción digital, inicie sesión en este dispositivo.
Iniciar sesión Más información¿Tienes una suscripción? Inicia sesión