La pizarra de José Mourinho en el Real Madrid. Diseño: Deportes EE
Fútbol El segundo advenimiento de Mourinho: la pizarra de su Real Madrid con la incógnita de quién será el nuevo galácticoLa clara victoria en las urnas de Florentino Pérez da vía libre al regreso del técnico portugués, ya anunciado como el próximo entrenador por la candidatura.
Más información:Florentino Pérez pasa la reválida con el 65% de los votos después de 26 años entregado al Real Madrid
Jorge Pacheco Publicada 9 junio 2026 02:39hLas urnas de Valdebebas hablaron el domingo por la noche.FlorentinoPérez revalidó su presidencia con el 65% de los votos frente al 35% de EnriqueRiquelme, sellando de paso una promesa que había lanzado días antes como ariete electoral: JoséMourinho será el entrenador del RealMadrid en la temporada 2026/27.
Trece años después de su agitada marcha, el portugués regresa al Bernabéu con contrato hasta 2028 y exigencias claras sobre la mesa. La gran pregunta ya no es si volverá, sino con qué equipo lo hará.
Antes incluso de que los socios depositaran su voto en las urnas, el mercado blanco ya llevaba días en ebullición.
Florentino Pérez recibe al Papa León XIV en el Bernabéu y le entrega una camiseta del Real MadridLa candidatura de Florentino confirmó el acuerdo con IbrahimaKonaté. El central francés de 27 años llega libre procedente del Liverpool, donde decidió no renovar su vínculo contractual. El acuerdo verbal es de cuatro años, y el jugador rechazó ofertas de ArabiaSaudí para priorizar el proyecto blanco.
Su 1,94 metros de altura y su lectura defensiva suponen exactamente el tipo de perfil que Mourinho ha pedido históricamente: potente, fiable en el uno contra uno y de rendimiento inmediato.
El segundo pilar defensivo confirmado es DenzelDumfries, lateral derecho procedente del Inter de Milán por apenas 20 millones de euros mediante la activación de su cláusula de rescisión.
El holandés, de 30 años, llega para tapar el hueco que deja DaniCarvajal, cuyo contrato finaliza el próximo 30 de junio. Dumfries no viene a suplir; viene a rendir de inmediato. Mourinho lo quiso expresamente, y su llegada estuvo condicionada al visto bueno del técnico luso antes incluso de ser presentado.
Konaté, a la izquierda, y Dumfries, a la derecha, los fichajes de Florentino. Reuters
A estas dos incorporaciones se suma el regreso cantado de Nico Paz, cerrado con la ejecución de la cláusula de recompra por nueve millones de euros. El mediapunta argentino se marchó al Como en 2024 y ha vuelto convertido en una de las revelaciones de la Serie A, con 13 goles y ocho asistencias en la última temporada.
A sus 22 años, llega con el aval del propio Mourinho, quien apoya activamente su vuelta.
La incógnita de 150 millones
Florentino Pérez no se guardó nada durante la campaña electoral. En el programa Horizonte, el presidente anunció que este martes lanzaría "una oferta de unos 150 millones" por un gran jugador que no pertenece a la PremierLeague. La frase encendió los motores de la especulación europea.
Los primeros rumores apuntaron a JoaoNeves y Vitinha, los dos cerebros del PSG campeón de Europa, que llevan meses sobrevolando la agenda blanca. Ambos son representados por JorgeMendes -el mismo agente que cerró la llegada de Mourinho- y encajarían a la perfección en la medular que construye el técnico portugués.
El PSG, sin embargo, no tiene constancia oficial de que ninguno de los dos quiera marcharse. La operación sería compleja, cara y dependería en gran medida de la voluntad de un club parisino que no necesita vender.
Los socios se movilizan para dar a Florentino Pérez el triunfo y rozan la mayor participación en unas elecciones del MadridEl escenario abrió así otras tramas paralelas. Como la de MichaelOlise, extremo del Bayern de Múnich: tanto The Telegraph como The Guardian señalaron que el Madrid lo identificaba como el objetivo prioritario.
Sin embargo, el Bayern cerró la puerta en mayo con una posición inamovible, y UliHoeness llegó a decir que el francés no está en venta ni siquiera por 200 millones.
La tercera opción, y la más explosiva desde el punto de vista narrativo, es JuliánÁlvarez. Sky Sports Alemania publicó este lunes que el delantero argentino del Atlético de Madrid podría ser el 'tapado' de Florentino, con el Real Madrid dispuesto a ofertar 150 millones por el jugador.
Sin embargo, el agente del jugador, Fernando Hidalgo, lo negó: "No tenemos ninguna información al respecto y nadie se ha puesto en contacto con nosotros sobre este asunto".
Las tres pizarras de Mourinho
El sistema de Mourinho ha pivotado históricamente sobre el 4-2-3-1 o sus variantes hacia un 4-3-3, siempre con una defensa de cuatro, un doble pivote robusto en el mediocampo y extremos con trabajo defensivo. Sobre esa base, los tres escenarios galácticos dibujan onces muy distintos.
Escenario Joao Neves/Vitinha: Cualquiera de los dos jugadores del PSG llegaría como el centrocampista que el Madrid lleva buscando desde que Kroos colgó las botas. Vitinha más organizador y Neves más todoterreno.
En este once, Bellingham ascendería para jugar como interior o mediapunta, Valverde ejercería de motor físico por el costado derecho del centro del campo, y la banda derecha quedaría en manos de Arda Güler o Nico Paz. Con Mbappé como referencia y Vinicius en el costado izquierdo, el equipo ganaría profundidad táctica y fiabilidad en la circulación. Es el fichaje que más demanda Mourinho deportivamente, aunque también el más difícil de ejecutar ante la resistencia del PSG.
Variante 1 de la posible alineación de Mourinho en el Real Madrid. EE
Escenario Olise: El extremo franco-inglés del Bayern aportaría algo que el Madrid no ha terminado de resolver en años: un titular indiscutible en la banda derecha con talento para el uno contra uno, llegada al área y desmarques en profundidad. Mourinho, que históricamente ha pedido extremos con trabajo defensivo, encontraría en Olise un perfil moderno capaz de alternar la presión alta con el desequilibrio.
En este once, Bellingham ocuparía el rol de mediapunta libre, con Neves o Vitinha como compañero de doble pivote junto a Valverde. El problema, de momento, es el precio y la postura del Bayern.
Variante 2 de la posible alineación de Mourinho en el Real Madrid. EE
Escenario Julián Álvarez: Es la opción más rupturista y la que más modifica el sistema. Con Mbappé ya como nueve titular, la llegada de la 'Araña' obligaría a replantear el dibujo: o bien se apuesta por un 4-4-2 con ambos en punta, o bien Álvarez opera como segundo delantero o mediapunta en un 4-2-3-1.
Su llegada desde el Atlético tendría además un componente extradeportivo difícil de ignorar: sería el fichaje más polémico de la rivalidad madrileña en décadas, con el riesgo añadido de que el club colchonero no quiere vender a su rival directo a ningún precio que no sea astronómico. Y lanza una pregunta: ¿qué pasaría con Vinicius?
Variante 3 de la posible alineación de Mourinho en el Real Madrid. EE
El mercado no ha terminado
La hoja de ruta blanca no se agota con el galáctico. Mourinho ha dejado claro a la dirección deportiva que necesita un jugador capaz de actuar tanto de central como de lateral zurdo, cubriendo así una posición donde ni Carreras ni FranGarcía convencen plenamente -y Mendy vuelve a estar de baja-.
Los dos nombres en la pole son JoskoGvardiol, el croata del ManchesterCity valorado en 70 millones que ha ofrecido sus servicios activamente al club, y RiccardoCalafiori, el polivalente defensa del Arsenal. El italiano, formado en la Roma bajo las órdenes del propio Mourinho en su etapa inicial como jugador profesional, tiene la ventaja de ser más barato que el croata.
A ello se añade la búsqueda de al menos un centrocampista más, con el nombre de MateusFernandes, portugués de 21 años que juega en el West Ham, en la pole, si bien su precio -por encima de 80 millones de euros- puede ser un escollo según cómo avance el mercado.
El Madrid que viene no es una plantilla terminada: es una obra en construcción donde Mourinho pone el molde y Florentino coloca los ladrillos, uno a uno, mientras el mundo tiene los ojos puestos en el Mundial. La segunda era del Special One en el Bernabéu promete ser, como mínimo, tan apasionante como la primera.