Cuatro senadores republicanos se desmarcan del presidente y se unen a los demócratas para aprobar una resolución que exige retirar las tropas estadounidenses o solicitar autorización al Congreso para continuar el conflicto
Regala esta noticia Añádenos en Google El líder de la minoría del Senado estadounidense, Chuck Schumer (demócrata), el 23 de junio de 2026, explicando su postura sobre la guerra de Irán. (REUTERS) 24/06/2026 a las 19:21h.Donald Trump ha recibido este martes el mayor revés político desde el comienzo de la guerra con Irán. El Senado de Estados Unidos aprobó una ... resolución que reclama el fin de la participación militar estadounidense en el conflicto o, en su defecto, que el presidente solicite el visto bueno del Congreso para mantener las operaciones. La iniciativa salió adelante por 50 votos a favor y 48 en contra gracias a un hecho poco habitual en el actual panorama político estadounidense: cuatro senadores republicanos rompieron filas y votaron junto a los demócratas. Dos legisladores conservadores, además, no participaron en la votación.
La votación ratifica el movimiento que ya había realizado la Cámara de Representantes a principios de junio, cuando también salió adelante una resolución similar con el apoyo de todos los demócratas y de cuatro congresistas republicanos. Los senadores conservadores que se desmarcaron de Trump fueron Rand Paul, habitual crítico de las intervenciones militares estadounidenses en el exterior; Bill Cassidy; y las moderadas Susan Collins y Lisa Murkowski, dos legisladoras que afrontan unas complicadas elecciones de medio mandato el próximo noviembre.
El resultado deja al descubierto las dudas que empiezan a extenderse en sectores republicanos ante un conflicto que se acerca a los cuatro meses de duración y cuyo coste político y económico genera creciente inquietud en Washington. También existe escepticismo respecto al memorando de alto el fuego acordado entre Estados Unidos e Irán, que contempla una tregua provisional de sesenta días para intentar negociar un acuerdo de paz definitivo. El entendimiento preliminar abre además la puerta al levantamiento de las sanciones contra Teherán, a la descongelación de fondos iraníes en el extranjero y a la creación de un fondo de reconstrucción para el país. La iniciativa se ampara en la Ley de Poderes de Guerra de 1973, que establece que el Congreso debe autorizar las hostilidades militares prolongadas. Sus impulsores sostienen que Trump ordenó la ofensiva sobre Irán sin contar con el aval del Legislativo, pese a que la Constitución reserva al Congreso la potestad de declarar la guerra.
La Casa Blanca mantiene, por el contrario, que el presidente actuó dentro de sus competencias como comandante en jefe y que dispone de margen para ordenar determinadas acciones militares sin autorización previa del Capitolio.
Un aviso al presidente
Tras la votación, el líder de la minoría demócrata en el Senado, Chuck Schumer, celebró el resultado y aseguró que el mensaje enviado a la Administración es «inequívoco». «Cada segundo que esta guerra continúa, el coste para el pueblo estadounidense aumenta», afirmó.
Más allá de su escaso recorrido legal, la resolución refleja el creciente desgaste de un conflicto que ha dejado de ser un asunto de consenso en Washington y que ha abierto una de las mayores grietas internas en el Partido Republicano desde el regreso de Trump a la Casa Blanca.
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